¿HÉROE O VILLANO?

¿HÉROE O VILLANO?

sábado, noviembre 22, 2014

EL JUEZ GARZON NO ES TAN BUEN CHICO

una web argentina acusa al exjuez de pasividad

Garzón miró a otro lado: militares españoles participaron en la represión argentina

    El Ministerio de Defensa remitió en 1998 a Baltasar Garzón, que entonces investigaba la desaparición de cientos de ciudadanos españoles durante la dictadura militar argentina (1976-1983), un listado de 10 altos mandos del Ejército que participaron en cursos de entrenamiento en las escuelas de Guerra e Inteligencia argentinas y que, presuntamente, tomaron parte activamente en la represión desatada por la Junta presidida por el general Jorge Videla. El exjuez de la Audiencia Nacional, sin embargo, no citó a declarar a ninguno de ellos, ni siquiera como testigos, y archivó las actuaciones.
    Ésa y otras revelaciones sobre los "puntos oscuros" de la biografía de Garzón aparecen publicadas en la web argentina www.baltasargarzon.es, que el exmagistrado trata ahora de cerrar argumentando que incurre en una "utilización indebida" de su nombre. La entidad responsable de la validación de dominios de internet Red.es, dependiente del Ministerio de Industria, ha dado un plazo de 10 días a los impulsores del portal para que presenten alegaciones, antes de decidir si mantiene o cancela definitivamente el dominio.
    Eduardo Serra envió a Garzón en mayo de 1998 la lista de los militares españoles que fueron destinados a Argentina, en plena dictadura militar, para ser instruidos por los represores en técnicas de Inteligencia y lucha antiguerrilleraEl entonces ministro de Defensa, Eduardo Serra, envió a Garzón en mayo de 1998 la lista de los militares españoles que fueron destinados a Argentina, en plena dictadura militar, para ser instruidos por los represores en técnicas de Inteligencia y lucha antiguerrillera. El listado lo encabezaba el general de división José Villaroya, seguido de los coroneles Isidoro Calderón, Francisco Acin, Rafael Sáinz, Juan Meléndez, Enrique Gómez Rueda, Joaquín Rodríguez Solano, Amadeo Martínez Inglés y Eduardo Fuentes Gómez de Salazar, además del teniente coronel Julián Soutelo."Todos estos militares compartieron información con sus pares argentinos, que para entonces se encontraban en la fase final de aniquilamiento de lo que denominaban subversión, y que no era otra cosa que el secuestro, desaparición y asesinato de miles de militantes populares, sus familiares y personas secuestradas al azar que jamás volvieron a aparecer. Algunos de ellos, además, visitaron los campos de exterminio en la Escuela de Mecánica de la Armada y en Campo de Mayo", asegura la web, impulsada por un grupo de investigadores, periodistas, profesionales y activistas sociales de Argentina, Colombia y España.
    Garzón no citó a declarar a ninguno de los 10 altos mandos. El único al que tomó declaración, no incluido en el listado remitido por Defensa, fue el coronel Cristóbal Gil, que fue acusado por un testigo de haber participado en actos represivos junto a otros militares argentinos. En 1997, un año antes de que el entonces juez recibiese la lista, un ciudadano argentino hijo de españoles, Víctor Melchor Basterra, denunció ante Garzón que durante su estancia en la Escuela de Mecánica de la Armada, el principal centro de torturas de la Junta Militar, supo que el coronel español pasó allí tres meses e intervino en varios secuestros.
    La muerte de Videla, en la prensa argentina, en mayo del pasado año. (Efe)La muerte de Videla, en la prensa argentina, en mayo del pasado año. (Efe)Martínez Inglés, uno de los coroneles que viajaron a Argentina para recibir instrucción, elevó un informe a sus superiores, tras regresar a España, en el que relató las atrocidades de las que, como mínimo, fueron testigos sus compañeros de armas. El coronel relataba en ese informe que fue informado por los propios torturadores de los métodos represivos empleados contra la población civil y los subversivos, así como de la existencia de los llamados vuelos de la muerte, aviones del Ejército desde los que se arrojaba a las víctimas, aún con vida, al mar.
    "Lo paradójico es que Garzón, con toda esa información en su poder, nunca citó a declarar a esos testigos, generando así una fisura importante en la investigación, ya que podían haber aportado datos de importancia para desentrañar muchos de los crímenes cometidos, y de los que fueron cómplices", aseguran los impulsores de baltasargarzon.es, que afirman que el exjuez "se preocupó más en generar un hecho mediático para luego desestimar la investigación". En su opinión, Garzón "se encuentra cada vez más abandonado por los referentes políticos de nuestro país [Argentina] que en otro tiempo lo acogieron".

    viernes, noviembre 21, 2014

    ¡Contaminación!

