"Argentinos mataré, bolivianos fusilaré, peruanos degollaré"
Miércoles, 6 de febrero de 2013

El video generó gran escándalo en Chile. Imagen tomada del video publicado en YouTube.
"Argentinos mataré, bolivianos fusilaré, peruanos degollaré".
Es el canto, aparentemente de un grupo de
militares de la Armada chilena, filmados en un video que luego se subió a
internet por lo que parece un transeúnte, mientras entrenaban trotando
por las calles de Viña del Mar.La portavoz del gobierno de Chile, Cecilia Pérez, señaló este miércoles que el hecho es "vergonzoso y no acompaña en nada el espíritu de nuestras Fuerzas Armadas".
"El ministro de Defensa subrogante le ha comunicado al vicealmirante de la Armada (Enrique Lagarraña) que en un plazo de 24 horas debe existir una investigación con los responsables, porque este tipo de actuaciones no representa las buenas relaciones que nuestro país tiene con los países hermanos aludidos", dijo Pérez.
Y agregó que el despacho de Defensa hizo una llamado al resto de las Fuerzas Armadas para "evitar que estas situaciones vuelvan a suceder".
Según las autoridades castrenses, luego de transcurridas las 24 horas de investigación, se les aplicaría la "sanción máxima" a los responsables.
Repercusiones
"(El video es) vergonzoso y no acompaña en nada el espíritu de nuestras Fuerzas Armadas"
Cecilia Pérez, portavoz del gobierno chileno
Sin embargo, se considera que el uso de este tipo de cantos xenófobos podría ser un caso aislado. Algo que determinará la investigación en curso.
El comandante en jefe de la Armada, Edmundo González, señaló en su cuenta de Twitter que "ante video (que) involucra personal nuestro, estamos investigando veracidad y ocasión. De ser tales los hechos mostrados, máxima sanción responsables".
La rápida reacción de las diferentes instancias del gobierno chileno, sin embargo, hacen pensar que la veracidad del video no sería incierta, sino más bien quién dio la orden de que se procediese a semejante canto.
En el video se escucha a uno de los marinos cantando cada frase y al resto repitiéndola al unísono, mientras trotan alrededor de varias personas en lo que claramente es la zona balnearia de Viña del Mar.
La divulgación de dicho video generó reacciones y críticas dentro de la oposición y organizaciones no gubernamentales.
El diputado del Partido Comunista, Hugo Gutiérrez, señaló -a medios locales- que espera que la investigación en curso sirva "para que todos estos cánticos xenófobos de entrenamiento sean eliminados de las prácticas cotidianas de las Fuerzas Armadas".
Gutiérrez indicó que este incidente puede generar roces innecesarios en el actual juicio que enfrenta a Chile y a Perú en La Haya por un tema limítrofe, en la frontera entre ambos países.
Además, el episodio puede tener efectos perjudiciales a las ya tensas relaciones con Bolivia, en vista de que este último país mantiene un reclamo de años a Chile por una salida al mar (que perdió en una guerra hace más de un siglo).
Uno de los principales diarios bolivianos, La Razón, tenía el incidente como principal noticia de su portal de noticias.
Igualmente, en Argentina, varios medios mostraron de manera destacada lo sucedido en Chile.
¿Problema general?
"No cabe duda que este tipo de video será utilizado por Perú y Bolivia para seguir descalificando y denostando a Chile"
Iván Moreira, diputado oficialista
No obstante, Iván Moreira, diputado de la Unión Demócrata Independiente (UDI), que forma parte de la coalición del gobierno de Sebastián Piñera, descartó esta posibilidad.
"No existe este tipo de arengas, por lo tanto, aquí hay una responsabilidad de la persona que estaba a cargo de la instrucción", señaló en declaraciones divulgadas por el diario El Mercurio.
Aunque luego agregó: "No cabe duda que este tipo de video será utilizado por Perú y Bolivia para seguir descalificando y denostando a Chile".
Con los chilenos me pasa como con los israelíes,de a uno en uno,como amigos,son buena gente.
Nunca supe que les pasaba con todos sus vecinos,solo quieren a los colombianos.
A mi me dan igual,como todo el mundo.
Pero hasta los mestizos de indios mapuches ,odian a los mapuches y de hecho los reprimen y matan como ratas.
Tengo mis defectos,como todo el mundo y confieso que odio a los alemanes,que no dejaría ni a uno vivo,ni para que se los coman los perros.
