¿HÉROE O VILLANO?

¿HÉROE O VILLANO?

viernes, agosto 27, 2010

Los gitanos y la intolerancia española


El gitano jerezano "Capullo de Jerez",ejemplo de la "adaptacion" de esta etnia en España,siempre divirtiendo a los señoritos con sus bailes y cantes.


* Juan José Téllez

Que no venga el húngaro Nicolás Sarkozy a darnos lecciones. A los españoles no nos gana nadie a la hora de darle caña o tener entre ceja y ceja a los gitanos. Aquí ya nadie parece recordar aquella Gran Redada o Prisión General de los Gitanos promovida por el rey Fernando VI...


...y que planeó el Marqués de la Ensenada en 1749: alrededor de 9.000 gitanos se sumaron a los 3.000 que ya estaban en prisión y si los hombres eran enviados a los arsenales de la marina, mujeres y niños --”sin excepción de sexo, estado ni edad”-- dieron con sus huesos en la cárcel. Carlos II les indultó luego pero algunos no fueron puestos en libertad definitiva hasta 1783, tras 34 años de cautiverio. Cinco siglos de persecución, hasta la Constitución de 1978 cuando camelaban naquerar y les amordazaban con pragmáticas y ordenanzas especiales de la Guardia Civil. Pero que nadie vea la paja en el ojo ajeno: en el estado de Nueva Jersey este tipo de legislación discriminatoria estuvo vigente hasta 1998.

La muy democrática Francia de los ade-enes y de los inmigrantes obligados a cantar La Marsellesa, se suma al camino emprendido ya por Italia y decreta la caza y captura de los zíngaros con denominación de origen, los que proceden de Bulgaria y de Rumanía. Los progroms vuelven a la pasarela de moda de la barbarie. En el caso francés, se valen de una moratoria ampliable a 2014 por la que los nacionales de ambos países, fuere cual fuese su etnia, necesitan un permiso de trabajo o estar cursando estudios de manera regular para residir en el país de la Liberté, la Egalité y la Fraternité.

Así que ahora les endiñan una paguita y les ponen de patitas en la frontera: lo que pretendimos hacer aquí con los inmigrantes y el famoso plan de retorno que no constituyó un éxito de crítica ni de público. En el país vecino, han decidido estimularles con algunos golpes de efecto, como cuando la gendarmeríe de Loir-et-Cher se cargó a tiros, el pasado 16 de julio, a Luigi Duquenet, un gitano rumano y veinteañero. Las autoridades invierten la carga de la prueba y culpan a los Rom de la peligrosidad y la alevosía. Desde 2002, arrasan poblados y chabolas con la misma intensidad con que debimos desmantelar a algunos bancos culpables de la verdadera inseguridad que nos aflige.

Bonita forma de conmemorar la Década para la Inclusión Gitana. Estamos a punto de que las galeras y las minas del azogue se conviertan en deporte olímpico. Pero como en el caso de la tortilla francesa, no nos engañemos respecto a la patente de estas nuevas razzias: los Gobiernos de París y de Roma son impresentables, como lo es también el Gobierno rumano que mantiene a los gitanos como eternos ciudadanos de segunda sin que ello haya supuesto ningún obstáculo para la incorporación de dicho país a la Unión Europea.

¿Y qué decir de los gitanos portugueses, rumanos o búlgaros que se asientan en los suburbios de nuestro propio estado del bienestar? Hemos sido incapaces de gestionar su salida de la marginalidad y su incorporación a la realidad gitana española cuya verdadera imagen, más allá del tópico, es la de un pueblo que ya dejó de ser en gran medida andarríos, que conserva poderosamente sus costumbres desde Salamanca a Granada, desde Sevilla a Jerez, desde Madrid a Barcelona, pero que ya hace mucho que frecuenta la universidad y que no supone, en su mayoría, un hecho diferencial relacionado con la marginación y el hampa como el tópico, sin embargo, les sigue dibujando. A pesar del trabajo concienzudo que vienen realizando las asociaciones romaníes y algunas administraciones, en nuestro país, a los gitanos propios o ajenos les seguimos vigilando de cerca con la severa sospecha del prejuicio. Así que la mayor hipocresía de lo que viene ocurriendo respecto a la comunidad gitana en Europa es que a un sector de la opinión pública patria le gustaría que importásemos ese mismo modelo. Y es que en el mercado de la intolerancia somos plenamente competitivos. Quinientos años de experiencia lo acreditan.

