¿HÉROE O VILLANO?

¿HÉROE O VILLANO?

martes, octubre 18, 2011

LA MARCHITA

La compleja historia detrás de la marcha “Los muchachos peronistas”


Por gentileza del sello editorial Ejercitar la memoria reproducimos el artículo de Néstor Pinsón publicado originalmente en la serie de fascículos preparados por el periodista Julio Nudler en 2004 bajo el título La marcha.

La versión más conocida y popular de “Los muchachos peronistas” fue grabada por Hugo del Carril en 1949. El propósito era difundirla para la celebración del 17 de Octubre de ese año, fecha ya establecida como Día de la Lealtad. Por mucho tiempo, un espeso misterio envolvió el origen y la autoría de esa canción política, quizá porque, según quedaría mucho después claramente establecido, no había razones para esforzarse por dar precisiones sobre las fuentes de ese himno peronista.
Varias creencias falsas ocultaron a través del tiempo los verdaderos orígenes. Muchos atribuían la marcha a la inspiración del músico y letrista Rodolfo Sciamarella, popular autor de tangos, de jingles comerciales y de propaganda política. Otros sostenían que los hermanos Francisco y Blas Lomuto eran los creadores, y también circuló el nombre del pianista Norberto Ramos. De ellos hablaré más adelante.
El 17 de octubre de 1992, el periodista Hugo Gambini publicó en el diario La Nación un artículo (…) en el que afirmaba que la música de “Los muchachos…” había sido tomada de la marcha de un club de barrio. En realidad, aunque no lo aclaraba, se refería solamente a la primera parte de la pieza.
Eduardo Giorlandini, en sus notas para la revista Tango y lunfardo, agrega a su vez un nombre desconocido: Vicente Coppola. Este obtuvo en 1926, con una marchita de carnaval, el primer premio en un concurso de murgas. Giorlandini sostiene, sin más explicación, que de esa pequeña obra festiva provino la melodía de “Los muchachos…”. Tampoco él lo aclara, pero alude meramente al estribillo o coro de esta marcha.
Paulatinamente, la verdad va revelándose. La pista conduce, entre pitos y matracas carnavalescas, al humilde y brillante barrio de Barracas. Más exactamente, a la calle Río Cuarto 1455, sede desde 1934 del Club Barracas Juniors, que fue fundado el 30 de julio de 1912. Frente mismo a la casona de piezas enfiladas vivía un tal Juan Raimundo Streiff-Garaventa, que hasta supo protagonizar actuaciones radiales.
Hombre expansivo, apreciado entre los vecinos, en días festivos, y más en los carnavales, salía a recorrer las calles con su bandoneón colgado del cuello, improvisando melodías. Una de ellas que, según afirma Ricardo Valentini en “Del tablón a la Plaza de Mayo”, nota publicada por Todo es Historia, número 443, data de 1931, entusiasmó a los muchachos del club, que la entendieron apta para convertirse en la marcha que exaltaría los módicos logros deportivos de la humilde institución. Para adosarle unos versos recurrieron a un vecino, entendido en murgas, conocido como el Turco Mufarri, de nombre Juan. Este, según Valentini, era también socio del club y solía oficiar de animador, cantor y declamador de poemas. Surgió así, a comienzos de los años treinta, la marcha de la modesta entidad, cuya letra decía así:
“Los muchachos de Barracas / todos juntos cantaremos / y al mismo tiempo daremos / un hurra de corazón. / Por esos bravos muchachos / que lucharon con fervor / por defender los colores / de esta gran institución.”
Juan Carlos Streiff, hijo de Juan Raimundo, afirma que el tema nunca lo registraron. Según asegura también, la marcha fue grabada en una ocasión por un grupo de socios, pero alguien hizo desaparecer el disco. (…) Como se ve, las versiones de Gambini y de Giorlandini, lejos de contradecirse, se complementan.
Al poco tiempo, la hinchada del club comenzó a intercalar, como estribillo de la marcha de la entidad, la música y letra de una comparsa de La Boca, que recorría la calle California hasta el Riachuelo, incorporando al himno del club que habían creado Streiff y Mufarri los compases de lo que luego sería el coro de la marcha peronista. El liviano estribillo rezaba: “¿Pa’ qué bebés / si no sabés? / ¿Pa’qué tomás / si te hace mal? / Tomá tomate / te hace bien.”
Este hecho nos es confirmado por el investigador y ocasional cantor y guitarrista Emilio Zamboni, quien desde siempre retuvo en su memoria esos elementales versitos y los entona tal como aprendió de niño a hacerlo, ya que en son de broma se los cantaba su padre, guitarrista él, en los años treinta. Pero los esquivos orígenes de la “marchita” no podían carecer de otras versiones.
Una es la que recoge Héctor Benedetti en su libro Las mejores anécdotas del tango y otras curiosidades (editorial Planeta, mayo 2000). Allí se afirma que “Los muchachos…” es obra del pianista Norberto Ramos, integrante del cuarteto Los Ases, de la orquesta de Florindo Sassone y del Trío Yumba. Ramos, como se verá de inmediato, alegó haber grabado la marcha “Los gráficos peronistas”, cuya música coincide, nota por nota, con la de “Los muchachos…”.