Pero ,hermanos de Chile,con Uds.no tengo nada.
Pongo mi otra mejilla,pero dejen de querer matarme,que entonces me defiendo y como toda America Latina no traga a su clase dirigente germanófila,pro yanqui y racista,un dia cuando nos necesiten se van a llevar una sorpresa.
Recojan linea momios fascistas.
PARA MIS BUENOS AMIGOS Y COMPAÑEROS DESCENDIENTES DE ALEMANES

En los actos se recordo a las victimas del racismo y la asuncion inexplicable de ese personaje llamado Hitler y su conjunto de colaboradores, uno mas extraño y ridiculo que el otro...
PARA MIS BUENOS AMIGOS Y COMPAÑEROS DESCENDIENTES DE ALEMANES

En los actos se recordo a las victimas del racismo y la asuncion inexplicable de ese personaje llamado Hitler y su conjunto de colaboradores, uno mas extraño y ridiculo que el otro...
EL “NIE WIEDER”, EL “NUNCA MÁS”
Por Osvaldo Bayer*
Desde Bonn, Alemania
Alemania acaba de recordar, con dolor y
vergüenza, dos acontecimientos trágicos de su reciente pasado. Los
ochenta años de la asunción de Hitler al poder y los setenta años de la
trágica derrota de la batalla de Stalingrado, donde el ejército germano
fue aniquilado por el llamado Ejército Rojo de los soviéticos, en la
cual fueron muertos doscientos mil soldados alemanes y otros cien mil
cayeron prisioneros. De ellos –al fin de la guerra– volvieron a su país
apenas seis mil sobrevivientes.
En los dos actos se recordó a las víctimas
del racismo y la asunción inexplicable de ese personaje llamado Hitler y
su conjunto de colaboradores, uno más extraño y ridículo que el otro en
sus personalidades: Goering, Goebbels, Hess, Himmler...
A Hitler, su pueblo lo llegó a escuchar
con devoción. Hoy, aquí, en la misma Alemania, se lo ve como a un
personaje increíble, digno de ser una caricatura en una revista de
comics. Sí, con su lenguaje a veces trágico, a veces de actor dramático
de una comedia de folletines baratos. Un escritor alemán ha calificado
la toma del poder por Hitler como una “fantochada” de la Historia, como
para no creerlo. Y a Hitler, un “fantoche” de opereta. Mirando a ese
personaje en los noticieros de la época, con sus gestos y sus discursos,
uno va coincidiendo más y más con ese calificativo de fantoche. Pero,
nos preguntamos de nuevo, ¿cómo fue posible que el pueblo alemán
aceptara como un arcángel salvador a un personaje con ese lenguaje
agresivo e irracional y esos gestos teatrales, nada menos que después de
haber tenido la trágica experiencia de la Primera Guerra Mundial, donde
habían perdido la vida como ratas miles y miles de sus jóvenes? ¿En la
irracional contienda de trincheras entre dos pueblos –Alemania y
Francia–, países “occidentales” y “cristianos”, con una experiencia de
siglos con respecto a la insuperable crueldad de las guerras? Los dos
pueblos habían sido capaces de voltear a sus monarcas absolutistas y
proclamar las repúblicas y ahora, Alemania, daba el poder a un personaje
que como máximo programa traía el racismo y el nacionalismo a ultranza.
Y aquí viene lo de siempre. El poder
económico lo puso en el poder político ante una izquierda fuerte que por
el reiterado fracaso de los partidos de la burguesía amenazaba con
llegar a ese poder. Se le dio ese poder a Hitler, que lo hizo bien suyo y
terminó llevando a su país a la catástrofe más grande de su historia.
Eso sí, aquellas empresas del poder económico más importantes de aquella
época siguen siendo actualmente las mismas.
Hoy están bien marcados los campos de
concentración de Hitler: una realidad, sí, que jamás va a poder superar
el pueblo alemán a través de sus generaciones. Ahí están, en la
actualidad, los museos de la crueldad, de la irracionalidad más perversa
de toda la historia, hoy convertidos en advertencia. Los seres humanos
como insectos nocivos de la salud pública en laboratorios de la muerte.
Las cámaras de gases. Hay que estar allí. No están ni las lágrimas, ni
los ayes, ni los gritos de las madres cuando las separaban de sus hijos,
o el silencio de los hombres en ese último momento de perplejidad ante
una realidad nunca pensada. Y el personaje ridículo de bigotito cuadrado
hablando de la Patria.
