Los acusados, que robaron a la víctima antes de darse a la fuga, alegaron que su muerte se produjo de manera accidental durante un juego para aumentar el placer.
Es decir,según el Obispo de Alcalá la homosexualidad es una enfermedad que él,cura.
A este pobre no solo no lo curó,sino que lo mandó al matadero.
Los asesinos están ya presos,y los cientos o quizás miles de curas pedófilos,violadores y de toda la laya,como el argentino Grassi,andan por ahí o se refugian en Irlanda,el Vaticano o España,refugio de curas degenerados ,si los hay.
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