La fuente de Benedetti es, seguramente, un reportaje realizado a Ramos por Juan Ayala para la revista La Maga, en 1995. Dice el entrevistado: “En 1948 , mi padre trabajaba como gráfico en la Editorial Atlántida. Yo tenía 15 años, y un día se apareció con unos compañeros suyos: Rafael Lauría, Enrique Odera y Guillermo de Prisco. Querían hacer una marcha para los obreros gráficos peronistas y necesitaban de mí para ponerle música. Me cantaron el ‘Perón, Perón, qué grande sos’, con una melodía que, me dijeron, era usada por una comparsa. A los diez días tenía la primera parte. De la letra se encargó Lauría. Fuimos a los estudios Grafasón y allí grabamos “Los gráficos peronistas’”. Así eran aquellos versos: “Los gráficos peronistas / todos juntos triunfaremos / y al mismo tiempo daremos / un hurra de corazón. / ¡Viva Perón! ¡Viva Perón! / Por ese gran argentino / que se supo conquistar / a la gran masa del pueblo / combatiendo al capital. / ¡Perón, Perón, qué grande sos! / ¡Mi general, cuánto valés! / ¡Perón Perón, gran conductor! / Sos el primer trabajador.”
Luego sostiene que “cualquiera que sepa un poco de música se da cuenta de que la melodía fue realizada por un chico, ya que se basa en tres notas de un tono menor y un dominante. Por eso gustó, porque era sencilla. No pensé en registrarla porque a los 15 años de edad lo único que quería era tocar con Los Ases. Con la llegada de la Revolución Libertadora’, ya no pude hacer nada. No podía decir que la marcha era mía. Aparte, no tenía documento que lo probara.”
Pero insiste que él “debería cobrar cada vez que se difunde “Los muchachos peronista”, porque, reafirma, “la música es mía. Pero como la Ley 11.723 marca que una obra es indivisible, no cobro nada porque la letra no la hice yo y no hay nadie que acredite que Lauría la hizo, ni siquiera su hijo.” Es obvio que el razonamiento de Ramos es incorrecto: no es no haber escrito la letra lo que le impide cobrar derechos como compositor. No los cobra por no poder demostrar su paternidad musical.
El primero de noviembre de 1983, Ramos se presentó a Sadaic (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música) para registrar lo que él consideraba su obra, pero se halló con que ya figuraba como de autor anónimo. Sin embargo, al año siguiente, consiguió registrar “Los gráficos peronistas”. Pero su versión de los hechos es desmentida por la previa existencia de la marcha de Barracas Juniors. La inclusión en sus versos de la exclamación “hurra” delata su origen deportivo. Ramos, por lo demás, nunca se atribuyó el estribillo.
Juan Carlos Streiff agrega ciertas vicisitudes vividas por su padre y su familia: “(La marchita) nunca pudo ser compuesta en 1948, porque recuerdo muy bien que la habían grabado, y yo escuché el disco mucho tiempo antes de que lo robaran. Cuando comenzó a ser cantada por la gente en la calle, a papá por un lado le gustaba, pero por el otro no, porque él no era peronista. Cuando derrocaron a Perón, casi de inmediato se aparecieron por nuestra casa unos militares de la Marina preguntando cuánto le había pagado Perón a mi padre por haberla compuesto. Se encontraron con un hombre viejo y enfermo, viviendo con su familia en condiciones muy humildes.” Murió en 1956, con 60 años de edad.
El nombre de Rodolfo Sciamarella aparece asociado a la marchita posiblemente por confusión. El famoso pianista, compositor de tangos de éxito como “Besos brujos”, “Hacelo por la vieja”, “No te engañes, corazón”, “Dos en uno” y “Quién hubiera dicho”, entre otros, fue el creador de varios temas relativos al peronismo, varios de ellos cantados por Estrella, su esposa. En general, explotó el filón de las brevísimas canciones proselitistas que tenían fuerte demanda en vísperas electorales. También los hermanos Lomuto, tan próximos a los militares de los ’40 y al justicialismo (…), fueron tenidos erróneamente por autores de “Los muchachos…”, quizá por haber sido los creadores de la marcha “4 de junio”, en celebración del golpe que rompió el orden constitucional en 1943.
En cuanto a la letra de la marchita, su historia es un rompecabezas, pero no difícil de armar si se dispone de paciencia. Casi dos décadas después de aquella letrilla del Turco Mufarri para la marcha del club Barracas Juniors, garrapateada a finales de los ’20 o inicios de los ’30, Rafael Lauría, a la sazón el secretario del medio gráfico, vio llegado su turno en esta trama. El sindicato editaba una revista para sus afiliados (no por nada eran gráficos), y en uno de sus números, Lauría publicó unos versos bajo el título de “Los gráficos peronistas”. Por su métrica encajaban de maravilla en los sones de la marcha del club de Barracas.
Por su parte, el médico Oscar Ivanisevich incluye en su libro Rindo cuenta la siguiente relación: “En una de nuestras visitas al diario Democracia, subíamos la escalera, con la señora Perón mientras cantaba en voz baja mi amigo Guillermo de Prisco una tonada que él me dijo era la marcha de ‘Los gráficos peronistas’. Más tarde, al salir, la continuamos en la vereda, y la señora nos dijo: ‘El canto es muy lindo. Vamos a la Presidencia para que lo escuche el General’.” (…)
De todo lo referido se concluye que la primera parte de la música de “Los muchachos peronistas” pertenece a Juan Raimundo Streiff, y que el estribillo es un motivo popular anónimo usado por las murgas de carnaval. En todo caso, la contribución de Norberto Ramos pudo haber consistido en escribir las notas de la melodía en un pentagrama, más allá de algún arreglo para la grabación. En cuando a la letra, sus autores fueron Rafael Lauría y Oscar Ivanisevich, copiando en gran medida los primitivos versos del Turco Mufarri para la marcha del club Barracas Juniors, y agregando otros más de su cosecha.

