¿HÉROE O VILLANO?

¿HÉROE O VILLANO?

jueves, abril 26, 2018

CURAS CABRONES

MÁS POLÉMICO DEL AÑO

La edad de la penumbra: cómo el cristianismo destruyó el mundo clásico

Después del encarnizado debate abierto tras su publicación en inglés llega a España el demoledor ensayo en que Catherine Nixey describe el fin de una era en la hoguera del fanatismo

Foto: Tommaso Laureti - 'El triunfo del cristianismo' (1585)
Tommaso Laureti - 'El triunfo del cristianismo' (1585)
Arrasado el jardín, entraron los barbudos en el templo de Palmira y quebraron de un golpe la impresionante estatua, la decapitaron y desmembraron, acaso temerosos de que las piedras encubrieran blasfemias contra su dios. ¿Soldados del Estado Islámico en 2012? No: soldados de Cristo en 385 d.C. "Parece que solo entonces esos hombres -esos cristianos- sintieron, satisfechos, que habían hecho su trabajo. Volvieron a fundirse una vez más con el desierto. Tras ellos el templo quedó en silencio. Las lámparas votivas, desatendidas, se apagaron. En el suelo, la cabeza de Atenea empezó a cubrirse lentamente con la arena del desierto sirio. Había empezado el 'triunfo' de la cristiandad". Así comienza 'La edad de la penumbra' (Taurus), el demoledor ensayo en que la británica Catherine Nixey describe la extinción de una era en la hoguera del fanatismo y que ahora llega a España después de que su edición inglesa desatara un encarnizado debate.
'La edad de la penumbra'.
'La edad de la penumbra'.
Lo que los romanos entendían por "triunfo" no era exactamente lo mismo que ahora. No consistía solamente en la victoria del ganador, sino en "la total y absoluta subyugación del perdedor". Y tal es la premisa de Nixey, historiadora y periodista de The Times e hija de unos monjes que pasaron veinte años dentro de un monasterio antes de colgar los hábitos: que si bien el cristianismo conservó parte del legado clásico en los siglos oscuros de la Edad Media, otra historia anterior, mucho menos gloriosa y conocida, desplegó un escenario de destrucción apocalíptica de la filosofía y el arte de la antigüedad grecolatina, reducido por la Iglesia a sangre y cenizas durante los siglos IV y V d.C.
"Los asaltos violentos de este periodo", advierte Nixey, "no fueron terreno exclusivo de chiflados y excéntricos. Hombres que estaban en el corazón mismo de la Iglesia Católica alentaron y lideraron los ataques contra los monumentos de los "locos", "malditos" y "dementes" paganos. El gran San Agustín afirmó ante una congregación en Cartago: "¡Dios quiere, lo mandó, lo predijo, comenzó ya a llevarlo a efecto, y en muchos lugares de la Tierra ya lo ha realizado en parte: la extirpación de toda superstición de paganos y gentiles!". San Martín, todavía hoy uno de los santos franceses más populares, arrasaba los campos galos destruyendo templos y consternando a los lugareños a su paso. En Egipto, San Teófilo demolió uno de los edificios más hermosos del mundo antiguo. En Italia, san Benito destruyó un santuario dedicado a Apolo. En Siria, despiadados grupos de monjes aterrorizaban las zonas rurales, derribando estatuas y arrancando los techos de los templos".

La batalla con los demonios

'La edad de la penumbra' es estrepitoso, estupendamente escrito, durísimo y muy divertido: "los ataques no se detenían en la cultura. Todo, desde la comida que se ponía en el plato (que debía sen sencilla y sin especias) hasta lo que se hacía en la cama (que debía ser igualmente sobrio y sin especiar) empezaba, por primera vez, a quedar bajo el control de la religión". Tal vez sus páginas provoquen un corte de digestión a algunos creyentes pero será difícil que no los fascine al mismo tiempo con su brillante recreación histórica del momento trágico y surreal en que la civilización se hundió en las tinieblas. Los demonios, por ejemplo.

"Aquel era un mundo de apariciones diabólicas, un lugar en que Satanás podía pasar a tu lado por un camino y un demonio podía sentarse frente a ti en la cena; un mundo en que el alma inmortal estaba en peligro perpetuo". Esto que hoy invitaría a una sonrisa, no era ninguna broma entonces. Para los panegiristas cristianos se trataba de una amenaza mortal que además les servía como dispositivo ideológico para purgar el mundo de paganos: "Una nueva generación de predicadores inflexibles pronunciaba un sermón intimidatorio tras otro, en los que quedaban claras las opciones del pueblo. Al decidir a quién venerar, las congregaciones no elegían entre un dios u otro; estaban escogiendo entre el bien y el mal, entre Dios y Satanás".
'Las tentaciones de San Antonio' del Retablo de Isenheim (Mathias Grünewald, 1512-16)
'Las tentaciones de San Antonio' del Retablo de Isenheim (Mathias Grünewald, 1512-16)
Catherine Nixey recuerda que no tenía por qué haber ocurrido así, que mientras que los pastores cristianos exigían pureza, su grey, bastante menos apasionada, estaba incorporando al dios cristiano sin mayor problema al cada vez más nutrido panteón de divinidades paganas y ora le rezaba a él, ora sacrificaba un carnero en el altar de Júpiter. El propio emperador Constantino, que legalizó el cristianismo en el Imperio Romano en el año 313, se mostró comprensivo con los ritos antiguos. "Ningún hombre será privado de la completa tolerancia", proclamó en el célebre edicto de Milán. Pero los clérigos cristianos, por fin dueños de la situación, no iban a permitirse semejantes lujos 'demócratas'. Al poco de su legalización, los templos paganos ardían de Oriente a Occidente mientras sus sacerdotes -y miles de sus fieles- eran asesinados.

Los últimos filósofos

Año 532 d.C. Siete hombres huyen de Atenas hacia Oriente con un parco equipaje de libros. ¿Cuál es su oficio? Filósofos, los últimos miembros de la Academia, la más famosa escuela de Grecia fundada por Platón mil años antes. La cuna de la razón occidental se había tornado un lugar peligroso para su actividad, los soldados de Cristo buscaban ejemplares prohibidos casa por casa para quemarlos en grandes piras -junto a sus poseedores-, la discusión pública había sido prohibida y los frisos del Partenón, asaltados y mutilados. Apenas nos quedan hoy palabras de aquel "grupo melancólico", como las de su líder, el septuagenario pero aún enérgico Damascio: "Toda mi vida ha sido barrida por el torrente".

¿Por qué contar ahora esta historia? Sencillamente, responde Catherine Nixey, porque nadie lo había hecho, porque la épica aventura de un puñado de monjes defendiendo de la oscuridad medieval el legado clásico es una versión real pero también tremendamente parcial: "Los palimpsestos -manuscritos sobre los que se grababa de nuevo- aportan indicios de los momentos en que desaparecieron las obras antiguas. Agustín sobrescribió el último ejemplar de 'Sobre la República' de Cicerón para anotar encima sus comentarios de los 'Salmos'. Una obra biográfica de Séneca desapareció bajo otro 'Antiguo Testamento' más. Un códice con las 'Historias' de Salustio se raspó para dar lugar a más escritos de San Jerónimo.... Sólo un uno por ciento de la literatura latina sobrevivió a los siglos. El noventa y nueve por ciento se perdió".
Catherine Nixey en portada de The Times Magazine
Catherine Nixey en portada de The Times Magazine
Concluye Catherine Nixey: "Se produjo otra pérdida definitiva, aún menos recordada que las demás, pero a su modo, casi tan importante. La memoria de que existió una oposición al cristianismo desapareció. La idea de que los filósofos pudieron haber luchado con vehemencia, con todo lo que tenían, contra el cristianismo fue, y aun es, ignorada. El recuerdo de que muchos se alarmaron por la expansión de esta religión violentamente intolerantedesaparece del paisaje. La idea de que muchos no estaban entusiasmados sino disgustados por la visión de sus templos en llamas y demolidos se dejó -y se deja- de lado. La idea de que los intelectuales estaban consternados -y asustados- por la visión de los libros ardiendo en piras ha caído en el olvido. El cristianismo contó a las generaciones posteriores que su victoria sobre el viejo mundo fue celebrada por todos, y las siguientes generaciones lo creyeron. (...) El 'triunfo' del cristianismo era completo".

ESTO ES ESPAÑA Y ASÍ FUERON DESDE HACE MIL AÑOS LOS ESPAÑOLES,CRUELES,CUTRES Y CORRUPTOS

Cristina Cifuentes: indignidad, crueldad, desastre

ASUNTOS INTERNOS

La ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes ÁNGEL NAVARRETE

La presidenta de la Comunidad de Madrid 
no fue abatida por sus responsabilidades políticas en la gestión de su mentiroso máster, sino por robar dos cremas en un supermercado. Un episodio de su pasado que alguien guardó en vídeo para lanzarla a los leones cuando fuera conveniente. Las imágenes de Cristina Cifuentes y el vigilante que le obligó a abrir el bolso para sacar las cremas dañan la vista, la ética y la dignidad. Son unos minutos eternos que no hablan de política, sino de la condición humana y seguramente de una enfermedad inconfesable.Nadie hubiera podido imaginar un destino tan cruel y despiadado para Cristina Cifuentes. Ni para nadie. La vergüenza, el bochorno y la incredulidad recorrieron este miércoles la espina dorsal del PP y de la política española. Los dirigentes del partido de Cristina Cifuentes se quedaron sin palabras para definir la realidad, sin voz para explicar cómo y por qué transitaban por ese camino de fango.
La caída de Cifuentes supera todas las dimensiones políticas hasta ahora conocidas para adentrarse en el terreno de las patologías personales, pero también políticas. En cuestión de horas, una vez que el vídeo de la vergüenza de Cristina se coló en la vida de España, las preguntas se amontonaron.
¿Cómo puede ser capaz una mujer de salir de la cama después de verse así en las televisiones de medio mundo? ¿Quién tiene la fortaleza emocional suficiente como para presentarse delante de los medios y no derrumbarse, como haría cualquiera que se viera humillado en la plaza pública desde todos los rincones? ¿Cómo es posible que sabiendo que sus enemigos disponían de esa arma de destrucción personal ella se haya aferrado al cargo durante más de un mes? ¿Por qué no dimitió para ahorrarse la lapidación pública? ¿Por qué no pidió ayuda a su partido y a sus amigos para buscar una salida digna? ¿Qué tipo de ser humano se arriesga a ser arrastrado por el suelo pudiendo evitarlo? ¿Quién guardó el vídeo de la vergüenza durante siete años? ¿Es así como funciona la política en España? ¿Todo vale para destruir al enemigo? ¿A quién puede compensarle formar parte de un ecosistema humano capaz de hacer algo así con un semejante? ¿Puede haber alguien tan tontamente soberbio como para confiar en que ese documento no iba a ser utilizado? ¿Qué les pasa a los políticos por la cabeza? ¿Por qué los dirigentes del PP aplaudieron a rabiar a la presidenta de la Comunidad de Madrid cuando ya intuían que lo suyo acabaría mal o muy mal? ¿Es así cómo funciona el partido que gobierna? ¿Es así cómo funciona la política? ¿Y esta gente es la que le habla a los ciudadanos de valores y principios? ¿Qué efectos produce el poder en el cerebro de las personas que lo detentan?
No es de extrañar que después de todas esas preguntas, los ciudadanos puedan llegar a sentir una sensación parecida al asco. Muchos políticos sintieron este miércoles esa misma sensación. Pena y asco mezclados con tristeza y estupefacción. La política no está sobrada de credibilidad en España. El episodio de la dramática dimisión de Cristina Cifuentes contribuye a hundir un poco más en el arroyo del descrédito a la formación política a la que pertenece.
El hundimiento político y personal de la ya ex presidenta de la Comunidad de Madrid, con todo su acompañamiento literario de metáforas mafiosas y de novela negra, es un capítulo -veremos si el final- diferido y desdichado de la historia del PP de Madrid liderado por Esperanza Aguirre. No uno, ni dos, ni tres. Mucha gente sabía que ese partido era "una gusanera". Así lo definían muchos en charlas de café, sin atreverse a desafiar el poder absoluto de la ex lideresa. También la dirección nacional y Mariano Rajoy lo sabían. Conocían las andanzas de Ignacio González y de Francisco Granados. Se espiaron en público y no pasó nada. Lo único que pasó es que es ex teniente de alcalde Manuel Cobo fue castigado por el comité de disciplina por decir que Aguirre y los suyos tenían montada una "gestapillo". Pecata minuta para lo que ahora conocemos. Cifuentes ha caído víctima de ese ecosistema putrefacto. Víctima de los que conociendo esa grabación y lo que había detrás desde el punto de vista personal, la promovieron para delegada del Gobierno y después para presidenta de la Comunidad. El funcionamiento interno del PP, cuyos mandamientos se resumen en uno: manda el presidente, decide el presidente, sólo él y nada más que él, ha acabado por provocar una dimisión agónica rodeada de miserias. Había otras formas de obligar a dimitir a Cristina Cifuentes.
La dirección del partido podía haberla emplazado públicamente y sin rodeos. Sin indirectas. Por derecho y con sinceridad. Hasta incluso el Comité Ejecutivo del PP, que para algo está además de para aplaudir, podía haberle pedido la dimisión por el bien del partido. Pero Rajoy prefirió el método -tan casero y confortable para él- de vencer su resistencia emocional. El resultado es un espectáculo encarnizado e indigno. Amén de un desastre político para el PP en un momento de extra debilidad. Lo de menos ya es Cifuentes, el último juguete roto del PP de Madrid en cuyos dominios no se ponía el sol. Y si se ponía, se apartaba de un manotazo.