jueves, agosto 26, 2010

También es Buenos Aires


Zapatos de cristal para los olvidados

Ismael Serrano


Por ejemplo, Carlos Tévez. Se crió en el humilde y popular barrio Ejército de los Andes, llamado Fuerte Apache. El barrio surge a partir de sucesivos planes de realojamiento para habitantes de villas miseria de Buenos Aires. La vida allí es dura, afilada y Tévez admite que su infancia no fue sencilla. En la calle forjó su carácter, en los partidos de potrero, en cualquier terreno baldío jugando a la pelota, en los días en los que el sueño de ser la estrella del fútbol que hoy es era algo lejano y difuso. Tévez escapó de la marginalidad y si a la Cenicienta la rescató el zapato de cristal, a él el botín con tacos con el que ha recorrido las canchas de medio mundo.

Las hinchadas lo adoran. En Boca, en el Corinthians de Brasil o en los equipos ingleses en los que ha jugado, desplegó su coraje, ganándose la simpatía de toda la grada. En la selección, todos celebran la furia con la que pelea el balón.

Otro ejemplo, Bárbara Franco. Se cría en la Villa 21. Su historia es todo un tango: padre alcohólico, violencia familiar, lucha por la supervivencia. Pero la fortuna la rescató del desastre. Se operó el pecho y luego hizo carrera como modelo, azafata televisiva y colaboradora casual en series varias. Los argentinos suspiran por sus curvas.

No son muchas las cenicientas rescatadas del naufragio que supone vivir en los poblados marginales de la ciudad de Buenos Aires

Si pasas por la Autopista Illia, verás la Villa 31, barrio marginal y orgulloso. Hace poco, los vecinos de la 31 la cortaron exigiendo que el ayuntamiento resolviera la situación de riesgo sanitario en la que viven.

Allí el padre Mugica fundó la parroquia Cristo Obrero, donde está enterrado. Luchó por que se reconociera la dignidad de los excluidos que habitaban la villa, por mejorar su situación. Murió en el 74 por su militancia, asesinado por la triple A argentina. Mugica rezaba: “Señor, perdóname por haberme acostumbrado a chapotear en el barro. Yo me puedo ir, ellos no.”

Calles de tierra, edificios construidos por los propios habitantes, chabolas convertidas en viviendas de tres plantas, inseguridad, precariedad, emigrantes venidos de todas partes en busca de oportunidades.

Por lo demás, difícil encontrar más ejemplos. No son muchas las cenicientas rescatadas del naufragio que supone vivir en los poblados marginales que rodean la ciudad de Buenos Aires. No hay suficientes zapatos de vidrio para abrigar los pies descalzos de tantos olvidados.

HITLER,un negro judío........

Hitler era descendente de negros e judeus, diz teste de DNA(no dice nada si era gay)


Foto: Reprodução/ Internet
Hitler era descendente de negros e judeus


Exames de DNA realizados com parentes do ex-líder nazista Adolf Hitler revelaram que ele era descendente de pelo menos dois "grupos" que desprezava: judeus e negros. Segundo a revista belga Knack, o jornalista Jean-Paul Mulders pegou um guardanapo usado por um sobrinho-neto de Hitler que vive em Long Island, nos Estados Unidos, e mandou o material para testes. As informações são do jornal Daily Mail.

A análise da amostra levou Mulders até a Áustria, onde ele descobriu que um agricultor identificado como Norbert H. era primo do ditador. O jornalista, junto com o historiador Marc Vermeeren, encontrou também outros 39 parentes distantes de Hitler no país. Norbert H. concordou em fornecer material genético para os exames.

Utilizando as duas amostras, especialistas chegaram à forma particular do DNA, Haplopgroup E1b1b - que é rara na Alemanha e em toda a Europa Ocidental. "É mais comumente encontrado no Marrocos, na Argélia, Líbia e Tunísia", disse Jean-Paul Mulders. Especialistas suspeitam que o grupo genético seja o mesmo ao qual pertencem uma das maiores linhagens de famílias judaicas. "Pode-se dizer, a partir desta premissa, que Hitler era parente de pessoas que ele desprezava", afirmou o jornalista na revista.

jueves, agosto 19, 2010

España en crisis.