lunes, octubre 17, 2011

NO LES CREO

Pintura, por Norberto Baldonedo

Por distintos medios nos llegan noticias catastróficas sobre la crisis, no solo económica, desatada en la actualidad y en consonancia con ella se debaten fórmulas para superarla. No puede menos que asombrarnos pues se recomienda o exige lo de siempre.Ajustes, ajustes, ajustes en detrimento de los pobres, las clases desposeídas, la supresión de las conquistas sociales. Sabemos que las mentirosas "soluciones" ocultan con una parafernalia digna de los mejores fuegos artificiales, las verdaderas causas y presionan por imponer sus recetas. No hay que creerles, caer en la menor credulidad, ni siquiera considerar la posibilidad o aceptar buenamente la idea de que pueden estar equivocados. No hay el menor error. Considerar la posibilidad de teorías contrapuestas, ortodoxas, heterodoxas es toda una gran falsía. Se trata de como volverán a salir gananciosos, ya lo hacen. Como harán retroceder las conquistas laborales, aumentar la precarización del trabajo, disponer de mano de obra barata. Además no se harán cargo de la causa y costo de lo producido por ellos mismos. Como sabemos cargarán todo lo que puedan a los de siempre. No es necesario describir a tantos cómplices como las consultoras, las calificadoras, sus estadísticas, la existencia de un mercado omnipotente,con reglas y leyes que lo manejan todo. Según les convenga ejercen un capitalismo especulativo o productivo o ambos en simultaneidad, Hipócritas consumados viven en permanente guerra con la humanidad. Generadores de todos los males en guerras reales por lo bélicas, las clásicas, las colonialistas por la apropiación , el dominio , la explotación de los recursos naturales, las fuentes energéticas, las tierras, el agua dulce. Observar que todo lo explotado por ellos es extractivo.Y encima se disfrazan de "democráticos" implantando a bombazos, sembrando víctimas y más víctimas. Aliados y sostenedores de las peores dictaduras cuando les convienen a sus fines e intereses.

No es esta una actitud sectaria, fundamentalista o de cerril negación al rechazar todo tipo de mensajes con sus implícitas recetas, con intérpretes economistas,intelectuales, reuniones con sabios, políticos, gobernantes, tomando decisiones de supuesta salvación. Es el sistema, verdadero pantokrator que pretende dominarlo todo.

Hay que indignarse por lo menos. Resistir, comprometerse. Ser más escépticos e incrédulos. Yo, por lo menos no soy solo el único a juzgar por la creciente resistencia desatada en el mundo. Repito, no les creo.


Colaboracion del Veji Gargiulo

domingo, octubre 16, 2011

¿Habrá puestos para todos,Cris?


