Blancos y negros casi nunca nadaron juntos en Estados Unidos
Coincidiendo con el fin de la segregación se disparó la construcción de piscinas privadas

Concentración en Texas contra la brutalidad policial. / Tom Fox (AP)
Un equipo de Youngstown (Ohio) acababa de ganar la liga
infantil de béisbol y decidió celebrarlo en la piscina municipal. Eran
los años 40. Todos los jugadores eran blancos excepto uno, Al Bright.
Todos pudieron bañarse menos él. Las instalaciones públicas estaban
segregadas y, solo tras la insistencia de sus compañeros, los
socorristas accedieron a que Bright entrara en la piscina bajo la
condición de que utilizara una colchoneta. “Ante todo, no toques el
agua”, le dijeron, en una anécdota recogida en el libro ‘Contested
Waters’, del historiador Jeff Wiltse. El resto de nadadores, además,
tuvo que salir del agua.
Incidentes como éste inspiraron al movimiento por los
derechos civiles de los afroamericanos a incluirlas entre sus lugares de
protesta, como boicotearon los autobuses en Alabama o provocaron
sentadas en los restaurantes que sólo servían a blancos. En 1964, un
grupo de jóvenes negros saltó al agua en la piscina de un hotel en St.
Augustine (Florida) para protestar porque se les prohibía la entrada. El
dueño del hotel, James Brock, intentó expulsarles arrojando ácido en el
agua.
“Las piscinas han sido históricamente espacios
controvertidos donde los estadounidenses han expresado sus prejuicios de
una manera que no se hace en otros lugares públicos”, explica Wiltse,
profesor de la Universidad de Montana y autor del libro sobre la
segregación racial en las piscinas estadounidenses.
Este fin de semana, un policía irrumpió en una fiesta vecinal en Dallas (Texas) y apuntó con una pistola a varios adolescentes en bañador.
A pesar de la suspensión del agente, el país, inmerso en un intenso
debate sobre la desigualdad socioeconómica y racial entre blancos y
minorías, revive estos días las tensiones causadas por la época de la
segregación racial en las piscinas, que todavía hoy escenifican esa
división en algunas regiones del país.
Wiltse explica en una entrevista que las piscinas
municipales han servido históricamente como “escenarios” de conflictos
sociales al ser uno de los pocos espacios urbanos donde coinciden grupos
de población que no tienen por qué interactuar en otros lugares. “Antes
a lo mejor se veían al cruzar la calle. [En las piscinas] esperaban en
la fila para entrar, casi desnudos, y luego se bañaban en el mismo
agua”.

El dueño de un hotel arroja ácido en la piscina para echar a los afroamericanos que protestaban contra la segregación. / CORBIS
El historiador define estos centros de ocio como los
catalizadores de las “ansiedades sociales y temores” que sienten las
personas en torno a la higiene y las costumbres de los demás. “Son un
espacio único, íntimo, donde los bañistas, apenas cubiertos, están
expuestos a la mirada de otros y además comparten el mismo agua”,
explica. “Es donde los estadounidenses han expresado abiertamente
preocupaciones relacionadas con la clase económica y con la raza”.
Los jóvenes que festejaban en Texas alegan que varios
vecinos les gritaron que regresaran a la “Sección 8”, un barrio de
viviendas públicas para ciudadanos sin recursos, según declaró una de ellas a The Washington Post.
Estaban celebrando en una piscina comunitaria de una urbanización
privada, convocados por una de las residentes, en una zona que no cuenta
con piscinas municipales. Para Wiltser, el incidente tiene “claras
connotaciones raciales” aunque apunta que en el contexto actual esto
casi tan importante como las divisiones de clase económica entre una y
otra parte de la ciudad. “Parte de los vecinos eran afroamericanos. Eso
nunca hubiera sucedido hace apenas 30 años”.
Las piscinas son el espacio "donde los
estadounidenses han expresado abiertamente preocupaciones relacionadas
con la clase y la raza”
La transformación de estas instalaciones es un espejo de la
que atravesó el país en el siglo XX en materia de integración racial.
En los años 20 las piscinas estaban concebidas como baños públicos que
compartían todos los miembros de la sociedad. Tres décadas después se
habían convertido en zonas de ocio “donde nadaban todos menos los
afroamericanos”, explica Wiltse. A pesar de que muchos de ellos ganaron
las batallas legales que acabaron con la segregación racial en las
piscinas, blancos y negros casi nunca nadaron juntos.
“Cuando los afroamericanos ganaron acceso igualitario a las
instalaciones, los blancos ya las habían abandonado por sus piscinas
privadas”, asegura el autor en ‘Contested Waters’. Wiltse atribuye al
fin de la segregación racial el aumento de la construcción de piscinas
privadas a partir de los años 50. Hacia 1970 decenas de millones de
americanos blancos “nadaban en sus jardines o en clubes privados
mientras que negros y latinos utilizaban las piscinas municipales”. La
construcción de tantos espacios privados responde, entre otras razones,
"al deseo de excluir a los americanos no blancos”, afirma el
historiador.
A partir de los años 50, el número de piscinas privadas -un ejemplo
de extremada riqueza hasta entonces- se multiplicó desde 2.500 hasta más
de cuatro millones, según The Atlantic. La privatización de
estos centros fue una de las respuestas al fin de la segregación. En
1957 una demanda judicial logró que se aceptara la entrada de negros en
una piscina de Marshall, Texas. Inmediatamente después la ciudad votó
vender todas las instalaciones recreativas a un club privado que sí
tenía derecho a declararla como de uso exclusivo para blancos. El
Tribunal Supremo prohibió la segregación racial en espacios privados en
1973.
Inclusive mi madre,criolla argentina me comentó un dia de visita en La Habana,que cuando vio un negro saliendo del mar,amigo mio y compañero de la guerrilla,pensó que se iba a "blanquear"...
Por supuesto,en "su"hotel de Mar del Plata,no dejaban entrar a las empleadas del hogar--dijo sirvientas--.
Esas dos indias guaranies que me criaron y que yo amaba porque eran "mi madre".
Fui al entierro de Teodosia cuando murió con 92 años.Pero no fui al de mi madre.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario