¿HÉROE O VILLANO?

¿HÉROE O VILLANO?

sábado, julio 26, 2014

PUES SI,YO SIENTO VERGÜENZA


Ser judío, del orgullo a la vergüenza



Siempre me he sentido orgulloso de ser parte del pueblo judío, de una cultura que con todas sus contradicciones vio nacer a Montaigne, Spinoza, Marx, Freud, Einstein, Trotsky, Arendt, tantos hombres y mujeres que han hecho significativos aportes a la humanidad, en la creación y en la búsqueda de un mundo más justo y humano.
Me siento judío cuando pienso en los sueños que marcaron a generaciones de jóvenes que fueron ensanchando el mundo con sus aspiraciones de libertad, de comunidad, de justicia, de hermandad, que transversalmente han cruzado colores de piel y naciones. Desde el mismo texto bíblico Éxodo, está explícita la necesidad y experiencia de la libertad de un pueblo, de las aspiraciones y derechos cuando se está sometido al yugo, al sometimiento.
Me identifico con la historia emblemática de exilios y dolores del pueblo judío, en cuyas esperanzas de libertad se reflejan todos los pueblos. Y esa historia, con horas trágicas, me ha motivado, como a muchos otros, a defender irrestrictamente los derechos humanos, partiendo por el derecho a la vida y a la dignidad.
Me siento orgulloso de ser judío por el deber de memoria que marca su cultura, la cultura de la escritura, del comentario, la traducción y la crítica; por la constante interpelación ante la indiferencia. Por su reconocimiento a los justos que en horas de horror, a riesgo de sus vidas, hacían real la palabra solidaridad y todo por salvar a los perseguidos. Por una historia que ha interpelado a nuestra humanidad como seres humanos, más allá de razas y creencias, por su lucha contra la indiferencia.
Por todo ello me identifico también, y no puedo quedar indiferente, ajeno, a los dolores de otros pueblos, de otros seres humanos. Como no me es indiferente el dolor de los judíos a través de la historia y su derecho a constituirse en nación, tampoco me es indiferente ese derecho para el pueblo palestino, el pueblo kurdo, los pueblos indígenas de nuestro continente.
Y cuando es el Estado de Israel, en nombre del pueblo judío, quien repite en otros lo que le tocó vivir a este pueblo una y otra vez a lo largo de siglos, me avergüenza. Sí, me avergüenza.
Me avergüenza ver hoy cómo se masacra al pueblo palestino bajo el discurso de la defensa propia.
Me avergüenza que se diga “retírense para salvaguardar sus vidas”, cuando bien se sabe que no tienen adónde ir y se les tiene encerrados en un gueto de miseria, opresión y humillación.
Me avergüenza cuando se les pide cordura, pacifismo y racionalidad mientras día a día se les ocupa, se les maltrata y se les asesina, intentando cortar toda posibilidad de futuro.
Me avergüenza que la comunidad judía califique toda crítica y presión internacional como persecución o antisemitismo, cuando fue la misma solidaridad internacional y las Naciones Unidas las que dieron legitimidad al Estado de Israel.
Me avergüenza que como pueblo no seamos capaces de masivamente alzar la voz y dejemos que dominen las voces del egoísmo ciego, incapaz de mirar más allá de sus intereses a corto plazo.
Me horroriza cómo se usa toda la potencia guerrera contra la población civil, cómo se ejecuta el castigo “por cada baja de mi lado, tendrán 10 o 50 del vuestro” que han aplicado las peores tiranías de la historia.
Sin duda hoy y en estos años se ha manchado de triste manera la historia de un pueblo que para muchos era sinónimo de justicia y libertad. Bien nos ha enseñado la historia que no se acallan los anhelos de libertad y dignidad con la censura y la fuerza, que no se puede hacer cualquier cosa en nombre de la seguridad y del deseo de expansión territorial, que por la fuerza se pueden ganar varias batallas, pero sostenerse solo a través de ella pone en claro riesgo la perpetuidad.
Es hora de parar ya y no manchar irremediablemente nuestra memoria y sentidos de comunidad dejando a nuestros hijos un legado de infamia. Del otro lado del muro están nuestros hermanos.
Paulo Slachevsky. Fundador de la Editorial LOM (Chile)

EN ESPAÑA NO APRENDEN,SON COMO NIÑOS,OTRO QUE NO LO VOTO NADIE,COMO A LA DIAZ

Foto de El Congreso Extraordinario del PSOE ratifica a Sánchez sin mediar votación
Gonzalo López AlbA
El Congreso Extraordinario del Partido Socialista ratificó al filo de las 18.30 horas del sábado a Pedro Sánchez como nuevo secretario general del PSOE

EN ARGENTINA,ASAMBLEA DE LADRONES...

Inaguración de la 128 Exposición Rural en Palermo. (DYN)

UN EX-NAZI DE LAS JUVENTUDES

Muere Karl Albrecht, la cara oscura del éxito alemán

El cofundador de la cadena de supermercados Aldi murió la semana pasada a los 94 años
Su absoluta mediocridad como persona y su indiscutible éxito como empresario –era el hombre más rico de Alemania– lo convirtieron en un ejemplo a seguir en la Alemania merkeliana

Muere Karl Albrecht, cofundador de Aldi y el hombre más rico de Alemania
Muere Karl Albrecht, cofundador de Aldi y el hombre más rico de Alemania. \ Efe
Tenía un nombre prosaico y no se dejaba ver mucho en público. Muy pocos reconocerían su cara y menos aún su nombre, a pesar de su influencia sobre la vida de millones de personas en toda Europa. Karl Albrecht, cofundador de la cadena de supermercados Aldi, falleció la semana pasada en Essen a los 94 años. Su absoluta mediocridad como persona y su indiscutible éxito como empresario –era el hombre más rico de Alemania, según la revista Forbes– lo convirtieron en un ejemplo a seguir en la Alemania merkeliana, donde los multimillonarios son elogiados por no hacer gala de su riqueza, lo cual, se supone, es una muestra de virtud protestante frente a los orgiásticos desenfrenos de oligarcas rusos y jeques árabes. Pero, en el fondo, no es más que una prueba de la profunda hipocresía de la sociedad alemana, pues en el país no hay prohombre que no se rija por el viejo lema de "virtudes públicas, vicios privados".
"Era un empresario justo [...], un hombre que vivió con convencimiento y en base a sus valores cristianos", escribió el grupo Aldi Süd en un comunicado de prensa. "Tenía un estilo de vida ascético y comía poco", loaba un articulista el día del anuncio de su muerte en el Frankfurter Allgemeine Zeitung. Heinz Deichmann, propietario de una conocida cadena de zapaterías de bajo coste, se unió al coro de plañideras: "Le aprecié mucho como persona. Siempre me impresionaron su modestia y simpatía."
Lejos queda ya aquella fotografía en blanco y negro de la tienda de ultramarinos donde los Albrecht vendían bananas a 59 marcos en Essen, el corazón de la cuenca del Ruhr, otrora región minera e industrial y durante décadas bastión socialdemócrata. Aquel establecimiento fue el banco de pruebas que permitiría a la familia construir su imperio sobre pirámides de latas de conservas y rollos de papel higiénico.
La fórmula no era precisamente complicada: bajos precios de venta para aumentar y fidelizar a los clientes sin incurrir en grandes costes. Para conseguirlo, se redujo a lo esencial el surtido de productos, recurriendo a los proveedores con precios más bajos. Como inicialmente sólo permitían una marca por producto, se ahorraron incluso las etiquetas con el precio antes de que existiese el código de barras. También eliminaron estanterías, lo que a su vez permitía reducir el personal contratado para reponerlas.
El negocio fue creciendo y en los sesenta cambió su nombre a Aldi –abreviatura de "Albrecht-Diskount"–, y los dos hermanos fundadores, Karl y Theo, como reyes o papas medievales, decidieron dividirse salomónicamente Alemania dibujando sobre el mapa una línea divisoria imaginaria: Aldi Nord fue para Karl, Aldi Süd, para Theo.
El negocio fue tan espléndido que los hermanos Albrecht pudieron llevar sus establecimientos hasta los confines del continente y cruzar los océanos –10.000 locales presentes en 17 países de Europa, América del Norte y Australia–, salpicando la geografía de todo el hemisferio norte de feos cajones grises de material prefabricado y desangelados interiores –que un panegirista alemán ha descrito como "la perfección de la frugalidad y del minimalismo"– e impidiendo la entrada de la estadounidense Walmart en Europa. En 2013, Aldi lideraba el sector con un volumen de ventas de 66.800 millones de euros.