    PAIS DE BORREGOS Y ABORREGADOS

    La duquesa de Alba y la España que se inclina

    Capilla ardiente de la duquesa de Alba en el Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla. Foto: EFE.
    Capilla ardiente de la duquesa de Alba en el Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla. Foto: EFE.
    ¿Qué impide vivir como le dé la gana a una persona con un patrimonio de unos 2.500 millones de euros? Alguien que ha vivido bajo un manto de privilegios desde su infancia. Alguien que formó parte de la élite social durante una dictadura. Alguien a quien el folclore popular en algunas zonas del país le profesa un amor sincero y absurdo. Hasta un monje budista educado en el más estricto ascetismo dejaría de ser persona para convertirse en personaje.
    Y sin embargo, lo que hemos visto con el fallecimiento a avanzada edad de la duquesa de Alba ha sido la competición habitual en este país por corresponderle con elogios empalagosos y frívolos tanto desde sectores conservadores para los que una aristócrata perteneciente a una familia con raíces en la historia de este país es un símbolo positivo por definición como desde personas que dicen ser de izquierdas, impresionadas aún por el hecho de que las élites no tuvieran problemas en acogerles con los brazos abiertos en los años 80. Una cosa que está a medias entre el síndrome de Estocolmo y unas convicciones que hace años se convirtieron en simple pose.
    De ahí esos titulares en los que se ha homenajeado a la "duquesa rebelde" sin que quede muy claro contra qué se rebeló durante el franquismo, como no sea la moral sexual de la época, y tampoco creo que sea necesario especular sobre este último punto. En su intento por seguir hundiendo el prestigio que le pueda quedar, Alfonso Guerra, cuyo izquierdismo en el Gobierno ya quedó desnudado por un libro de Jorge Semprún, se ha unido a la lista de cortesanos armados de los tópicos de rigor. Y es difícil superar en ese campo al que fue alcalde de Sevilla durante doce años, Alfredo Sánchez Monteseirín,  en un artículo en el que los elogios se atropellan para revelar lo que sucedió entonces: los socialistas llegaron al poder en Sevilla y se aseguraron de respetar los derechos adquiridos por personajes como la aristócrata. Porque fueron los socialistas los que premiaron con el distintivo de  "hija predilecta de Andalucía" a la mayor latifundista de la comunidad autonóma. Pero en algún momento alguien decidió que los latifundios y sus terratenientes son un factor de progreso y cohesión social, y los que no lo reconocen son unos envidiosos.
    Quizá todo sea otro daño colateral de la Transición. El olvido exigía no pensar en la primera boda de Cayetana en 1948, que se ganó, con justicia o sin ella, la etiqueta de la boda más cara del mundo. En un momento en que incluso hasta los vencedores de la Guerra Civil pasaban hambre (imaginemos a los perdedores), se celebró lo que se llamó la última boda feudal de España. 2.500 invitados, un coste de 20 millones de pesetas de entonces (que en 1998 la revista Hola tradujo a 500 millones en dinero de ese año), decenas de miles de personas en las calles y una luna de miel que duró seis meses por Europa, México, EEUU y Cuba.
    La duquesa se convirtió en un personaje de la jet-set internacional y su fortuna le permitió gozar de todos los privilegios imaginables, por más que la fe monárquica de la familia la mantenía a distancia esos años de la retórica fascista y militarista del régimen. Ninguna de sus propiedades sufrió mermas, antes al contrario, y su patrimonio gozó de la protección que el franquismo ofrecía a todos los que se contaban en esa clase social, lo que incluía la explotación de los trabajadores y la persecución de los que defendían sus derechos.
    Era otra época y no conviene volarse la cabeza con resentimientos procedentes de cuando aún no habíamos nacido, dirá mucha gente. ¿Y ahora? ¿Qué convierte a una aristócrata en un modelo de imitación y elogio sociales que hace que los medios de comunicación compitan en darle una cobertura masiva en la actual situación económica del país? Su patrimonio está protegido por normas fiscales que permiten que el 90% esté exento del pago de impuestos. El hecho de que la mayoría de sus principales herederos resida en Madrid supone que no tendrán que pagar casi nada por el impuesto de sucesiones (por cortesía de Esperanza Aguirre e Ignacio González), una institución aparentemente marxista que  también existe en EEUU para los multimillonarios. Sus privilegios seguirán siendo los de sus familiares, que ahora han convertido la marca familiar en comercial para continuar llenando los bolsillos. Es una historia de dinero y las páginas de la prensa presuntamente seria mutada en prensa del corazón son sólo el teatro de guiñoles para distraer a la plebe.
    En el colmo de la ironía, el fallecimiento de la Grande de España (sic) ha coincidido con la publicación en España del libro del economista francés Piketty, pero eso sólo es un guiño para los más leídos. Es más sangrante saber que ese mismo día en que los medios celebran a la aristócrata que todo lo consiguió por ser hija de su padre, se recordaba, por ser el Día Internacional del Niño, que  2,8 millones de menores viven en España en riesgo de pobreza y exclusión social. A ver nacido con más suerte.
    Quizá todo se reduzca al mal endémico de esta sociedad, que va más allá del intento de vender periódicos o ganar puntos de share en la televisión. Al igual que en el caso de la muerte de Botín, los grandes medios y la España oficial optan una y otra vez por la genuflexión en vez de la reflexión. Quiten a esos niños hambrientos de la foto y hagan sitio a la "rebelde". Celebremos el banquete con las más altas autoridades del Estado y que se peleen los demás por las sobras. Igual que ocurrió en la boda de 1948.