OPINIÓN

La corrupción adereza la dieta mediterránea

* Ciro Murayama


Las imágenes en la televisión y en los periódicos de las carreteras, puentes y viaductos que quedarán a medio hacer son elocuentes, inquietantes. Algunas muestran columnas soportando autopistas que terminan ahí, a la mitad del cielo. Uno de los severos problemas del ajuste de ZP para salir de la crisis es que pospone la salida de la crisis.

Tan frecuentes como las noticias de la destrucción del empleo y la contracción de la actividad son las que se refieren a la corrupción urbanística, a grado tal que resulta difícil referirse a esos casos ya como “escándalos” por ser tan pan de cada día. Toda la costa mediterránea española, desde Andalucía a Cataluña, pasando por Murcia y la Comunidad Valenciana, es un paisaje de edificaciones erigidas sobre terrenos que, hasta hace poco, no tenían permiso para la construcción. El cambio en el uso del suelo, decidido en los ayuntamientos, fue condición para que el pelotazo inmobiliario tuviese lugar, pero también explica por qué la corrupción se instaló como una práctica común a nivel municipal sin que importara mucho el color político de los alcaldes y regidores partícipes de esas tramas. La existencia de dinero abundante, de crédito barato, que propició la escalada de precios de los inmuebles, también dio lugar al jugoso negocio del cambio en el uso del suelo de amplios terrenos.

No es, por otra parte, algo nuevo en España. Alcaldes que son a la vez constructores no son raros –quizá el caso más emblemático es el de Jesús Gil, en su día alcalde de Marbella, empresario de la construcción y dueño del Atlético de Madrid al mismo tiempo-, ni tampoco el hecho de que este tipo de empresarios tenga vínculos cercanos con las estructuras de poder local, como es el caso de Florentino Pérez –presidente del Real Madrid y dueño de una de las mayores constructoras españolas- y sus vínculos con el PP madrileño o de Augusto Lendoiro, empresario gallego ligado al PP y, también, presidente del Deportivo de la Coruña, o de Josep Lluis Núñez, quien dirigiera al Barça y a su propia empresa constructora con amplios contratos en la Ciudad Condal. La política, la construcción y el fútbol son, en España, cosas que combinan muy bien, a tal grado que se suele hablar de políticos y empresarios “de palco”, esto es, los que cierran negocios y acuerdos en los palcos VIP de la llamada Liga de las Estrellas.

La conclusión, aunque triste, es nítida: si bien puede haber problemas culturales que favorezcan la corrupción, en este caso también existieron factores estructurales, instalados en el tipo de modelo de crecimiento de la economía española alrededor del ladrillo en los últimos, que favorecieron la corrupción e incluso la hicieron necesaria.

No me des la baja médica

Ana es médico y está empleada por una mutua de accidentes de trabajo, por lo que su labor consiste en hacer revisiones médicas a trabajadores de distintos sectores en el norte de España. Con frecuencia, atiende a inmigrantes con la salud destrozada por el trabajo en la minería, dispuestos a seguir bajando cada día a la oscuridad del carbón porque no tienen otra alternativa de subsistencia. Ana también suele atender trabajadores administrativos, con jornadas laborales menos extenuantes, que han llevado una vida productiva dentro de un mercado laboral estable, que les ofrece seguridad y atención médica cuando es necesario. Así, las consultas para solicitar baja por enfermedad han sido una constante en el trabajo de Ana. Pero algo ha cambiado con la crisis: “viene la gente con alguna dolencia –cuenta- y quiere que le recetes algo, pero te piden que por favor no les des la baja médica porque tienen miedo”. Sí, cuatro millones y medio de desempleados haciendo cola para entrar al mercado laboral atemorizan a quienes aún cobran su nómina todos los meses. La crisis no sólo ha destruido empleo, sino que ha hecho que los trabajadores estén dispuestos a renunciar a los derechos asociados al empleo formal, afectando así la calidad de la ocupación. Por lo mismo, “hay mucha gente que no se está cogiendo vacaciones este verano”. Las actitudes en otros tiempos propias de los inmigrantes para aferrarse al puesto de trabajo así fuese de baja calidad, se extienden entre los trabajadores nativos conforme sube la temperatura de la crisis.