miércoles, abril 25, 2018

Peridis

VENI BOLUDO,YO TE ENSEÑO SER UN HIJO DE PUTA

Los presidentes Trump y Macron mantuvieron una reunión y luego dieron una conferencia de prensa desde la Casa Blanca.

LA VICEPRESIDENTA DE MADRID UNA VULGAR LADRONA....ESPAÑA CADA VEZ MAS BAJO


HURTO EN 2011

Cifuentes, acusada de robar cremas en un híper cuando era vicepresidenta de la Asamblea de Madrid | Vídeo

'OK diario' publica el vídeo de la política 'cazada' en el Eroski situado frente a la Cámara madrileña

La presidenta madrileña se reúne esta mañana con su equipo


Cifuentes, acusada de robar cremas en un híper cuando era vicepresidenta de la Asamblea de Madrid | Vídeo
OK DIARIO
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, tuvo que vaciar su bolso a petición del vigilante de seguridad de un hipermercado en el año 2011, cuando era vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, ante la sospecha de que hubiese robado productos cosméticos.
Así se muestra en un vídeo difundido este miércoles por 'OK diario', que explica que Cifuentes fue "cazada robando" el 4 de mayo del 2011 en la perfumería de un hipermercado del Puente de Vallecas, próximo a la Asamblea de Madrid, y estuvo bajo custodia del vigilante de seguridad del establecimiento 45 minutos hasta que allí se desplazaron dos agentes de la Policía Nacional.
Cifuentes se reunirá esta mañana, en torno a las 11 horas, con su equipo más próximo para abordar la información.  Fuentes próximas a la dirigente madrileña han evitado hacer valoraciones sobre las imágenes hasta el encuentro de esta mañana, aunque sí que enmarcan la información en la "campaña" contra Cifuentes que comenzó, según dicen, con la publicación de las falsificaciones de las notas de su máster de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). En la agenda oficial, Cifuentes no tiene acto convocado para hoy pese a que en los últimos días sí que había recupero el ritmo de meses anteriores y estaba teniendo diversas apariciones públicas. 

Al cuarto de seguridad

De acuerdo a esta información, la presidenta de la Comunidad de Madrid, sustrajo dos botes de crema anti-edad Olay de uno de los lineales y fue descubierta por una dependienta, que avisó a seguridad.
Tras un "Por favor, ¡acompáñeme!", los vigilantes -que no identificaron a Cifuentes como número dos de la Asamblea de Madrid- le reclamaron la mercancía, pero ella, que en un momento de la grabación los saca del bolso y se los muestra al personal de seguridad, argumentó que eran de su propiedad y ya los llevaba en el bolso cuando entró al establecimiento.
Fue en este punto cuando el vigilante llamó a la policía, ante la negativa de Cifuentes de abonar los frascos de crema. Siempre según Ok Diario, dos agentes de paisano de la Comisaría de Puente de Vallecas se personaron en el lugar y sí la reconocieron. Fue en ese momento cuando ella abonó los productos y abandonó el establecimiento por una puerta trasera

Y EN BRASIL,ARGENTINA,TODA EUROPA,ES LA LUCHA DE CLASES PELOTUDOS...LO DICE LA CIENCIA

Los blancos votaron a Trump por miedo a perder sus privilegios


En contra de lo que se creía, los problemas económicos y el desempleo no fueron decisivos en las últimas elecciones presidenciales de Estados Unidos. Un nuevo estudio apunta a que el secreto del triunfo de Donald Trump consistió en apelar al miedo de la población blanca, sobre todo hombres y cristianos, a perder su hegemonía frente a la diversidad racial.