El matadero del pintor argentino Carlos Alonso

El indeseable resurgir del "acomodo"(enchufe) en el mundo laboral

La crisis y el paro alientan una 'rehabilitación' social del amiguismo para conseguir trabajo

La crisis arrecia, el paro apremia y la tentación es grande. El hijo ha terminado sus estudios universitarios, busca trabajo y no lo encuentra. Pasa el tiempo, y no aparece nada. Llegados a este punto, ¿por qué no recurrir a ese amigo de la familia, directivo en una gran empresa? ¿O llamar a ese pariente que tiene trato habitual con el Ayuntamiento del lugar? Hablando en plata, ¿por qué no intentar enchufar al muchacho? Aunque la familia en cuestión deteste a priori ese ancestral mecanismo, los tiempos son los que son; hay 4,2 millones de parados, el desempleo juvenil supera el 40%, y la percepción de que hay que arreglárselas como sea para lograr una colocación se cuela en la mentalidad de la ciudadanía.

"La picaresca sigue existiendo en España, como en otros países; no tenemos la exclusiva de ningún vicio –dice el escritor Norbert Bilbeny, catedrático de Ética de la Universitat de Barcelona–. Desgraciadamente, la recesión y el desempleo actuales incrementan en todos los niveles y grupos de edad este tipo de conducta". Según Bilbeny, "lo peor no es que se cometa esta conducta, siempre inmoral y a menudo ilegal, sino que se haga la vista gorda, se la comprenda, y hasta se la defienda en ciertos foros y ambientes".

Atención: es importante distinguir entre el enchufe y el contacto profesional, este último no sólo legítimo sino claramente recomendable. "El contacto profesional es una persona que conoce, aprecia y comprende las capacidades profesionales de otra persona –define Marco Tortoriello, profesor del Iese especialista en networking–. Hay una historia pasada entre ellos; no es estrictamente necesario que hayan trabajado juntos, pero existe entre ambos una relación de confianza".

Ahí está la clave de la diferencia: para quien recomienda, existe un coste de reputación (así se llama en las escuelas de negocios) si el recomendado no está luego a la altura. "El prestigio de esa persona que es para otra un contacto profesional puede quedar en entredicho –aclara Tortoriello–. La eficiencia del networking presupone la existencia de costes de reputación; si no los hay, el sistema no funciona".

En la práctica, pues, recomendar sin garantías supone ahora un coste social que quizá no tenía en decenios anteriores, cuando en España se aceptaba con resignación el desembarco en la oficina o en la fábrica del "típico inútil" recomendado, que era hijo, sobrino o nieto de gente de posibles. "En mi país, históricamente, un raccomandato solía ser alguien incapaz", evoca el profesor italiano Marco Tortoriello.

Más aclaraciones: la red de contactos está formada por "cualquier persona que en un momento dado te puede ayudar a identificar un puesto de trabajo, y que te ayuda a crecer y a ampliar tus conocimientos sobre tu ámbito laboral", puntualiza Nekane Rodríguez, directora general de la consultoría de recursos humanos Creade Adecco. Puede ocurrir que esa persona tenga relación de parentesco con el beneficiado, sí, pero "la vida no es justa, no tiene por qué serlo", sentencia.

"¿Qué hay de lo mío?", vuelve a oírse de modo insistente. Empresarios y profesionales liberales que predican meritocracia en público, no vacilan en colocar a sus retoños en empresas y despachos de sus amigos. El recurso al enchufe puede estar experimentando una rehabilitación social pues muchas familias consideran que la actual situación es de emergencia y lo justifica.

"En contextos de crisis, irrumpe la verdadera naturaleza del ser humano, se ponen de manifiesto sus principios y sus convicciones –alerta Francesc Torralba, director de la cátedra Ethos de la Universitat Ramon Llull–. No todo vale en la vida laboral, ni tampoco en la actividad profesional". Torralba ve el riesgo de un "permisivismo relativista"; eso sería nocivo porque en tiempos de crisis "necesitamos profesionales competentes que respondan a las expectativas del cliente, y que las generaciones futuras vean que tienen espacio en la sociedad, que lo que cuenta es el trabajo tenaz y persistente en el tiempo".

Pero esta crisis puede alentar malas prácticas. "Claramente, en un contexto económico donde el trabajo se ha puesto tan difícil, la gente pierde los tabúes, pero no es así como se resuelve el paro juvenil; sería un círculo vicioso", apunta Tortoriello. Antes bien al contrario. "Tanto entre jóvenes en busca de primer empleo como en profesionales con experiencia, a la hora de la contratación se impondrá el rigor, más con la crisis –tercia Belén Serra, directora asociada de la consultoría cazatalentos Alexander Hughes España–. Se buscan personas impecables, con referencias que avalen su trayectoria profesional, y el tío no va a avalar al sobrino si sabe que lo dejará mal".