Lo que de alguna manera salva al pueblo
alemán es que Hitler, mientras hubo elecciones democráticas, nunca
obtuvo ni siquiera la mitad más uno de los votos. En las últimas
elecciones libres obtuvo el 37,4 por ciento, y luego, ya con el poder,
recibió el 42 por ciento del total. No fue poco pero no era la mayoría.
Los estados que más apoyaron a Hitler fueron los del sur, los católicos,
sobre todo Baviera, especialmente porque la Iglesia Católica apoyó a
los nazis. Por ejemplo, siempre se recuerda que a principios de febrero
de 1933, para festejar la toma del poder por Hitler, la Iglesia Católica
abanderó el interior del templo berlinés de Marienkirche con banderas
nazis, y allí el párroco Joachim Hossenfelder agradeció en la misa
principal a Dios por haber permitido la llegada de Hitler al poder. El
hecho fue reconocido justo el domingo pasado por el obispo católico de
Berlín, Markus Dröge, quien señaló: “En ese entonces, el llamado de
Jesús al amor entre todos se convirtió justo en lo contrario”. Además,
lamentó que la Santa Sede no haya hecho una profunda autocrítica sobre
esa conducta amistosa del catolicismo ante el nazismo.
Poco a poco se va llegando a saber por qué
tuvieron tan poca o ninguna oposición de las iglesias regímenes de
máxima violencia como el nazismo alemán, el fascismo de Mussolini y el
régimen de Franco en España.
También ahora, ochenta años después, entre
los actos que se acaban de realizar, uno de ellos se llevó a cabo en el
monumento que recuerda a los miles de homosexuales asesinados por los
nazis durante los doce años de dictadura. Ese lugar se encuentra en el
Tiergarten, en Berlín, y al acto concurrieron representantes del
gobierno, del Parlamento y de diversos sectores sociales. Distintos
oradores relataron el destino de los perseguidos, que fueron detenidos,
enviados a campos de concentración y asesinados, la mayoría de ellos en
las cámaras de gas. Un crimen atroz y sin ninguna explicación, como los
de todo ese régimen. También se llevó a cabo otro acto recordatorio ante
el monumento de los gitanos de las minorías de los Sinti y los Roma,
exterminados por orden de Hitler.
Pero el acto central se llevó a cabo en el
Parlamento Nacional, en el cual se dio lugar como orador central a la
escritora judeo-alemana Inge Deutschkorn, quien, niña de once años en
1933, fue perseguida junto a sus padres por los nazis, pero se salvó por
la ayuda de veinte familias alemanas no judías que la escondieron
durante los doce años de la dictadura nazi. Ella puso de manifiesto
además su agradecimiento a todos aquellos alemanes que ayudaron a los
perseguidos por el régimen. Y ha escrito un libro sobre esa experiencia,
que en la actualidad ha pasado a ser una de las obras más leídas en
Alemania.
Un régimen que hasta de los niños hacía
sus víctimas. La última dictadura militar argentina también victimizó a
los niños de los desaparecidos. Les quitó la identidad.
También se recordó en estos días al 27 de
enero de 1945, cuando el ejército soviético liberó el campo de
concentración nazi de Auschwitz. Ese día ha pasado a ser el Día del
Holocausto. Se calcula que en Auschwitz fueron asesinados por los nazis
1.300.000 seres humanos, la mayoría judíos, provenientes de Alemania,
Polonia, Rusia, Rumania y otros países ocupados por las tropas alemanas.
El “Nie Wieder”, el “Nunca más” alemán, ha
penetrado profundamente en la sociedad. Se notó en estos días por la
concurrencia multitudinaria a los actos de la Memoria contra los
crímenes cometidos desde 1933 a 1945. Algo que tienen que tener en
cuenta todos los pueblos para así jamás apoyar ni a dictadores ni a
políticos que no tienen como principio ineludible la defensa de los
derechos humanos, y recordar siempre, todos los años, los actos de
salvajismo contra las vidas humanas cometidos desde el poder en la
historia del mundo. Dedicar, en ese sentido, museos, monumentos en
plazas y exposiciones anuales sobre los crímenes llevados a cabo por el
hombre con el hombre. Hacer del “Nie Wieder” alemán y del “Nunca más”
argentino una ley universal.
Fuente: pagina12
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