<p>El presidente Donald Trump en un acto. / Simon Edelman, Energy Department</p>
El presidente Donald Trump en un acto. / Simon Edelman, Energy Department
Hasta ahora, la idea más generalizada sobre el triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2016 era que se debió al malestar de la clase trabajadora blanca al haber afrontado pérdidas de empleo y unos salarios estancados durante la Adminsitración de Obama.
Sin embargo, un estudio publicado esta semana en la revista PNAS desmonta esta teoría e indica que la elección del multimillonario estadounidense no fue por motivos económicos o por incertidumbre sobre el futuro.
Los votantes blancos y cristianos auparon a Trump al sentirse amenazados por la creciente diversidad racial y la pérdida de dominio de EE UU
El trabajo, liderado por la profesora Diana Mutz, de la Universidad de Pensilvana, revela que fueron los votantes blancos, sobre todo hombres y cristianos, los que auparon a Trump, al sentir que su estatus privilegiado estaba amenazado por la creciente diversidad racial y por la pérdida del dominio de EE UU en el mundo. Por ello, dieron su apoyo al candidato que más énfasis puso en restablecer las jerarquías del pasado.
Según explica la profesora Mutz a Sinc, “Trump ganó gracias a aquellos votantes que se sintieron traicionados por el cambio que supuso el mandato de Obama. En particular, debido a la amenaza del cambio demográfico y el empoderamiento de las minoras raciales. También por la sensación de que EE UU ya no es el gran superpoder global que una vez fue”, añade.
Comparación con las elecciones de 2012
El estudio es fruto de una encuesta con 1.2000 estadounidenses a lo largo de todo el país. Para ello, se compararon sus posiciones electorales en los comicios presidenciales del 2016 respecto al 2012.
Curiosamente, los datos señalaban que los votantes no habían alterado sus posturas en inmigración y comercio de manera significativa. De hecho, los estadounidenses –como promedio– se volvieron menos reticentes a otorgar la ciudadanía a inmigrantes indocumentados que en las pasadas elecciones.
Aún así, “Donald Trump fue percibido con un opositor más fuerte a la amenaza de China y al libre comercio que Mitt Romney, su predecesor como candidato republicano”, explica Mutz.
La autora señala que “los levantamientos políticos suelen producirse por grupos oprimidos que se alzan para afirmar su derecho a un mejor tratamiento y condiciones de vida más equitativas, en relación con los de alto estatus. Sin embargo, los resultados de las elecciones de 2016 se debieron al esfuerzo de los miembros de grupos ya dominantes para asegurar sus privilegios y los de su país en en mundo”.
Los datos del estudio no muestran ninguna relación entre la existencia de dificultades económicas y la decisión de votar al multimillonario
A pesar del análisis exhaustivo de los datos, el estudio no mostró ninguna relación entre la existencia de dificultades financieras y la decisión de votar por Trump. Además, su victoria ocurrió durante un momento de recuperación económica, con una disminución del desempleo y una tendencia positiva de los indicadores económicos.
La importancia de la educación
Aquellos que habían perdido un trabajo entre 2012 y 2016 no eran más propensos a apoyar a Trump que a Clinton. Pero quienes se sentían sitiados por la globalización y el surgimiento de una 'mayoría minoritaria' en Estados Unidos probablemente votaron por Trump, indica el trabajo.
Mutz tambien resalta que la falta de educación universitaria fue otro de los factores decisivos entre los votantes de Trump. “La educación permite aceptar a las personas que son diferentes a nosotros mismos, considerarlas iguales y no como grupos sociales subordinados a otros dominantes”.
"Las elecciones de 2016 fueron resultado de la ansiedad sobre el futuro de los grupos dominantes."En muchos sentidos la sensación de amenaza grupal es un oponente mucho más difícil que el que supone una recesión económica, porque es una percepción psicológica, señala.
En su opinión, “la gente necesita tranquilizarse, el futuro de EE UU no será dominado por ‘otros’. El poder económico, social y político deberá ser compartido con las minorías y con las mujeres”.
“Ser un hombre, blanco y cristiano ya no será una ventaja tan grande como antaño y los cambios de este tipo siempre son duros para las personas que deben ajustarse a ellos”, concluye la profesora.
Referencia bibliográfica:
Mutz, Diana: "Status threat, not economic hardship, explains the 2016 presidential vote". PNAS, abril 2018. http://www.pnas.org/content/early/2018/04/18/1718155115