    jueves, noviembre 20, 2014

    MIENTEN COMO BELLACOS


    “El ministro Catalá miente cuando echa la culpa a Interpol de paralizar la detención de los franquistas”
    Carlos Slepoy, abogado de las víctimas, dice que el Gobierno protege a Utrera Molina y sus compañeros de extradición
    El ministro de Justicia, Rafael Catalá en un receso del pleno del Congreso en el que se debaten las partidas ministeriales de los Presupuestos Generales del Estado para 2015. EFE
    El mentiroso ministro falangista
    El ministro de Justicia, Rafael Catalá en un receso del pleno del Congreso en el que se debaten las partidas ministeriales de los Presupuestos Generales del Estado para 2015. EFE
    Carlos Slepoy no deja lugar a dudas. Ante la afirmación en el Congreso de los Diputados del ministro de Justicia Rafael Catalá de que ha sido la secretaria general de Interpol en Lyon la que ha paralizado las detenciones de ministros, policías y militares ordenada por la jueza argentina Servini que instruye la querella por los crímenes del franquismo, el abogado de las víctimas responde: “El ministro de Justicia miente manifiestamente. Ha sido el Gobierno español quien ha protestado paralizando el proceso”, ha manifestado el abogado de las víctimas a ELPLURAL.COM.
    Ha sido este miércoles cuando el ministro de Justicia, Rafael Catalá,  Catalá respondía en la sesión de control al Gobierno al ser preguntado por el portavoz de Justicia del PNV, Emilio Olabarria que quería saber por qué “el Gobierno obstaculiza la detención de estas personas” entre las que se encuentra el suegro del exministro anterior Alberto Ruiz Gallardón o el también ministro Rodolfo Martín Villa.
    Catalá dice que colaboran
    En su respuesta, el ministro ha insistido en que el Gobierno viene colaborando con la Interpol de acuerdo con los protocolos establecidos contra crímenes de lesa humanidad a fin, dijo de  que “no sean desvirtuados por razones de índole política”. Añadió que si la jueza dirige a España una solicitud de extradición, el Gobierno la estudiará y fijará su posición, ha informado Europa Press.
    La Audiencia rechazará la extradición
    Para que nadie se llame a engaño, Catalá dijo que la Audiencia Nacional rechazará una nueva petición en este sentido como ya lo hizo atendiendo el mes de abril cuando llegó la petición referida al inspector de policía conocido como Billy el Niño y el capitán Muñecas que fue miembro de la Benemérita, ambos señalados por torturas.
    “Mentira tras mentira del ministro”
    El abogado Carlos Slepoy que representa a las víctimas firmantes de la querella por los crímenes del franquismo opina que “lo que ha dicho Catalá  es mentira tras mentira. En primer lugar  cuando afirma que la Secretaría General de Interpol ha decidido no cursar estas  órdenes internacionales”.
    Carlos Slepoy
    España protestó ante Interpol
    “La resolución de la Asamblea de  Interpol de 2010 indica que cuando un Estado miembro pide la detención de un nacional de otro Estado miembro, si ese Estado protesta la decisión en el plazo de 30 días, dicha orden de detención no se emite. Lo que aparentemente hizo España fue comunicar esta protesta”, explica Slepoy.
    “Les han protegido”
    Es decir que “por tanto fue el Gobierno español a través de interpol España quien resolvió que no se emitiera esta orden”, continúa el abogado quien subraya: “El Gobierno ha protegido a esta gente de una resolución internacional. Decir que no ha sido así es la primera mentira alevosa por parte del ministro”.
    Deben llevarles ante el juez
    ¿Qué es lo que debería ocurrir?  Así lo explica el abogado: “Argentina ordena la   detención. Ante esto, la ley española introduce un procedimiento muy claro cuando llega este pedido de  detención en el marco del convenio  suscrito por ambas partes. Y lo que indica es que procede detener  a estas personas y llevarlas a presencia judicial en 24 horas. El juez debe tomar la decisión de si mantiene la prisión preventiva avisando a juzgado requirente o toma otra mediad cautelar como retirada del  pasaporte, etc.”
    Entrevista con el fiscal
    “Estamos en el momento previo en que el juez debe tomar la decisión y comunicar al juzgado argentino  esta decisión a efectos de extradición. No se ha hecho nada”, afirma con rotundidad y añade que la representación de los afectados solicitará una reunión con el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza ya que “aparentemente estas solicitudes de detención según el ministro, se han remitido allí”.
    Incumplimiento de un tratado
    Para Carlos Slepoy  estas afirmaciones de Catalá llevan a una situación complicada: “Es muy grave. Por una parte se miente manifiestamente y  se incumple un tratado internacional suscrito por los dos países. Por otra parte, se protege a quienes están acusados de crímenes contra la humanidad”.
    La orden de Interpol
    El pasado 4 de noviembre la sección argentina de INTERPOL notificó al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal nº 1 de Buenos Aires, a cargo de la jueza Servini, que había cursado comunicación muy urgente a INTERPOL Madrid, solicitando la detención preventiva con fines de extradición de las veinte personas imputadas en su Auto de 30 de octubre. Hay que excluir al recientemente fallecido  Antonio Barrera de Irimo.
    Los ministros franquistas
    Afecta esta orden a  los ex ministros de Franco Rodolfo Martín Villa, José Utrera Molina, Antonio Carro Martínez , Licinio de la Fuente, José María Sánchez Ventura,  Alfonso Osorio García y Fernando Suárez. Como ya ha publicado ELPLURAL.COM  en diversas ocasiones, Utrera Molina, Licinio de la Fuente, Carro y Barrera están acusados por convalidar con su firma la sentencia de muerte de Salvador Puig Antich en 1974. 
    Sentencias de muerte y sucesos de Vitoria
    Al ex ministro de Presidencia Antonio Carro se le acusa también de convalidar la sentencia de Puig Antich y de los últimos fusilamientos del régimen franquista el 27 de septiembre de 1.975 en Madrid, Barcelona y Burgos Al igual que en el caso de Sánchez Ventura y Fernando Suarez. A  Rodolfo Martín Villa y Alfonso Osorio se les considera responsables de la represión policial de Vitoria el 3 de marzo de 1976 en la que murieron cinco personas y  hubo más de cien heridos muchos por armas de fuego.
    Militares, policías, un ginecólogo…
    La querella se dirige asimismo contra antiguos miembros de las Fuerzas Armadas, o un médico ginecólogo acusado de sustracción de menores. Son Antonio Troncoso (coronel auditor del Cuerpo Jurídico Militar), Carlos Rey (antiguo capitán auditor del cuerpo jurídico del Ejército) y a los entonces miembros de las Fuerzas Armadas Jesús Quintana, Jesús González, Ricardo Algar, Félix Criado, Pascual Honrado, Jesús Martínez, Benjamín Solsona y Atilano del Valle. Además, la orden cita al médico ginecólogo Abelardo García, en relación con el caso de un bebé robado.
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    vacas