Una gigantesca acumulación de mercancías

Hipermercados como Aldi –como su competidora inmediata, la también alemana Lidl, que le pisa los talones con un volumen de ventas de 48.900 millones de euros– son, como la metáfora marxiana del opio, a un mismo tiempo una necesidad y un problema.
Son una necesidad, porque como otros modelos de negocio low cost que prosperan de unas décadas para acá –desde Ikea hasta las cadenas de comida rápida– permiten al proletariado europeo moderno, con salarios estancados o en caída libre, no sólo adquirir productos a bajo precio, sino mantener en muchos casos la ilusión de un nivel de consumo relativamente alto y constante. Según una encuesta del instituto Forsa de 2002, el 95% de los trabajadores de cuello azul, el 88% de los trabajadores de cuello blanco, el 84% de los funcionarios y el 80% de los trabajadores autónomos compra regularmente en Aldi.
Y son un problema porque quien compra en ellos contribuye a un modelo de negocio que en última instancia va en su detrimento, porque confirma el "éxito" de la política de bajos salarios y aniquila por proceso de selección darwinista al pequeño comercio local, que, además de basarse en la producción de la zona, favorece el contacto social. "Lo que ha de conseguirse", decía Karl Albrecht, "es convencer a los clientes de que en ningún otro sitio puede comprarse más barato."

Una empresa de prácticas reprobables

El "empresario justo" y "el hombre que vivió con convencimiento y en base a sus valores cristianos" presidía una compañía en realidad muy poco justa y muy poco fiel a los valores cristianos. En abril del año 2000, Aldi despidió a un encargado de establecimiento en Seaham (Reino Unido) por su condición de seropositivo, alegando que el resto de colegas "no se sentían cómodos estando cerca de él". El empleado demandó a la empresa, que, para evitar un escándalo, llegó a un acuerdo extrajudicial.
Cuando el Süddeutsche Zeitung publicó en 2004 un artículo denunciando las condiciones de trabajo de la empresa en Alemania y las dificultades de los trabajadores para organizarse sindicalmente (la compañía sigue sin tener hoy comité de empresa), Aldi retiró sus anuncios del periódico, ocasionándole pérdidas de 1,5 millones de euros, una medida que sin duda no pasó desapercibida para el resto de medios de comunicación.
En 2008, Aldi demolió un edificio histórico en Burpham (Reino Unido), después de haberse comprometido públicamente a no hacerlo, hasta que recibió la autorización judicial que permitía el derribo. En 2009, los granjeros alemanes organizaron protestas frente a los establecimientos de la cadena después de que Aldi bajase el precio del litro de leche a los 48 céntimos. En 2010, un grupo de encargados de establecimiento en Estados Unidos demandó a Aldi por negarse a pagar horas extra y obligarles a trabajar como reponedores y cajeros, además de realizar tareas de limpieza (ahorrándose los salarios correspondientes).
En 2013, el semanario Der Spiegel destapó que Aldi Süd espiaba a sus empleados con cámaras de videovigilancia que había instalado sin previo aviso con el fin de controlar su productividad, e incluso que llegó a contratar a un detective para investigar la vida de algunos de sus empleados. En 2014, The Guardian reveló que Aldi es uno de los clientes de Charoen Pokphand Foods, una empresa que utiliza mano de obra esclava en sus barcos pesqueros en Asia.
Éstos no son hechos aislados. Forman parte de una misma cultura empresarial. Gracias a hombres como Karl Albrecht, Alemania pasó a ser un país más gris, más aburrido, más antipático y más triste. Como los Krupp y los Quandt antes que ellos, los Albrecht dieron a luz una nueva Alemania, la misma que está convirtiendo a Europa en un continente más gris, más aburrido, más antipático y más triste.