Perder 8 millones de votantes

El ajuste económico que anunció José Luis Rodríguez Zapatero no implicó la subida de las tasas en el pago del impuesto sobre la renta de las personas físicas de mayores ingresos, como se habría esperado de un gobernante de izquierda y como sí lo ha hecho, a nivel local y en el tramo de gravamen que le corresponde a las autonomías españolas, el tripartito gobierno catalán. En cambio, ZP anunció el congelamiento de las pensiones para ocho millones de jubilados así como la eliminación de la paga extra, una especie de aguinaldo que recibían los pensionistas una vez al año. El efecto de esta medida sobre el volumen de déficit será menor, pero no así sobre las posibilidades electorales del PSOE, que se distancia de esas franjas de votantes constituidas por las personas mayores y por los empleados públicos.

Es conocida la anécdota de que el viraje de ZP se produjo tras sendas llamadas de la canciller alemana Ángela Merkel y del presidente Obama. En el primer caso, Merkel pidió un esfuerzo para evitar que España cayera en la misma trampa que Grecia, castigada por las calificadoras internacionales y con una calificación de su deuda muy alta. Esa valoración sobre Grecia, desde Berlín, sin embargo, no se hizo cargo de algo que cada vez es más claro: la deuda griega existe porque hubo quien la contrajo y quien la ofreció, y en este segundo papel sobresalen los propios bancos alemanes, lo que indica que hay una fuerte dosis de hipocresía en la discusión de las responsabilidades de la crisis económica –y política- al interior de la UE.

En el caso de la llamada de Obama, un catedrático de economía sugiere que ZP pudo revirar ante la petición de ajuste al gasto de forma elocuente: “como necesito ahorrar un par de decenas de miles de millones de euros, puedo bajar los salarios y congelar las pensiones, lo que me pondría contra las cuerdas y entregaría el gobierno a la derecha en las próximas elecciones, o bien puedo retirar las tropas de Afganistán, que es lo que empezaré a hacer para poder atender a su recomendación Mr. Obama”. Pero ZP no se dio ese margen de maniobra.

“Comprendemos el malestar”

Montse es gemóloga y en Barcelona lleva con otra compañera con su propia empresa, desde hace doce años, dedicada a la venta de piedras preciosas a las joyerías de Cataluña. Por la crisis, ahora también da clases de catalán a inmigrantes. Votante de izquierda, alérgica a la derecha española, se siente profundamente defraudada por ZP, al que le remitió una carta con su descontento. A vuelta de correo, recibió una misiva, firmada por el director del gabinete de la presidencia del gobierno, José Enrique Serrano Martínez quien, “por indicación del Presidente de Gobierno y en relación con su escrito” señala que: “como consecuencia de la difícil situación económica existente a nivel mundial, el Gobierno se ha visto en la obligación de plantear un conjunto de medidas para acelerar la reducción del déficit mediante el recorte de gasto público. Comprendemos el malestar que pueden ocasionar a los ciudadanos más afectados, pero se han adoptado desde el sentido de la responsabilidad, añadiéndose a otros esfuerzos de austeridad ya en marcha”. Tras añadir que “en estos momentos de duros sacrificios es cuanto este Gobierno se siente especialmente más cercano a todos los ciudadanos que están atravesando por dificultades” se despide diciendo que “agradezco el escrito que nos ha remitido donde nos traslada sus comentarios que hemos leído con interés y le envío un cordial saludo”. En fin, un gobierno amable, pero ya poco creíble incluso para quien le dio su voto.

Vender el coche para comprar la gasolina

La segunda quincena de junio, el Ministro de Fomento del gobierno de España, José Blanco “Pepiño”, a quien se llegó a situar en los corrillos de entendidos como sucesor de ZP, anunció una inmediata suspensión de importantes obras públicas en marcha.