    MURIO UNA TONTA MUY LISTA,R.I.P.

    Castillos en Galicia, palacios en Castilla, latifundios en Andalucía: el fabuloso patrimonio de la Casa Alba

    Tiziano, Velázquez, Goya, el primer mapa de América de Colón, el primer Quijote y la primera biblia en Castellano. Sólo en el palacio de Dueñas de Sevilla la Junta de Andalucía tiene catalogadas más de 1.500 obras de arte
    La duquesa repartió su herencia en vida entre sus seis hijos y nueve nietos en 2011, pero será Carlos, el primogénito, el que gestione el patrimonio de la Casa de Alba a través de su Fundación
    La siguiente generación pretende dejar atrás las viejas maneras y adentrarse en el nuevo siglo. Por eso ha creado la marca Casa D Alba
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    Sagrada Famila de Lucas Jordán (Colección Fundacion Casa de Alba)
    Sagrada Famila de Lucas Jordán (Colección Fundacion Casa de Alba)
    Muy pocos conocen la verdadera dimensión del patrimonio de la familia de la Casa de Alba de Torres dentro y fuera de España. Se sabe, por ejemplo, que sus actuales titulares, los Fitz-James Stuart, son dueños de decenas de castillos y palacios, miles de hectáreas agrícolas, propiedades inmobiliarias, mobiliarias, una de las colecciones de arte más importante de España, y una espectacular biblioteca y archivo que conserva algunos de los documentos más importantes de la historia de España, acumulados a lo largo de los ya más de 540 años de historia de la familia.
    Entre ellos, el testamento de Fernando el Católico, una de las primeras biblias en castellano (1429), la primera edición del Quijote (1605), o una veintena de documentos autógrafos de Cristóbal Colón. Buena parte de todo ello es gestionado a través de la Fundación Casa de Alba, y su valor, en realidad, es incalculable, ¿En cuánto podría cotizar el primer mapa de América levantado por la propia mano de Colón en una sala de subastas? En cualquier caso, el archivo está tasado en 41 millones de euros, y los 18.000 volúmenes de la biblioteca en más de 20.
    La fundación tiene su sede en el Palacio de Liria que, situado junto a la calle de la Princesa de Madrid, fue una de las dos residencias principales de la que fuera XVIII duquesa de Alba de Tormes, Cayetana Fitz-James. La otra, en la que falleció, es el también palacio de Dueñas, situado en la calle del mismo nombre de Sevilla.
    Sólo en ese palacio (que ocupa diez hectáreas, y que ya heredó en vida de la duquesa su nieto Fernando, primogénito del a su vez primogénito de la duquesa, Carlos, y por tanto heredero del título nobiliario) la Junta de Andalucía tiene catalogadas más de 1,500 obras de arte en su Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.
    Logo Casa de Alba
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    Pero hay más. Destacan el Palacio de Monterrey en Salamanca, que también gestiona la fundación, o, también en la provincia de Salamanca, el castillo de El Tejado, heredado por su hijo Alfonso. La mansión marbellí de Las Cañas fue para su hijo Fernando, y el palacio de Arbaizenea, de San Sebastián, para su hijo Cayetano. Por su parte, su única hija, Eugenia, heredó la mansión ibicenca Sa Aufabaguera. Y también las 600 hectáreas del sevillano Cortijo de la Pizarra, en Gerena.
    De hecho, además de mansiones, todos los hijos han heredado fincas rústicas, como el latifundio sevillano de Las Arroyuelas, que fue a parar a Cayetano, o el también latifundio cordobés Hacienda Buena Vista de El Carpio, que fue a parar al primogénito Carlos. También ocho de sus nueve nietos han heredado fincas agrícolas. No el noveno, Fernando, que en cambio heredó el palacio de Dueñas.