viernes, julio 25, 2014

El fracaso de los puercos que conducen este mundo

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Juan Disante
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Dice una madre Palestina: “Mi hija se despierta en medio de la noche y empieza a correr frenéticamente. Por eso tomamos la decisión de aprovechar esta evacuación y salir corriendo, tropezando con muertos y escombros". 
Israel movilizó a 83.200 soldados en ese pedacito de tierra Palestina, grande como una provincia Argentina. Son más de 1.000 los muertos civiles palestinos (más de tres centenares de chicos). 
En Beit Hanun murieron tres chicos de entre 12 y 16 años. Los alcanzaron disparos de tanques israelíes cuando corrían para burlar a la muerte, a esa edad tan pero tan lejana.
En Rafah un bebé de cinco meses murió en brazos de sus padres, también alcanzados por las balas.
Cuatro chicos palestinos murieron en Ashraf al Qudra cuando el ejército israelí atacó el centro de Gaza City. Eran dos hermanitos de 7 y 8 años y un primo de 10, en el barrio de Sabra. Jugaban en el techo del edificio conde vivían hasta que les cayeron encima tres misiles.
En Khan Yunes una nena murió bajo un bombardeo. Tenía cuatro años.
Los que sobreviven están aterrados. Se despiertan a la noche y corren desesperadamente, como la hija de Ihad Atallah. Posiblemente no vuelvan a dormir en paz en todas sus vidas.
En una placita de la Franja murieron cuatro chicos de 9 a 11 años. Jugaban a la pelota con una camiseta de Masut Özil, campeón mundial con Alemania. Su camiseta, manchada de sangre y alquitrán en el barro de la plaza, le licuó el alma. Tan lejos él y su alma de aquel holocausto en busca de la pureza aria. Y de este genocidio, de esta masacre en la que el escritor judío Amos Oz califica de “neonazis” a los colonos judíos radicales de Cisjordania.
Las Naciones Unidas están unidas para consolidar el poder de los poderosos y la alianza de los impunes. Miran correr la sangre desde sus butacas y cambian de canal a la hora de ciertos genocidios.
De vez en cuando hay una “tregua humanitaria” en Gaza. Nadie dispara hasta retirar a los muertos sembrados en las calles. Y sacar a la gente aterrada de sus casas sin techo, de sus edificios en llamas. A los aún vivos que emergen de los escombros.
Es en Gaza donde hoy se escribe el fracaso de los puercos que conducen este mundo.
Después de Gaza habrá que reescribir la ternura. Sobre la sangre y la muerte.
Después de Gaza escribir poesía será un acto de asco.
Después de esta noche cerrada algún día comenzará a amanecer. Y habrá que recrear, sobre los muertos, la poesía, los dioses, la tierra propia y la vida.

ESPAÑA OCUPA EL PRIMER LUGAR COMO MAL PAGADOR Y ARGENTINA ES SEPTIMA

¿Qué países son los peores deudores

 de la historia?

