ESCÁNDALO EN ARGENTINA
Arrestado a exfuncionario kirchnerista con millones de dólares, relojes y armas
José López fue secretario de Obras Públicas durante 12 años y tenía acceso al más restringido círculo de la expresidenta

VICTORIA EGURZA / AFP
José López fue secretario de Obras Públicas durante 12 años.
Robar está mal y es suicida

Sin vueltas: robar está mal. En la vida privada y en la pública. En la calle y en el Estado. Pero, en política, hay momentos en que además de un acto que va contra la ética y contra el Código Penal, robarse el dinero público puede ser un acto suicida. Políticamente suicida. Más aún para fuerzas que invocan la defensa de los intereses populares y que gobernaron mediante la extensión de derechos sociales y no a través de su restricción.
Encaró el tema hace tres meses el ex presidente uruguayo José Pepe Mujica. El 17 de marzo inauguró un curso internacional sobre la desigualdad organizado por la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo y Clacso. En un tramo dijo: “Tenemos que ser exigentes con los cuadros de la nomenclatura, porque nos tienden la mesa y por urbanidad nos tenemos que sentar”. Y agregó: “Pero tenemos que saber que esa mesa no es nuestra. Es de ellos. Y has de vivir como piensas o terminarás pensando como vives”.
Tiene claro el asunto, también, el vicepresidente boliviano Alvaro García Linera. El 27 de mayo, durante una conferencia en Ciencias Sociales de la UBA organizada por la Central de Trabajadores Argentinos, hizo la lista de las debilidades que aquejan a los procesos populares de la región. El discurso completo puede leerse haciendo click en . Enumeró los problemas en la economía y la distribución, el debilitamiento de la base social propia, la redistribución de la riqueza sin politización social, el desafío que se plantea cuando se acota el tiempo de los liderazgos y la débil integración económica y continental. Pero también se detuvo en lo que llamó “una débil reforma moral”.
García Linera mencionó primero la “corrupción institucionalizada”. Vale la pena citarlo extensamente: “Es clarísimo que la corrupción es un cáncer que corroe la sociedad no ahora sino desde hace 15, 20, 100 años. Los neoliberales son ejemplo de una corrupción institucionalizada, cuando amarraron la cosa pública y la convirtieron en privada. Cuando amasaron fortunas privadas robando fortunas colectivas a los pueblos de América Latina. Las privatizaciones han sido el ejemplo más escandaloso, más inmoral, más indecente, más obsceno, de corrupción generalizada. Y eso lo hemos combatido. Pero no basta. No ha sido suficiente”.
Después de esa frase el vicepresidente de Evo Morales enfocó un segundo problema de corrupción. Afirmó: “Es importante que, así como damos ejemplo de restituir la res publica, los recursos públicos, los bienes públicos, como bienes de todos, en lo personal, en lo individual, cada compañero, presidente, vicepresidente, ministros, directores, parlamentarios, gerentes, en nuestro comportamiento diario, en nuestra forma de ser, nunca abandonemos la humildad, la sencillez, la austeridad y la transparencia”.
Las presidencias del Frente Amplio iniciadas el 1° de marzo de 2005 con el primer gobierno de Tabaré Vázquez no mostraron casos importantes de corrupción en la categoría “no institucionalizada”, como diría García Linera. La institucionalizada es otra cosa, y las sociedades fantasma que se registran en las escribanías del Palacio Salvo de Montevideo son una prueba. Tampoco sufrió una pandemia de corrupción entre sus funcionarios el gobierno de Bolivia, donde Evo es presidente desde enero de 2006. O en todo caso en esos diez años hubo sucesos de corrupción pero no impunidad. La coima en un contrato de Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia derivó en la condena de Santos Ramírez, presidente de YPFB, a 12 años de prisión. Un perjuicio al Estado de 15 millones de dólares por obras pagas y no realizadas en el ámbito del Fondo de Desarrollo Indígena Originario Campesino terminó en 205 procesados, entre ellos una ex ministra y dos senadores.
Los movimientos populares, populistas, reformistas o de centroizquierda siempre corren el riesgo de caer en una tentación: justificar la corrupción de sus funcionarios y ex funcionarios apelando a la disparidad de poder entre los que tienen dinero para hacer política (los ricos, los grandes empresarios) y quienes carecen de recursos. La riqueza de análisis como el de García Linera o de posturas como la de Mujica es que no se olvidan de la injusticia pero tampoco se escudan en esa injusticia. No la usan como coartada ni para justificar el robo liso y llano ni para legitimar el presunto robo en pos de la causa.
Es que, en el Gobierno, robar choca con la ética y además quita popularidad cuando la economía decae. Irrita. Ya fuera del Gobierno, el dinero sin justificación que puede ser fruto del robo escandaloso sigue chocando con la ética. Y encima erosiona en parte la validez de la narrativa sobre lo bueno que tuvo el pasado y resta autoridad al criticar lo malo que tiene el presente. Con un agregado: regala oxígeno a los funcionarios que son dueños de compañías offshore o acciones de Shell y son protagonistas históricos de la corrupción descripta por García Linera.