    Castillos en Galicia, palacios en Salamanca, tierras en Castilla La Mancha, Extremadura y Andalucía, propiedades inmobiliarias repartidas por toda la geografía … Este reparto lo hizo la duquesa de Alba en 2011, antes de casarse con su actual pareja, Alfonso Díez. Buena parte de él lo gestionó a través de empresas, como Inversiones Princesa, Euroexplotaciones Agrarias, Eurotécnica Agraria, Agrotecsa, Agralsa … Pero, el patrimonio que forma parte de la Fundación será gestionado ahora por Carlos, heredero del título y como tal nuevo jefe de la Casa de Alba de Torres. Eso sí, deberá respetar la condición de que no puede vender ninguno de los bienes de la fundación sin el permiso expreso del Ministerio de Cultura. Incluidos las tapices, joyas y pinturas de Giordano, Velázquez, Rubens, Goya …
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    Carlos y Cayetano Martínez de Irujo en la presentación de su aceite
    La fundación no se limita a gestionar palacios, archivos y colecciones de arte. Desde ellas se dirigen también algunas de las fincas más productivas, y se comercializan sus productos ya transformados y elaborados. Bajo el paraguas de la marca Casa D Alba, se comercializan ya tres productos con el marchamo gourmet: carne de vacuno de Salamanca, aceite de oliva de Córdoba y naranjas de Sevilla.
    La carne procede de 1.200 caberzas de vacuno y 5.000 ovejas que pastan en siete fincas de las dehesas salmantinas, las naranjas de la finca El Aljobar, en Aznalcazar, y las aceitunas de la Hacienda Buenavista, de El Carpio, desde donde son trasladadas a la almazara que tienen en el también municipio cordobés de Castro del Río, gestionada a traves de la sociedad limitada Alcubilla 2.000. Todos ellos son vendidos en tiendas gourmet especializadas y a través del canal 'Horeca' (Hoteles, restaurantes y catering).
    La marca Casa D Alba es una inciativa muy reciente, del pasado año 2013. Con ella, la siguiente generación pretende dejar atrás las viejas maneras y adentrarse en el nuevo siglo. "Somos ricos en patrimonio, pero nos falta liquidez", le decía hace apenas un año al diario Expansión el 5º hijo de la duquesa, Cayetano Martínez de Irujo para explicar el porqué de la nueva marca. Y siguen apostando por ese cambio, acaban de añadir las galletas a su marca, para sacar provecho de sus grandes extensiones cerealistas. A las que seguirán productos ibéricos y una cerveza artesana. Y no sólo eso: intentan rentabilizar ese rico patrimonio inmobiliario con iniciativas como el alquiler del madrileño Palacio de Liria para eventos privados a 50.000 euros la jornada, que incluyen catering en sus jardines.
    Queda una propiedad por enumerar, la que será última morada de la duquesa. el panteón familiar. Construido en 1909 por su padre, Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, es una capilla del Monasterio de la Inmaculada Concepción de Loeches (Madrid). Un Bien de Interés Cultural y parte del Patrimonio Histórico de España, fundado en 1640 por Gaspar de Guzmán y Pimentel, I Conde Duque de Olivares y antepasado de la duquesa. En esa capilla, diseñada a imagen y semejanza de El Escorial, se guardan los restos de once miembros de la familia, incluídos los dos anteriores maridos de la duquesa, Luis Martínez de Irujo y Jesús Aguirre.

    EL ECONOMISTA DE CABECERA DEL ARGENTINO KICILLOF

    Thomas Piketty: "Estamos al borde del abismo de una crisis política, económica y financiera"