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Protesta en Argentina contra los "fondos buitre"
El fallo del juez estadounidense ha generado protestas en Argentina.
En estos días, cuando se habla de crisis de deuda, surge inmediatamente el nombre de Argentina.
El país sudamericano parece estar nuevamente al borde de la cesación de pagos (o default) luego de que en EE.UU. el juez Thomas Griesa fallara en favor de grupos de acreedores privados que tienen bonos del Estado argentino.
Los llamados holdouts, a los que la presidenta Cristina Fernández califica de "fondos buitre", rechazaron la reestructuración de la deuda que emprendió el gobierno de Buenos Aires en 2005 y 2010, y ahora reclaman el pago de la totalidad de sus préstamos: US$1.330 millones más intereses.
En menos de una semana vence el plazo de gracia para que Argentina desembolse el dinero y, si no logra renegociar los términos en EE.UU., es posible que caiga en default.
Thomas Griesa
El juez
 "CUERVO" Griesa.
El gobierno de Fernández ya depositó en un banco de EE.UU. más de US$500 millones correspondientes al vencimiento de uno de los bonos en disputa, por lo que insiste en que no puede hablarse de default. Sin embargo, el juez Griesa rechazó esta transacción afirmando que se debe cumplir con todos los bonistas al mismo tiempo.
Pero hay más razones para que se hable de Argentina.
Pocos olvidan que el país –una de las mayores economías de América Latina- se declaró en cesación de pagos en 2001, en medio de su mayor crisis política, social y financiera de los últimos tiempos.
Desde entonces los inversionistas y la prensa internacionales han mirado con desconfianza a la nación sudamericana, mientras el gobierno ha intentado sin mucho éxito regresar a los mercados de capitales, que consideran al país una suerte de paria.
Ahora bien, desde una mirada más amplia y retrospectiva, ¿es merecida la mala fama de Argentina en los círculos financieros?
BBC Mundo le cuenta, en nueve preguntas, cómo se ubica esta nación en la lista de los países más incumplidores y en la historia económica en general.

1. ¿Cuál fue el primer default del que se tiene conocimiento?

Grecia
Grecia, aquejada por los defaults en la Antigüedad y en tiempos contemporáneos.
El incumplimiento del pago de una deuda es, al parecer, tan antiguo como la historia misma.
Los economistas ubican en Grecia la primera forma de default registrada, en el año 377 antes de Cristo, cuando una decena de polis -ciudades griegas- decidieron no cumplir con sus obligaciones financieras.
Sin embargo, aclaran que la mayoría de las crisis de deuda en la Antigüedad se resolvieron a través de la inflación y las devaluaciones, con lo que se terminaba devolviendo menos dinero en términos reales, como una suerte de reestructuración de facto.
Desde entonces, el destino financiero de los griegos ha sido cíclico: han dejado de pagar sus deudas en numerosas ocasiones.

2. ¿Son muchos o pocos los países que han caído en cesación de pagos desde entonces?

Kenneth Rogoff
Según Rogoff, en los últimos dos siglos ha habido más de un default por año.
Antes del siglo XIX los defaults se producían mayoritariamente por eventos extraordinarios como guerras y revoluciones. Pero a partir de entonces han estado más vinculados almanejo financiero.
Los economistas Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, de la Universidad de Harvard, en EE.UU., se han dedicado a contabilizar losdefaults de deudas soberanas (las declaradas por Estados) desde 1800 hasta la década de 2000.
Rogoff y Reinhart han contabilizado unas 250 cesaciones de pagos en 200 años, es decir, un promedio de más de una por año, incluyendo la de 2001 en Argentina.
La conclusión de los investigadores de Harvard es que los defaults son inherentes a la economía global y no son tan raros y anormales como algunos países centrales, economistas ortodoxos y medios de comunicación quieren hacer parecer.

3. ¿Qué naciones han sido las más vulnerables?

Africa
Los países en desarrollo, los más propensos.
Según el informe más reciente de Naciones Unidas sobre esta materia, las naciones en desarrollo han sido las más vulnerables a las crisis de deuda a partir de la década de 1950.
Desde entonces y hasta la fecha, dice la ONU, ha habido más de 600 casos de reestructuraciones en unos 95 países, un fenómeno que el organismo considera "generalizado".
De ellas, más de 180 fueron compromisos con acreedores privados(bancos y tenedores de bonos extranjeros), mientras que el resto -la mayoría- fueron con entidades internacionales de crédito como el Club de París.
El informe de la ONU reconoce que el problema de las demandasentabladas por tenedores de bonos privados ha sido frecuente, aunque en los últimos 15 años las reestructuraciones han sido "relativamente tranquilas", a excepción de casos como el de Argentina -hoy en las noticias- y Dominica.