Lamentablemente, el enchufe lleva siglos entre nosotros. "La recomendación ha existido toda la vida; el enchufismo no será destruido nunca, forma parte de la condición humana", dice Ceferí Soler, profesor de Dirección de Personas y Organización de Esade. Según este profesor, un modo de combatirlo en la búsqueda de empleo serían las agencias privadas de colocación, tarea en principio asignada al Instituto Nacional de Empleo (Inem), creado por el gobierno socialista de Felipe González en los ochenta. Sí hay empresas de trabajo temporal (ETT), con otros objetivos.

"Pero está claro que el Inem no realiza eficazmente esa función –arguye Soler–. Ahora, el instituto se concentra en sus otras dos funciones: llevar la estadística de las personas que se quedan sin trabajo, y pagar el subsidio de desempleo". Soler reclama al Inem que obre como agencia de colocación, que desvele "la reserva de talento almacenada en su base de datos" para que circule. Según él, las agencias privadas de empleo serían "un filtro técnico, mejor equipado" para poner en contacto a trabajadores y empleadores. Concluye que "el trabajo fijo es del siglo pasado", y vaticina: "Acabaremos pagando para que nuestros hijos encuentren un buen trabajo".

Muchos enchufados (por un pariente, un padrino político, o un conocido, que quizá a su vez debe un favor) se consuelan con el argumento de que poseen la competencia profesional adecuada al puesto. Raramente se plantean que alguien, con iguales o superiores merecimientos, ha quedado eliminado de la competición. "Eso crea un desequilibrio sistémico en la persona afectada, la que ha sido excluida de modo injusto –dice Norbert Bilbeny–, pero también en quien se ha beneficiado, que si es persona sensible se da cuenta de que ha incurrido en una mala práctica, y además sabe que puede ser defenestrada si se marcha su protector".

Más aún, apunta Francesc Torralba: "Puede ser que el enchufado demuestre sus habilidades y capacidades y se gane autoridad a través de su práctica profesional, pero el empujón inicial fue claramente injustificado".

ESTE NO SUFRE TANTO

Gabo Nazar

“Este país es el mejor para invertir”


El titular de la firma Cardón llamó la atención el jueves pasado, cuando en una charla que dio en el coloquio de IDEA, en Mar del Plata, le reclamo a los empresarios que dejen de fugar capitales. Sin ninguna veleidad política, Nazar defiende su manera de expresar sus ideas, “con el corazón”, dice, y señala sus gustos y disgustos con el kirchnerismo. Radiografía del hombre cuyas prendas visten a la presidenta y a muchos otros políticos.

Te felicito por tu discurso, por los huevos que tuviste”, le dijo un empresario de la construcción a Gabo Nazar, titular de la firma de indumentaria Cardón, que el jueves último indigestó a más de un empresario que escuchaba su exposición en el 47º Coloquio de IDEA, en Mar del Plata, cuando aseguró que “la clase empresaria argentina es una máquina de sacar plata afuera del país”. Con diferentes matices, ese mismo saludo se repitió varias veces en los menos de 100 metros que separan al salón de exposiciones del Sheraton Mar del Plata y el bar del lobby donde Nazar accedió a una entrevista con Tiempo Argentino. “Uno habla con el corazón, es la primera vez que me invitan, y yo le pregunté a Horacio Martínez (presidente del coloquio) si estaba seguro de invitarme a mí porque yo digo lo que pienso, no me voy a quedar callado o decir lo que la gente quiere escuchar, es lo que siento, es lo que me pasa, es lo que he vivido y es lo que leo”, aseguró.