Las imágenes en la televisión y en los periódicos de las carreteras, puentes y viaductos que quedarán a medio hacer son elocuentes, inquietantes. Algunas muestran columnas soportando autopistas que terminan ahí, a la mitad del cielo. Imagine el lector que el segundo piso de periférico en la ciudad de México se interrumpiera abruptamente frente a los Torres de Mixcoac; ese es el tipo de desaguisados que quedarán en España por la urgencia de recortar el gasto. Lo anterior tiene el problema no sólo de no culminar lo proyectado, sino de desperdiciar literalmente lo que se había alcanzado: la construcción de infraestructuras es muy relevante para la actividad económica porque tiene gran poder de arrastre hacia atrás –para hacer caminos, puertos y aeropuertos se demandan insumos de múltiples ramas de la economía, que se ven beneficiadas- y hacia delante –una vez que se termina la infraestructura ésta da lugar a más actividad económica-. Pues bien (o habría que decir pues mal), se cercena de tajo el efecto multiplicador hacia otras ramas y el efecto hacia delante se elimina, quedando como resultado un gasto ineficiente en lo que pudo ser inversión productiva.

Uno de los severos problemas del ajuste de ZP para salir de la crisis es que pospone la salida de la crisis. En pos de equilibrar las finanzas públicas dilata el periodo en que los ingresos públicos se recuperen a causa del dinamismo económico. Como dice un refrán español: “vendió el coche para comprar la gasolina”.

Los últimos felices

Una pareja española de jubilados aún fuertes, en sus primeros sesenta, ella ex empleada de Telefónica, él profesor universitario, sin deudas, con vivienda propia y sin hijos que mantener, puede tener un ingreso mensual de más de dos mil quinientos euros, así como cobertura de la salud en una seguridad pública de buena calidad. Si la salud les acompaña, cosa no infrecuente en un país con una esperanza de vida que roza los 81 años, tienen una magnífica base material para ser felices. Quienes nacieron treinta años después, si bien lo hicieron en los primeros años de la democracia y no padecieron el franquismo, no van a tener ese tipo de retiro tras una vida laboral fecunda. Para empezar, porque la edad del retiro se retrasará hasta los 70 años y, para continuar, porque la inestabilidad en el empleo hace que los periodos de cotización disminuyan o sufran cortes continuos, por lo que habrá que trabajar hasta más tarde para tener derecho a una pensión. Un cartón de El Roto en El País, con lúcido y ácido sentido del humor lo resumió bien: “A jubilarse hasta los 70, pero desde los 40 sin trabajo”.

Ciro Murayama - Economista, es profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México. Es editor de la revista “Nexos” y en la actualidad escribe semanalmente en “La Crónica”.

ciromurayama@yahoo.com

martes, agosto 17, 2010

Salvemos El Palmar(Vejer)

El Palmar de Vejer (I): la playa virgen ¿amenazada?








@Agustín Rivera - 17/08/2010

Sin alcantarillado. Ni agua corriente. Tampoco depuradora. No existe servicio de recogida de basura. Apenas dos caminos de asfalto. El resto, de tierra. Entrar en El Palmar supone retroceder veinte o treinta años atrás, cuando la mayoría de las playas de Cádiz, una de las provincias con las arenas más limpias y amplias de toda España, eran vírgenes, salvajes, naturales. Sensuales.

El Palmar, de siete kilómetros de extensión, está amenazado, en peligro de extinción. Treinta y nueve mil miembros de un grupo de Facebook se manifiestan contra un macroproyecto hotelero que aseguran destruirá el potencial de la zona. Para otros esta construcción supone un símbolo del progreso y la solución al 30% de paro: en una población de 12.800 habitantes, 2.500 personas están desempleadas.

En la Torre, el restaurante situado en el centro de El Palmar, esperan Antonio Nabú, Lola Ilescas y Mónica García. Los tres son los principales activistas de la plataforma que se manifiestan contra los apartahoteles previstos por Chivas Promociones Inmobiliarias. “Aquí se presenta una oportunidad inmejorable para implantar un nuevo modelo turístico, un turismo rural de playa, algo muy distinto a lo que se hizo en Chiclana con Sancti Petri”, explica Nabú.

El proyecto original, del grupo mallorquín Riera Marsá, contemplaba dos apartahoteles y 1.300 plazas turísticas. Chival Promociones Inmobiliarias, pilotada por el empresario sevillano Juan Muñoz, entregó a finales de año un depósito de 180.000 euros al Ayuntamiento de Vejer de la Frontera para la construcción de El Palmar Gran Resort, como este diario adelantó el 17 de diciembre de 2009.