4. ¿Es Argentina, efectivamente, el país que ha incurrido en másdefaults?

España
España encabeza la lista de deudores más incumplidores.
Historiadores económicos afirman que, a pesar de la mala prensa, Argentina no es el país que más ha incumplido sus deudas.
Si se considera el default como una crisis de deuda externa producida por inestabilidad política, guerras y revoluciones, o bien por oleadas de crédito barato por un aumento especulativo de los préstamos, el peor deudor de la historia ha sido España, con 14 crisisrelacionadas con compromisos financieros.
Así se desprende de un ránking de países con más defaults desde el siglo XVI (o su independencia) elaborado a partir de datos compilados por Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, de la Universidad de Harvard, y otros investigadores como el economista Miguel Ángel Boggiano, de la Universidad de San Andrés en Buenos Aires.
El país ibérico encabeza la lista, mientras que Argentina figura bastante más abajo, con 7 eventos.
Boggiano le subraya a BBC Mundo que incluso varios países latinoamericanos están más altos en la lista: Venezuela y Ecuador(con 11); Brasil (con 10), y Costa Rica, México, Perú y Chile (con 9).
A continuación, la lista completa:

Los más incumplidores

PaísDefaults o reestructuraciones
1. España14 eventos
2. Venezuela, Ecuador11
3. Brasil10
4. Francia, Costa Rica, México, Perú, Chile, Paraguay9
5. El Salvador, Alemania (incluyendo Prusia, Hesse, Schleswig-Holstein y Westfalia)8
6. Argentina, Colombia, Uruguay, Portugal7
7. EE.UU., Bolivia, Turquía, Rusia, Grecia, Imperio Austro-Húngaro6
8. Nigeria5
Boggiano aclara que, en este ránking, default y reestructuración son considerados fenómenos similares. "Porque al final, se frenen los pagos o no, casi siempre hay una negociación para un descuento y un nuevo plazo, de modo que el compromiso de pago original termina no cumpliéndose", añade.

5. Entonces, ¿merece Argentina su mala fama?

Cristina Fernández
Cristina Fernández, en pie de guerra con los "fondos buitre", quiere evitar otra
cesación de pagos.
Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard, le comenta a BBC Mundo: "Otros países han caído en default más frecuentemente que Argentina, por ejemplo Venezuela, y otras naciones han pasado más tiempo desde su independencia en situación de cesación de pagos, como México y Grecia".
"Pero por alguna razón, la prensa ha hecho un escándalo con losdefaults de Argentina", añade.
Por su parte, Jill Hedges, especialista en historia financiera de Argentina y del resto de América Latina de la consultora Oxford Analytica, cree que, por su historial de cesaciones de pagos, es "un poco entendible" que Argentina tenga un mal nombre entre los inversores.
"Por alguna razón la prensa ha hecho un escándalo de los defaults de Argentina"
Kenneth Rogoff, Universidad de Harvard
Según le comenta Hedges a BBC Mundo, el país tiene una larga historia de inestabilidad macroeconómica y de ciclos de "prosperidad y caída" que parecen no acabar nunca.
"Sin embargo -aclara-, creo que sería justorepartir la responsabilidad entre Argentina, por un lado, y los sistemas económicos internacionales, por el otro".
La experta afirma que la economía del país, con su modelo agroexportador, ha sido siempre muy dependiente del contexto global.
"Básicamente, lo que se repite a lo largo de la historia es que cuando las cosas van bien, nadie quiere asumir el costo político de implementar reformas que no traerán rédito político en el corto plazo y, cuando las cosas van mal, no hay espacio para reformar".
Por otra parte, añade Hedges, la ventaja que tiene el capital internacional frente a países en desarrollo es desigual y "se usa muchas veces para el bienestar del inversor y no del país".
"Asimismo, las recetas de austeridad que ha impuesto el FMI (Fondo Monetario Internacional) no suelen mejorar la situación de debilidad. Y como hemos visto con los 'fondos buitre', el default es un negocio rotundo para algunos inversores".

6. ¿Cuál ha sido la mayor deuda impaga registrada hasta la fecha?