    El economista galo, autor del influyente libro El capital en el siglo XXI, reflexiona sobre el auge de la extrema derecha en su país
    "Francia y Alemania han demostrado ser egoístamente miopes con respecto a España e Italia al renunciar a compartir sus tipos de interés"
    "Hay que acostumbrarse a vivir con un crecimiento débil"
    "La idea según la cual hay que insistir en purgar los presupuestos a base de más austeridad para curar al enfermo me parece completamente insensata"
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    Thomas Piketty, en una conferencia en Barcelona el pasado 15 de octubre. Foto: cc Universidad Pompeu Fabra
    Thomas Piketty (Clichy, Francia, 1971), economista de la Paris School of Economics, es especialista en el estudio de las desigualdades económicas desde una perspectiva histórica comparada. Es autor de El capital en el siglo XXI, del que se ha vendido más de un millón de ejemplares en todo el mundo y que, recién editado en castellano, le ha convertido en uno de los economistas más influyentes de la actualidad.
    La Paris School of Economics, de reciente creación, tiene su sede en los locales de la École Normale Supérieure (13 premios Nobel y 10 medallas Fields a sus espaldas), en el boulevard Jourdan. No es uno de esos colosales edificios del siglo XIX, en piedra tallada, donde todavía conservan sus sedes históricas otras instituciones académicas como la Sorbona o la facultad de Derecho de Panthéon-Assas. Se trata de un conjunto de edificios relativamente moderno pero avejentado. El vinílico desgastado del suelo y el color amarillento de algunas paredes revelan que, si hablamos de capital, no es físico sino humano.
    Tres chinchetas en la puerta del despacho de Piketty sujetan una hoja de papel con su nombre. De la cuarta sólo queda un agujero. Su despacho mide unos 15 metros cuadrados, veinte como mucho, y está forrado de estanterías repletas de libros. No tiene asistente personal. No viste traje ni corbata, tampoco chaqueta. Desde el primer momento se muestra amable, sonriente y natural. Un punto tímido. Aunque da la sensación de no haber roto un plato en su vida, se expresa sin titubeos y, por momentos, incluso con vehemencia.
    Hay quien ve en el título de El capital en el siglo XXI un guiño a la obra de Karl Marx El capital. ¿Considera usted que la confrontación ideológica entre capitalismo y marxismo sigue vigente?
    La disyuntiva no es capitalismo o marxismo. Hay diferentes maneras de organizar el capitalismo y hay diferentes maneras de superarlo. Lo que mi libro intenta es contribuir a este debate. En cuanto al marxismo, yo formo parte de la primera generación posterior a la guerra fría, la primera generación postmarxista… Cumplí 18 años con la caída del Muro de Berlín [el día de la entrevista se cumplían exactamente 25 años]. He leído a Marx y hay ideas interesantes en él, contribuciones notorias, pero El capital se escribió en 1867 y estamos en 2014. Lo que yo intento es introducir en el siglo XXI la cuestión del capital, su estudio, esto es lo que significa para mí el título del libro.
    No hay que olvidar que este trabajo habría sido imposible sin las tecnologías de la información, que permiten reunir y tratar datos históricos en una escala imposible para Marx o incluso Kuznets. Es fácil criticar a los economistas del pasado, pero ellos trabajaban a mano. No contaban con las herramientas de las que nosotros disponemos y, sobre todo, no tenían la perspectiva histórica que hoy sí tenemos y que nos permite contar la historia del capital y de las desigualdades. Esto es lo que mi libro intenta. No pretende anunciar una revolución, solamente intenta poner a disposición de los lectores las investigaciones históricas que hemos podido reunir sobre más de veinte países y que abarcan tres siglos. El libro es, ante todo, una historia del capital.
    Thomas Piketty, en una conferencia en Barcelona el pasado 15 de octubre. Foto: cc Universidad Pompeu Fabra
    Thomas Piketty. Foto: cc Universidad Pompeu Fabra
    Su libro estudia de manera empírica, entre otras cosas, la relación entre distribución de la renta y crecimiento. ¿Se puede hablar de causalidad directa en el sentido de que una mejor distribución de la renta tiene por efecto una mayor tasa de crecimiento?
    La correlación y la causalidad son ambas muy complejas y no van en un solo sentido. La desigualdad puede ayudar al crecimiento hasta cierto punto, pero más allá de un determinado nivel de desigualdad se obtiene, sobre todo, un efecto negativo que reduce la movilidad en la sociedad y conduce a la perpetuación en el tiempo de la estratificación social. Esto tiene un impacto negativo sobre el crecimiento. El otro efecto negativo se produce a través de las instituciones políticas: una desigualdad muy fuerte puede conducir a la captura de las instituciones democráticas por parte de una pequeña élite que no va necesariamente a invertir en la sociedad pensando en el conjunto de la población. Por eso el crecimiento en el siglo XXI va a depender en gran medida de la inversión en educación y en formación, de que ésta no sea únicamente para una pequeña élite sino para la inmensa mayoría de la población.
    Más allá de las previsiones de coyuntura económica, ¿qué se puede esperar del crecimiento en los próximos años? ¿Qué le sugieren las palabras desarrollo sostenible y decrecimiento?
    Creo que tenemos que acostumbrarnos a vivir de manera sostenible con un crecimiento débil. El problema es que, tanto en Francia como en otros países europeos, seguimos teniendo en mente esa especie de fantasía de “los treinta gloriosos” [expresión que hace referencia a las tres décadas transcurridas entre la Segunda Guerra Mundial y la crisis del petróleo de 1973] según la cual necesitamos por lo menos un tres, un cuatro o un cinco por ciento de crecimiento para ser felices. Esto no tiene ningún sentido. Solamente en las fases correctivas en las que unos países recuperan el retraso con respecto a otros, o bien en fases de reconstrucción, se dan tasas de crecimiento tan elevadas.
    Hay que meterse en la cabeza que una tasa de 1% o 1,5% anual es, en realidad, un crecimiento muy rápido si se prolonga en el tiempo. Con tasas de crecimiento así durante un periodo de treinta años, que es el equivalente a una generación, se obtiene un incremento de renta que equivale a un tercio o incluso la mitad del PIB.
    Por otra parte, que haya que vivir de manera sostenible no es un argumento para defender un crecimiento nulo. Un tasa de crecimiento entre 1% y 1,5% anual en el largo plazo es fuente de progreso y no es un objetivo imposible. Ahora bien, para alcanzar un ritmo de crecimiento así hay que abandonar la actual política de austeridad. Eso en primer lugar. Y sobre todo hay que invertir en educación superior, en innovación y en medio ambiente... Hablo de invertir en medio ambiente porque es evidente que habrá que encontrar nuevas fuentes de energía renovable, visto que con las fuentes actuales no vamos a poder mantener una tasa de crecimiento del 1% o 1,5% anual indefinidamente.