–¿Y qué le contestaron?
–Martínez me dijo que quería hacer el coloquio de la libertad, de la diversidad de expresiones, y creo que lo logró, fue un coloquio diferente. Más allá de la frase sobre la fuga de capitales, planteó el optimismo como una piedra fundacional de una nueva Argentina, pero no soy el único, hay muchos empresarios jóvenes, como Martín Migoya, de la tecnológica Globant, que creen lo mismo.
–Convengamos que su discurso, por lo menos, sorprendió al auditorio.
–Pero eso siempre lo dije, y mis amigos me aseguran que escucharlo no es grato para los empresarios. Pero yo no digo estas cosas para ver si les gusta o no, sino que lo digo porque es la verdad. Y no es nada novedoso, sale todos los días en los diarios. Cada uno tiene derecho a hacer con su dinero lo que le plazca, pero esto es un problema cultural. En los ’90 discutía estas cosas, y el fenómeno continúa.
–Ya que habla de política, ¿en qué posición se ubica?
–Soy una persona que no ha militado, en mi juventud fui radical, fui radical de Alfonsín, me emocioné con los discursos de Alfonsín y me asusté mucho con todo el proceso del menemismo porque su modelo de gestión no era inclusivo sino que estaba basado en las privatizaciones, en el tipo de cambio y en el endeudamiento. Y tenían la apertura comercial externa irrestricta, que destruyó la industria nacional. No era un modelo con el que yo pudiera celebrar, y yo lo cuestioné mientras funcionó; ahora es muy fácil criticarlo. No soy político, simplemente soy un frustrado veterinario.
–¿Qué análisis hace del modelo kirchnerista?
–Cuestiono las cosas que están mal, pero eso no quiere decir que porque hay cosas para mejorar hay que decir que con este gobierno no se puede dialogar ni negociar, o que hay inseguridad jurídica y que por eso se llevan la plata afuera. Sí creo que hoy hay problemas, como la inflación y los subsidios, y esto me gustaría que quede reflejado en la nota, porque con la verdad no ofendo ni temo. De todas maneras, y volviendo al principio de la pregunta, hay empresarios ante los cuales hay que sacarse el sombrero ya que invierten en el país, les vaya bien o mal. Y ese es un mensaje valioso. Me parece que hay muchos empresarios que comparten esta visión, pero no se animan a decirlo. Y después están los otros, que coinciden conmigo en la idea, pero que sacan la plata igual.
–¿Por qué pasa eso?
–Porque tienen un miedo ancestral, pero no a este gobierno ni a Cristina, es una cultura, una tradición de poner un excedente a resguardo. Y yo digo, ¿a resguardo de qué? ¿En Europa está a resguardo? ¿En los Estados Unidos está a resguardo? ¿Tenía que ocurrir que la banca americana quebrara para que tomen conciencia que esto era un error? Entonces, el mejor país para invertir es la Argentina, está todo por hacerse en este país.
–Eso podría sonar a frase hecha…
–Lo vengo diciendo desde siempre, no para que le caiga bien a este gobierno. Yo creía que había que invertir ya en el gobierno de Alfonsín y en los que lo siguieron. El empresariado tiene que entender que las elecciones se ganan por voto popular, y por eso se tienen que acercar a los gobiernos. En el caso del gobierno de Cristina hay algunas instancias difíciles, porque este es un gobierno de convicciones fuertes, y también de algunos prejuicios, tal como los tiene el empresariado. Y lo que tenemos que hacer, entonces, es tratar de entender qué país queremos para nuestros hijos. La articulación público-privada es fundamental.
–La presidenta de la Nación usa ropa de su marca, ¿la conoce personalmente? ¿Cómo la describe como política?
–Sin duda, Cristina es una política brutal, en el buen sentido, tiene convicciones, liderazgo, y se puede discutir el estilo, pero tiene visión y vocación de estadista. Y esto se reflejó en las primarias de agosto, Cristina no sacó el 50% de los votos porque la vota un sector determinado del país o una región. En un corte transversal, ganó prácticamente en todos los distritos. Nadie puede negar esta realidad.
No tuve el placer de conocerla, simplemente sé que es clienta y que elige nuestra marca, como lo hacía Néstor Kirchner. De la misma forma, tenemos como clientes a la mayoría de los gobernadores del país. Pero aclaro que yo no hice ninguna estrategia para tratar de vestirlos. Simplemente se identifican con la marca porque se inspira en esa Argentina profunda, del interior.
–Usted conoce bien el sector agropecuario, ¿hubo allí también un apoyo a Cristina?
–Una parte del campo la votó, pero en algunos sectores del agro quedaron heridas abiertas porque hubo un enfrentamiento (por las retenciones) que para mí fue innecesario, y dejó gente golpeada en el camino de ambos bandos. Aunque es una herida que se tiene que cerrar, porque la identidad cultural de la Argentina tiene mucho que ver con el interior del país y con el campo. Aún con el éxito de este gobierno en las próximas elecciones, vienen cuatro años para seguir recomponiendo la relación con el campo.

Gabo Nazar creó la empresa el Cardón en el año 2003, empezó con el rubro textil fundando una marca que apuntó a un público con un gusto estético vinculado al campo, pero hoy se diversificó a los sectores de la construcción, de los alimentos, a proyectos inmobiliarios y agropecuarios. Los números de su empresa son impactantes: cerrará este año con ventas por $ 280 millones; en 2010 había facturado $ 12 millones, y en 2008 sólo $ 6 millones. Un verdadero suceso.