La explícita carta de Carlos Barragán a José López
Carlos Barragán está sin trabajo desde la llegada del macrismo, pero tiene que afrontar los gastos de cualquier ciudadano y su vida y conocida militancia se vieron perjudicadas por las acciones de José López. Barra tuvo la necesidad de escribirle una carta y utilizó su Facebook para hacerla pública. Leela y comentá.
CARTA A JOSÉ (LÓPEZ)
Nota relacionada: En medio de un enorme operativo José López fue llevado a declarar
Hola José:
Yo sé que alguno me va a mirar dentro de un rato mientras hago la cola del banco. Me va a mirar por vos, José, por las bolsas llenas de dólares que revoleabas ayer.Y me va a mirar a mí como si yo fuera un chorro. La puta que te parió, José. ¿Sabés para qué tengo que hacer la cola del banco? Para sacar de mis ahorros, porque no tengo laburo, y con los ahorros pagar mis impuestos, la puta que te parió.
Porque yo laburé y pago impuestos ¿Y sabés cuántos que siguen bancando y pagando impuestos van a tener que explicar que el kirchnerismo no fue una banda de delincuentes, José? Todos vamos a tener que explicarlo, la puta que te parió. Por vos. Y la mitad del país no nos va a creer.
¿Para qué querías tanta plata? ¿Y los relojes, la puta que te parió? ¿Cuántos relojes pensabas ponerte en el brazo? ¿Tanto te importa la hora? ¿Sabés qué hora es ahora? La hora de que los se robaron el país, esos que siempre se robaron el país, los que volvieron para robárselo de nuevo, aprovechen que vos sos un chorro y un idiota para venderles a los que están ávidos de creer que no se equivocaron cuando votaron la Revolución de la Alegría que están mejor con este gobierno, la puta que te parió.
¿Sabés la cantidad de gente que tiene que sobreponerse todos los días a esta amargura y la sigue luchando, José? Mientras vos andabas por ahí sin saber dónde poner las bolsas de dólares esa gente se desvive para organizarse, para reunirse, para juntar energías, para no rendirse, la puta que te parió. Montones de viejos, montones de pibes jóvenes, montones de madres que usan tiempo y energía que no les sobra para ver si es posible recuperar aquel país que daba laburo, que daba dignidad, que daba alegría. Gente decente y trabajadora, la puta que te parió. No como vos que sos un chorro de cuarta.
¿Qué te creíste, José? ¿Cuántos dólares creíste que te merecías por cada escuela que levantaste? Qué tipo de mierda que sos, José. Usaste el privilegio que tuviste, el privilegio de construir para el pueblo, en un privilegio para llenarte de guita sucia. Transformaste lo que fue un acto de justicia, un acto de reparación, un acto que dignificaba a nuestra gente en un delito. Si serás imbécil, la puta que te parió. Un chorro tan imbécil que lograste que estos que llegaron para robarse la jubilación, los programas de inclusión, los fondos en el banco central, la comida de los pibes, los que vinieron para robar para los fondos buitres parezcan buena gente que lucha contra la corrupción.
¿Qué querías hacer con toda esa guita, José? ¿Pensaste que te la merecías? ¿Pensaste que entre tantos miles de millones que manejaste esa guita era poca, era “un vuelto”? Qué pedazo de hijo de puta que sos ¿No pensaste que nosotros no nos merecíamos que vos estuvieras robando dentro del gobierno que defendíamos? ¿No te importó que mientras nos acusaban injustamente de chorros vos estuvieras robando de verdad? A vos no te importa nada, José. Ya lo sé. Vos en la cabeza tenés mierda.
¿Cuántas casas pensabas comprarte con esa guita? ¿Cuántos autos? ¿Cuántas piletas de natación? ¿Cuántas botellas de whisky? ¿Cuántos zapatos italianos, tarado? ¿Cuánto caviar, boludo? Y la ametralladora, José. Qué vergüenza. Qué pelotudo, vos con una ametralladora encima. ¿A qué estabas jugando? ¿No lo sabés, no? Yo tampoco. Pero sí sé con qué estabas jugando. Estabas jugando con un montón de personas que seguimos poniendo nuestros nombres y nuestras caras por tener un país más justo. Jugaste con nosotros y ahora hacés que paguemos con vos por tus delitos.
Por momentos tengo ganas de decirte que ojalá te mueras, José. Pero sabés qué, no te deseo nada. Arreglate como puedas. Que tu vida estúpida siga como sea. A nosotros no nos sobra nada como para andar gastándolo en vos. Y vamos a tener que seguir luchando por un país más justo, a pesar de que un tipo como vos se mezcló con nosotros. Y que nunca se te ocurra pensar que fuiste uno de nosotros. Vos no sos nadie, José. Porque vos robando para construir sos peor que los que hoy destruyen para robar.
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