FMI
FMI: ¿corresponsable?
La cesación de pagos de Argentina de 2001, de unos US$95.000 millones, es considerada por economistas como Jill Hedges como eldefault soberano más grande de la historia.
Sin embargo, algunos expertos afirman que el mayor default de los últimos tiempos ha sido el de Grecia en 2010, cuando el país europeo, quebrado por la crisis financiera que estalló en 2008, llegó a un acuerdo con los tenedores de bonos para pagarles US$138.000 millones menos de lo que debía: US$410.000 millones en concepto de deuda pública.
Se trató de una reestructuración que estuvo bajo los auspicios de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.
De todas maneras, los economistas creen que es muy difícil hablar del "mayor default de la historia", ya que es complicado compararcesaciones de pagos del pasado, en monedas cuyos valores son difíciles de actualizar, con las más recientes.
"Es complicadísimo calcular los montos", dice Miguel Ángel Boggiano, de la Universidad de San Andrés, en Buenos Aires.
"Si uno convirtiera a valores hoy algunos defaults de España o Francia, serían al menos comparables al de Argentina".

7. ¿Son las economías más vulnerables en Europa en la actualidad las más incumplidoras?

Banco Central Europeo
Varias economías europeas aún están en la zona de riesgo.
Los llamados PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) han sido duramente afectados financieramente por la crisis global que estalló en 2008 y siguen en la mira de los mercados como "zonas de peligro".
Estos cinco países tienen un historial divergente en cuanto a defaults en los últimos 200 años.
Irlanda nunca ha declarado una cesación de pagos, mientras que Italia sólo lo hizo durante la Segunda Guerra Mundial.
Portugal ha caído cuatro veces en default de su deuda externa, la última vez a fines del siglo XIX.
Y Grecia dejó de pagar sus obligaciones financieras seis veces, contando la reestructuración de 2010.
España tiene el récord con nueve cesaciones de pagos en los últimos dos siglos, la más reciente en 1936-1939, durante la guerra civil.

8. ¿Y qué ha ocurrido últimamente con EE.UU.?

Barack Obama
Durante el gobierno de Obama, EE.UU. ha estado varias veces al borde del default.
Casi desde el nacimiento de EE.UU. a fines del siglo XVIII, el país ha incurrido seis veces en el impago de sus deudas, el más reciente en 1971.
Sin embargo, desde la crisis financiera global de 2008 se ha abierto una amplia brecha entre el ingreso y el gasto público.
Por eso, el gobierno se ha visto obligado a pedirle varias veces al Congreso que eleve el llamado "techo de la deuda", el límite de dinero que la administración puede tomar prestado con permiso de los legisladores.
En medio de una fuerte división entre demócratas y republicanos y la intransigencia de sus posturas, el país ha estado en varias ocasiones al borde del default.
Una cesación de pagos de EE.UU. podría tener consecuencias devastadoras para la economía mundial, explica el analista económico de la BBC Ben Morris.
El default podría llevar a una masiva venta de bonos del Tesoro estadounidense -considerados una de las inversiones más seguras del mundo-, que ya no valdrían lo mismo para quienes los poseen, perderían valor. Y uno de los grandes perjudicados sería China, el mayor acreedor del país.
No obstante, en febrero de este año el Congreso acordó elevar el techo de la deuda a US$17,2 billones hasta marzo de 2015.

9. ¿Hay realmente países con un historial impecable en cuanto al pago de sus deudas?

Noruega
Noruega, uno de los "campeones financieros".
Hay muy pocos países que nunca han dejado de pagar sus deudas o las han reestructurado.
Entre ellos figuran Suiza, Bélgica, Noruega,Finlandia, Corea del Sur, Singapur y Nueva Zelanda.
Países como EE.UU., Reino Unido yAlemania, si bien no tienen un historial limpio, son considerados "creíbles" por los mercados internacionales.
Y las principales razones son dos: porque han tenido largos períodos libres de defaults y porque son los grandes acreedores del mundo en cuanto a la cantidad de capital que prestan.