–¿Usted reinvierte en el país toda la plata que gana?
–Sí, yo no sé lo que es ahorrar afuera, sino lo que es ahorrar acá. El grupo Cardón siempre ha apostado y ha ido para adelante. Si no, no podríamos habernos diversificado tanto sin poner un peso. Yo quiero que encontremos en nuestro país las mejores condiciones para invertir, porque todos piensan en el dólar, pero el dólar sirve donde sea una moneda de cambio útil; en la Argentina, salvo que sea para un resguardo transitorio, no sirve para otra cosa. De todos modos, si mirás la serie histórica, el que quedó siempre líquido se equivocó. Lo mejor que se puede hacer con el ahorro es invertir en actividad productiva.
–¿Cuánta gente trabaja en sus empresas?
–En forma directa son 400 personas y en el grupo Cardón suman más de 2000 en forma indirecta. Estamos exportando a Uruguay, Paraguay, y estamos teniendo presencia en la moda del mundo. Pero queremos llegar a los primeros mercados, expandir la marca a Brasil.
–En uno de los paneles del coloquio, y en un discurso remanido, el propietario la empresa vitivinícola Arizu dijo que se está perdiendo la cultura del trabajo porque la gente prefiere vivir de un plan trabajar. ¿Qué opina?
–Yo creo que los subsidios tienen que ser transitorios, porque si se transforman en permanentes dejan de ser subsidios para transformarse en una subvención estructural a un determinado sector, sea este el sector del transporte, la energía, o el de los ciudadanos. Las ayudas sociales que este gobierno ha impulsado son muy buenas y necesarias, pero deben desaparecer lenta e inexorablemente. Hay que lograr el pleno empleo, y de calidad.

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¡¡COMO SUFREN LOS PORTEÑOS!!

Freno a los placeres cotidianos

Las trabas a los productos importados impide a veces desde cambiar un neumático hasta disfrutar de un menú

Cambiar los neumáticos gastados; conseguir el juguete preferido por un hijo; arreglar una plancha o simplemente disfrutar de los sabores exóticos en los muchos restó de moda ahora tienen trabas. Las de importación, impuestas hace meses por el secretario de Comercio de la Nación, Guillermo Moreno.

Es mucha la gente que empezó a sentir en su vida cotidiana la falta de insumos y productos importados. Y que se queja por la falta de previsión de las autoridades. Lo cierto es que muchos consumidores se niegan a reemplazar los productos importados por unos nacionales y esperan, en vano, que la situación se modifique.

"Hace meses que quiero cambiar los neumáticos de mi auto. Son de una marca importada y en la gomería me dicen que hay faltantes, que no se consiguen. ¿Qué hago? ¿Poner los nacionales? No sé qué hacer porque temo comprar los argentinos y que en unos meses la cosa se destrabe y pueda conseguir los que quiero. Además, no son lo mismo", contó indignado un cliente en una gomería del barrio de Colegiales.

En algunos casos, inclusive, el consumidor está obligado a deshacerse del producto y comprar uno nuevo. Así le sucedió a María Celeste Paredes, que llevó a arreglar una plancha que había dejado de funcionar y la respuesta, escueta pero inequívoca, fue: "No tenemos repuestos para ese producto".

Silvano Florio compró un televisor de LCD para estrenar junto con su nueva casa. Pero el aparato vino fallado de fábrica. "Lo devolví y todavía estoy esperando a que lleguen los repuestos. Estoy sin televisión y con 4000 pesos menos", se quejó.

En el caso de los electrodomésticos, la falta es notable en teléfonos inteligentes y en productos de línea blanca, como heladeras, cocinas, lavarropas y hasta filtros de agua.

"Desde hace meses quiero comprar un iPhone, pero sistemáticamente me dicen que no hay en stock o el que tienen es el modelo más caro. Y nadie me dice cuándo van a entrar", se quejó Silvina Alemani, una profesional que usa el teléfono como herramienta fundamental de trabajo.

Hace semanas, María Freire está intentando comprar una máquina para hacer pan. No por gusto, sino por necesidad. "Mi hijo es celíaco y la quiero para hacerle yo misma el pan. Pero cuando voy al negocio me dicen que el modelo que yo quiero, que además de pan de molde hace baguettes, está retenido en la Aduana. En el comercio hay sólo dos modelos, y ninguno es el que quiero."

Pensar antes de comprar

Inclusive, el tema de la restricción a las importaciones afecta la elección de compra, ya que antes de adquirir un bien "extranjero" también hay que tener en cuenta las posibilidades de contar con los repuestos originales.

De hecho, eso fue lo que frenó a Gaspar Márquez a adquirir un auto 0km importado. "Para qué, si después no voy a conseguir repuestos", se lamentó.