En la zona de Malcucaña, situada en parte en terreno inundable, no hay máquinas trabajando. Ni rastro de movimiento de tierras en un paraje situado a 500 metros de la costa y lindando con un paisaje protegido de Conil de la Fontera, en la desembocadura del río Conilete. El Ayuntamiento de Vejer va con retraso en la aprobación del plan parcial que debería autorizar el proyecto, que se llevó a pleno el 21 de diciembre.

El alcalde Antonio Verdú (PSOE) define a los miembros de la plataforma como “turismo de bocadillo de mortadela”. Esta expresión, lejos de enrabietarlos, les anima a defender aún más el entorno. “Hay que tener en cuenta las características del lugar y el contacto con la naturaleza”, apunta García Kielmannsegge, de madre alemana, ex concejal socialista de Alpedrete, también ex responsable del colectivo de lesbianas del grupo federal LGTB-PSOE, quien se ha reunido con responsables técnicos de la Junta de Andalucía. La respuesta siempre es la misma: es difícil contentar a todos.

Policías locales patrullan por la playa para multar con 300 euros a los propietarios de perros. Molestan a los que toman el sol en la mitad de la tarde de un martes cualquiera de agosto. Una pareja de Bormujos (Sevilla) conoce los planes de construcción en la zona. Se oponen. “Sigue siendo el mejor sitio de Cádiz, pero me gustaba cuando era más virgen. Este año hemos visto en la orilla cáscaras de pipas y colillas. Eso antes no pasaba”, apunta Jesús López, 35 años, delineante, antes de comprar a Elke, la regidora del chiringuito El Deseo, un par de chucherías para Curro, su hijo de 10 meses.

“Hay una picaresca que ni te cuento”

Sostiene Lola Ilescas, profesora de Instituto en Conil, de Ecologistas en Acción, que el 30% del desempleo de la zona (“hay una picaresca que ni te cuento, si fuera cierto ese porcentaje habría sublevación”) no se disminuirá, con el proyecto hotelero. “No será el maná”, apunta. Y para ello, como su compañero Nabú, pone el ejemplo de Chiclana, con la misma cifra de parados y alta densidad hotelera. “No contarán con la gente de El Palmar, ni con los proveedores de aquí”, abunda.

La legalidad de las viviendas y los negocios (casi todos ilegales en la zona al no existir ningún plan urbanístico) se ha convertido en el gran lucha de la plataforma. “Nos tratan de locos soñadores, pero el PSOE debería ser más cuidadoso. Luis Pizarro [consejero de Gobernación de la Junta] apoya el proyecto, pero Izquierda Socialista de Jerez y las Juventudes Socialistas están con nosotros. Cuidado que con gente como el partido que monta López Uralde pueden perder muchos votos”, apunta Nabú.

La polémica en El Palmar no se limita al proyecto hotelero (en la zona apenas hay 25 plazas turísticas), sino al pago de impuestos al precio de Milla de Oro por servicios tercermundistas. Para la contribución urbana cada vecino paga una media de 300 euros el metro cuadrado. Hay contribuciones de 8.000 y hasta 10.000 euros anuales. “Así no podemos seguir”, cuenta un vecino. “En invierno”, relata, “esto es un desastre, todo lleno de fango y sin gente”. Un amigo de éste concluye: “El Palmar se puede convertir en el motor económico de Vejer. Con o sin hotel”.

"Está escrito, me vuelvo a Cuba"


Yaquelin Lugo,se vuelve a Cuba,cansada del capitalismo español


LOLA GALÁN - Madrid -


El paro se ha disparado hasta los 4,6 millones de personas, casi el 20% de la población. Es el gran lastre de la economía española.

Las calles se derriten bajo el sol de julio pero Yaquelín Lugo, nacida en Bahía Honda (Cuba) hace 31 años, llega a la cita con aspecto impecable. El pelo bien sujeto con dos pinzas moradas, el color del blusón que viste. Vaqueros decorados con flores, bolso de raso verde con bordados -"si es de los chinos", dice despectiva- y una sonrisa casi desafiante. No es para menos, si se piensa que en lo más profundo de la crisis económica ella tiene empleo fijo. Es cajera en un supermercado de Colmenar Viejo (a unos 30 kilómetros al norte de Madrid). Pero del paro sabe mucho Yaquelín Lugo, que en febrero del año pasado, fue una de las personas sin trabajo entrevistadas por EL PAÍS, cuando las cifras de desempleo todavía no habían tocado fondo, pero se aproximaban ya a esos casi cuatro millones de parados registrados actuales.