    Thomas Piketty. Foto: cc Universidad Pompeu Fabra
    A la vista de las últimas previsiones de la Comisión Europea, no parece que estemos cerca de alcanzar esa velocidad de crucero. ¿Cree usted que la austeridad es una purga necesaria para recuperar la senda de crecimiento?
    La realidad es que vamos camino de una década inmersos en un clima de recesión y de austeridad. Digo esto porque el PIB por habitante estimado para Francia en 2014 o 2015 es inferior al de 2006 o 2007. Esta es la situación. Llevamos casi diez años de completo estancamiento de la renta per cápita, de la riqueza del país, del poder adquisitivo… A partir de aquí podemos discutir todo lo que queramos sobre cuál tiene que ser la recaudación del Estado, cuánto el gasto público o cuánto el peso del sector privado en la economía, pero el hecho es que la riqueza total disponible es inferior a la que había en 2007. No hemos recuperado el nivel anterior a la crisis. Es normal que, en una situación como ésta, el ambiente sea depresivo.
    La idea según la cual hay que insistir en purgar los presupuestos a base de más austeridad para curar al enfermo me parece completamente insensata. Digo esto pensando en Francia, pero lo mismo vale para Italia, con tasas de crecimiento negativas en 2013 y en 2014. Es verdad que el crecimiento en España es un poco mejor ahora, pero no olvidemos que todavía sufre un retraso considerable en términos de renta per cápita con respecto a las demás grandes economías europeas.
    El resultado global de las políticas de austeridad en los últimos cuatro o cinco años es, de manera objetiva, muy malo. Estados Unidos tenía una tasa de paro muy similar a la zona euro hace unos años y hoy en día la diferencia es enorme. El paro disminuyó allí, a pesar de que el nivel de deuda de ambas economías era muy similar en la situación de partida. No hay duda sobre quién ha elegido la estrategia adecuada.
    ¿Qué otra estrategia tendría que haber seguido la zona euro para salir de la crisis?
    Creo que es necesario poner en común las deudas públicas y los tipos de interés (de la deuda pública). Francia y Alemania han sido extremadamente egoístas. Han demostrado ser egoístamente miopes con respecto a España e Italia al renunciar a compartir sus tipos de interés. Una moneda única con 18 deudas públicas y 18 tipos de interés asociados a esa deuda no funciona. Los actores financieros no tienen confianza en este sistema. Sólo podremos salir de esta crisis si creamos un fondo común de deuda pública con un sólo tipo de interés. El Banco Central Europeo podrá entonces estabilizar ese tipo de interés con menor dificultad de la que tiene actualmente con 18 diferentes.
    Ahora bien, si queremos gestionar la deuda de manera común necesitamos también un Parlamento de la zona euro que tome decisiones a este respecto, entre otras cosas sobre el nivel de déficit común. Esto es lo que ha faltado hasta ahora en las proposiciones de reorientación de la construcción europea que Hollande ha esbozado en Francia, y de lo que también se ha hablado en España e Italia. Finalmente no se han traducido en una propuesta concreta de unión política y, al mismo tiempo, presupuestaria. Ambas cosas son necesarias.
    Habla usted de reformar el diseño institucional de la zona euro. ¿Qué diferencias habría entre el actual Parlamento Europeo y ese Parlamento presupuestario al que usted hace referencia en la última parte de su libro?
    Hoy en día tenemos un Parlamento Europeo en el que están representados 28 países y, por otra parte, el Consejo Europeo de Jefes de Estado o de Gobierno y el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros (integrado por los ministros de Economía y Finanzas). Son varios los problemas de esta arquitectura democrática. El primero es que no todos los 28 países representados en el Parlamento Europeo quieren avanzar hacia una mayor integración política, fiscal y presupuestaria. El segundo, que el Parlamento Europeo no representa en absoluto a las instituciones de los Estados-nación y, en concreto, a los Parlamentos nacionales.

    Thomas Piketty. Foto: cc Universidad Pompeu Fabra
    Por eso creo que hace falta, en paralelo al actual Parlamento Europeo, una Cámara parlamentaria de la zona euro o, en todo caso, una Cámara formada por los países de la zona euro que quieran avanzar hacia una unión política, presupuestaria y fiscal, y que tendría que construirse a partir de los diferentes Parlamentos nacionales. Cada país estaría representado en proporción a su población, ni más ni menos, lo mismo Alemania y Francia que los demás. El cometido de esta nueva Cámara consistiría en votar cuestiones tales como un impuesto común sobre sociedades o el nivel de déficit comunitario.
    No son pocos los que piensan que, en lugar de más integración, lo razonable sería retornar a las monedas nacionales.
    No, para mí no es la buena solución. Ahora bien, si no se proponen alternativas rápidamente creo que el retorno a las monedas nacionales será un escenario cada vez más difícil de descartar. Concretamente, la única respuesta que se ha dado en Francia a aquellos que quieren salir del euro consiste en decirles que es imposible, que está prohibido, que ahora que hemos entrado ya no se puede dar marcha atrás… Esta respuesta es extraordinariamente débil y no va a aguantar mucho tiempo más.
    La salida a la crisis radica en avanzar en la unión de los países de la zona euro. En cierto modo, la peor de las situaciones es la actual porque hemos perdido la posibilidad de devaluar la moneda, hemos perdido soberanía monetaria nacional y a cambio tendríamos que haber ganado nuevas formas de soberanía fiscal y presupuestaria, mayor capacidad para recaudar impuestos de manera más justa, mayor capacidad de resistencia para protegernos frente al riesgo de especulación sobre los tipos de interés de la deuda pública. Hasta ahora Francia y Alemania han ganado en este juego, pero la única alternativa a la salida del euro es una unión de la deuda, una unión fiscal. Si no nos damos prisa, creo que las fuerzas políticas en favor de la salida del euro terminarán por ganar la partida.
    ¿Qué se puede esperar de Francia en la construcción de esta nueva arquitectura institucional europea precisamente ahora que la extrema derecha encabeza los sondeos? ¿Europa debe preocuparse?
    Hay que preocuparse, absolutamente. No creo que el Frente Nacional vaya a llegar al poder en el Elíseo, a la presidencia de la República, pero sí puede conseguir la presidencia de varias regiones. El próximo año hay elecciones regionales y, dado el modo de escrutinio, es perfectamente posible que dos o tres regiones, incluso más, caigan del lado del Frente Nacional.
    En un sistema electoral como el de las elecciones presidenciales estamos acostumbrados a que el Frente Nacional pierda, incluso si es el partido más votado en primera vuelta. Sin embargo, en las regionales el partido más votado obtiene una prima equivalente a la cuarta parte de los escaños (el resto se reparte de manera proporcional). Si el Frente Nacional consigue el 30% o el 35% de los votos en una región, la derecha el 25% y la izquierda el 20%, por ejemplo, la prima al partido más votado hace que el Frente Nacional aspire a tener la mayoría absoluta en esa región.
    Va a ser un shock enorme en Europa. Hasta ahora el Frente Nacional solamente ha ganado en algunas ciudades pequeñas, pero si regiones enteras pasan a ser gobernadas por la extrema derecha entonces la historia será otra. No va a ser una broma. Se van a crear tensiones en algunas zonas del país y el resultado puede ser extremadamente violento.
    ¿Hasta ese punto?
    Estamos realmente al borde del abismo de una crisis política, económica y financiera. De acuerdo en que la crisis es responsabilidad de todos lo países, pero no entiendo que Alemania siga pensando que tiene interés en mantener esta visión tan rígida de la austeridad… a fin de cuentas, ni siquiera allí el crecimiento es elevado. Que conste que la responsabilidad también es de Francia, por no hacer verdaderas propuestas progresistas y de refundación democrática de Europa. Y seguimos esperando propuestas de España y de Italia. En cualquier caso, creo que la situación es grave y que las elecciones regionales en Francia el próximo año van a ser un shock.

    Thomas Piketty. Foto: cc Universidad Pompeu Fabra
    Muchos lectores se inquietan porque interpretan su libro como la evidencia de un futuro con menor crecimiento y peor distribución de la riqueza. ¿Hay argumentos para el optimismo?
    Por supuesto que sí. Esa es mi manera de ser. ¡Ya lo siento si algunos llegan a conclusiones pesimistas tras la lectura del libro! Yo creo en el progreso social, económico y democrático. Y en el crecimiento. Pero hay que acostumbrarse a vivir con un crecimiento débil. Insisto en que un crecimiento débil que se mantiene en el tiempo es compatible con el progreso. Hace treinta años no disponíamos de las actuales tecnologías de la información, por ejemplo. Si se organizan bien, si nos dotamos de las instituciones adecuadas para que todo el mundo se pueda beneficiar, estas tecnologías constituyen una enorme fuente de riqueza.
    Creo en el progreso técnico y en la mundialización, y el libro no es pesimista con respecto al futuro. Simplemente, para que estas cosas beneficien a todos, hacen falta instituciones democráticas, sociales, educativas, fiscales y financieras que funcionen correctamente. El problema es que, después de la caída del Muro de Berlín, nos imaginamos por un momento que era suficiente con basarse en las fuerzas naturales del mercado para que el proceso de mundialización y de competencia beneficiase a todos. Creo que ahí está el error. Hay que repensar los límites del mercado, los limites del capitalismo, y repensar también las instituciones democráticas.