"Es una tortura vivir en la abundancia de aquí sin acceso a ella"

Ella y Patxi, de 56 años, el español con el que lleva ocho años casada, eran dos nombres más en la lista de víctimas de la crisis económica. Su marido, despedido de una empresa de transportes en septiembre de 2008, sigue en el paro, y sin perspectivas de salir de él. "Tú me dirás, a su edad no encuentra nada. Ya cobra el subsidio de parados mayores de 52 años, 412 euros mensuales", dice Yaquelín. ¿Cuánto gana ella? "Ay, pues ni lo sé, porque ellos te contratan por un mínimo de 70 horas mensuales y un máximo de 140. Pero como unos días solo se trabaja cuatro horas, y otros 10, hay meses que cobro igual 340 euros y otros hasta 900 euros".

Ese horario a la carta, tan tentador en teoría, fue un caballo de batalla de Yaquelín desde que obtuvo este empleo. "Claro, porque significa mucho debate con las compañeras. Todas queremos los mismos turnos". Unos días trabaja cuatro horas, otros 10. A veces el horario es seguido, otras partido. "Y cuando tengo horario partido me paso 12 horas fuera de casa". Yaquelín vive con su marido en Bustarviejo, en la sierra norte, a 60 kilómetros de Madrid. Ella, cubana combativa donde las haya, organizó el primer comité sindical en el supermercado donde trabajaba. La empresa se agarró a la crisis -alegó una caída de ventas de un 30%-, para no renovarle el contrato, pero ella recurrió a la Magistratura de Trabajo, ganó el juicio, y recuperó su puesto. Esta vez con horas libres para atender asuntos sindicales. Aunque ha descendido la conflictividad laboral. "La gente está muy quieta. Hay mucho miedo a perder el trabajo". Cosas de la crisis.

Yaquelín tiene su propia opinión sobre lo que ocurre. "Solo hay crisis para los parados y para las pequeñas y medianas empresas. A las grandes les va mejor que nunca", dice, y da un pequeño sorbo a su coca-cola light. "Cuanta más crisis hay, más compra la gente". Si lo sabrá ella, que pasa por el lector de barras el contenido de centenares de carritos de comida al día. "Yo querría irme a Cuba ya, y fijo que me voy, mi camino está allá. Eso está escrito en la Biblia, vamos, aunque no soy creyente". Y no es que no sea consciente de las dificultades que atraviesa su país. "Carencias tiene Cuba. Pero es mejor eso que la tortura de vivir en la abundancia de aquí sin acceso a ella", dice con un movimiento de cabeza que hace oscilar los aros de colores que luce en las orejas.

Detrás de su presencia colorida hay muchas preocupaciones, pero se viste con alegría porque es optimista de nacimiento. De momento, la pareja sobrevive gracias a que el alquiler del piso no supera los 400 euros mensuales. Aunque han tenido que renunciar a muchas cosas. A tener hijos, por ejemplo. Mientras ella trabaja, su marido lleva la intendencia de la casa, compras, limpieza, comida. Y le sirve de chófer, porque Yaquelín no tiene todavía carné de conducir. En su casa de Bustarviejo vive entregada a la nostalgia de su país, aunque se queja de que no todos en el pueblo respetan sus símbolos patrióticos. "Hace poco me rompieron un cristal donde había pegado una bandera de Cuba con una foto del Che, se ve que no le gustó a alguien y lanzó un zapato, o una piedra, no sé", dice con gesto de desprecio. Si no fuera porque su marido tiene familia aquí, y una hija de otro matrimonio, seguro que ya estarían en Cuba de regreso. "Pero sé de todas todas que yo le convenzo".



lunes, agosto 16, 2010

ANTIBIOTICOS POR UN TUBO


'Por favor, ¡la receta!'

Un paciente comprando en una famracia. | El Mundo

Un paciente comprando en una famracia. | El Mundo

Augmentine, clamoxyl, zitromax... son tres de los antibióticos más comercializados en nuestro país. Si se realizara un seguimiento hasta llegar a su compra, un médico de un hospital o ambulatorio debe ser el encargado de realizar una prescripción que actuaría como 'permiso' para que los farmacéuticos pudieran realizar su venta, pero esto sólo se queda en la teoría. Los españoles se encuentran entre los europeos que consumen más antibióticos sin receta. Entre el 5% y el 10% del total se compran sin ella.

Según un estudio realizado por especialistas catalanes, las farmacias pequeñas venden más antibióticos sin receta que las de gran tamaño. La investigación, que comenzó en 2008, "surgió tras la realización de un estudio previo en el ámbito médico. Ahora sólo nos quedaba el otro lado de la moneda, la venta en farmacias", cuenta uno de los autores, José María Cots. "Entrenamos a unos actores que se encargaron de comprobar el grado de dificultad impuesto por los empleados de las farmacias a la hora de vender un antibiótico sin presentar una receta previamente", explica.

De las 197 farmacias visitadas, 88 fueron consideradas como pequeñas (con un solo mostrador en donde un máximo de dos vendedores realizaban las ventas), mientras que sólo 25 eran grandes (espacio de venta amplio, con más de cuatro profesionales detrás de los mostradores). Los antibióticos fueron obtenidos sin receta en 89 farmacias, principalmente de menor tamaño, mientras que las grandes seguían más estrechamente la legislación. "Sería importante seguir con el estudio a nivel estatal para alcanzar un empleo más prudente de antibióticos", aconseja Cots en declaraciones a ELMUNDO.es

Los actores llevaron a cabo tres niveles de demanda a la hora de 'convencer' a los farmacéuticos: en un principio el actor pedía algo para aliviar los síntomas de infección y recurría a la frase '¿no me puede dar algo más fuerte?', llegando en ocasiones a pedir directamente un antibiótico si el boticario no ofrecía la medicina antes.

"Los resultados de este estudio confirmaban la hipótesis inicial del estudio tratado ya en Francia", dice Cots, y una de las razones que dan los investigadores es que la venta ilegal se relaciona con la situación económica de partida de la farmacia.

Pese a que España es uno de los países europeos donde la propiedad de las farmacias cuenta con una regulación más estricta (sólo se permite su propiedad a farmacéuticos licenciados, que sólo puede poseer un como máximo) pueden darse casos donde los beneficios económicos primen sobre la salud. En boticas grandes, sin embargo, con mayor probabilidad, es posible encontrar a un empleado detrás del mostrador que no obtiene ninguna recompensa por vender más o menos medicinas.

En referencia a la zona geográfica, no se observaron diferencias entre las ventas de antibióticos en áreas urbanas y zonas rurales. Aunque, curiosamente, la venta de antibióticos sin prescripción fue ligeramente superior en farmacias de tamaño medio (con tres dependientes) de los pueblos; no se sabe si por una mayor confianza con el vendedor o por unas características similares a las de este. Según el estudio, existía una tendencia mayor de la venta de antibióticos sin receta cuando se trataba de hombres sobre la edad de 50 años.

Antibióticos ineficaces

A pesar de que los españoles son mucho más conscientes del problema del abuso de los antibióticos que la media de los europeos -según el Eurobarómetro el 51% de los encuestados, frente al 37% de promedio en la UE, asegura que ha recibido información sobre su ineficacia y riesgos para paliar los síntomas de resfriados, para combatir la gripe o el dolor de cabeza-, los españoles siguen utilizándolos, en una mayor medida, para estos fines.

Un empleo incorrecto de estos medicamentos puede contribuir a la aparición de cepas resistentes, lo que se ha convertido en un problema a nivel mundial. Por esto, los especialistas insisten en que si usted cree que la confianza con su farmacéutico le puede facilitar un antibiótico sin receta, sepa que se está haciendo un flaco favor a sí mismo. Uno de los peligros radica en que el medicamento deje de ser efectivo a raíz de su mal uso, haciendo que el organismo produzca resistencias.

La práctica de vender antibióticos sin receta también es habitual en otros países ya que la automedicación es común en zonas del sur y Europa del este. Según el estudio, se han podido comprobar casos en que ciudadanos finlandeses, al llegar a España, cambian sus hábitos de consumo y siguen esta técnica ilegal.

Un uso indiscriminado puede enmascarar otros posibles cuadros clínicos más serios, además de poder generar alergias en el paciente que podrían llevar una enfermedad más grave.