Unos de los más preocupados son los padres que están buscando el juguete pedido por sus hijos. Es muy difícil dar con los de marcas importadas como Hot Wheels o Disney.

Hace un tiempo, la famosa muñeca Barbie logró zafar de las trabas impuestas gracias a que Mattel, su fabricante, anunció que exportará Rastis y Blocky, dos juegos de encastre que produce la firma argentina Dimare.

"Está bien que se quiera proteger a la industria nacional, pero esta no es la manera adecuada. Tal vez habría que aplicar algún sistema de subsidios o de incentivos y no prohibir", opinó una madre que ante el pedido de su hijo optó por comprarlo... por Internet, en e-Bay o en los portales de la Argentina que traen productos desde el exterior.

Es que a pesar de las trabas, muchos internautas buscan sortear los escollos en la Web, un espacio que no conoce fronteras. Y que no es controlado por ningún funcionario.

Los usuarios de estos portales de compra adquieren desde ropa y juguetes hasta artículos de electrónica sin mayores restricciones, salvo la de tener una tarjeta de crédito.

Sabores restrictivos

Las restricciones a las importaciones también se sienten en el paladar. En los supermercados es notaria la falta de productos importados en las góndolas, y cuesta mucho encontrar productos como quesos franceses o aceites y aceto italianos.

Los restaurantes de primer nivel que basan sus platos en la utilización de productos de primera calidad, son los que más sufren las trabas impuestas a productos importados.

Deni De Biaggi, director de Filo un restaurante italo-véneto, contó: "Nos encontramos con situaciones irreemplazables. Dos casos concretos son la pasta y el arroz. Ni la pasta ni el arroz argentino pueden compararse con los italianos. De continuar esta política mi posición será, seguramente, sacar esos platos del menú".

De Biaggi reconoció: "A través de 17 años de experiencia gastronómica hemos tenido que pasar por diferentes políticas económicas a veces justas y otras veces caprichosas, la realidad es que hemos aprendido a trabajar con lo que hay. La necesidad nos ha llevado a mejorar nuestros productos internos para salir a competir en el mundo, pero hay cosas irreemplazables".

La francesa Céline Demarcq, de L'Atelier de Céline, contó que los únicos productos que debió reemplazar son los quesos.

Igual, el cambio, no le vino tan mal: "Antes trabajaba con quesos franceses, pero gracias a esto puede descubrir grandes quesos de producción nacional. Salvo el queso Emmental, que es un caso muy especifico, con el resto no tuvimos problemas, en especial el queso de cabra que viene del Norte, que lo encontré muy, muy bueno".

LOS RUBROS QUE MÁS CUESTA CONSEGUIR

Productos y repuestos de varias marcas de distintos rubros que no se encuentran en los comercios argentinos desde hace tiempo

  • Electrodomésticos
    La falta se siente especialmente en los productos de línea blanca, como heladeras y lavarropas.

  • Tecnología
    Los smartphones son los productos que más cuesta encontrar. Hay escasez de iPhones y de sus repuestos.

  • Gastronomía
    Los quesos franceses, el aceto y pasta italiana y otros ingredientes utilizados en la cocina asíatica brillan por su ausencia.

  • Juguetes
    La falta se hace sentir en marcas importadas como Hot Wheels o Disney.

  • Automóviles
    Es importante la falta de neumáticos para vehículos de alta gama y también de repuestos.

¿UNA INVITACIÓN A CAER A LA ILEGALIDAD?

En muchos casos, las restricciones llevan a los usuarios a recurrir a negocios o proveedores "truchos" o ilegales para sortear las trabas impuestas desde el Gobierno.

Tal es el caso típico de las reparaciones de los smartphones u otros celulares caros.

Ante la rotura del aparato y a falta de repuestos originales, los usuarios están obligados a recurrir a pequeños negocios de teléfonos en la avenida Córdoba, donde muchos de los productos y repuestos comercializados son de dudosa procedencia.

También está el famoso "crackeo" (desbloqueo) de celulares que ya no entran en el país por las restricciones. Procedentes de Estados Unidos, se consiguen por bolseros y que hay negocios que se encargan de desbloquearlos. En Internet hay varios sitios que ofrecen estos servicios..

Argentina intenta romper el muro antiabortista en Latinoamérica

La presidenta Fernández se plantea dar libertad de voto para la ley de plazos, que supondría un respaldo al movimiento despenalizador en Uruguay y Brasil

SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ - .

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De una mujer, Cristina Fernández de Kirchner, puede depender en las próximas semanas que la despenalización del aborto, un tema que sigue siendo objeto en todo América Latina de un permanente tira y afloja, experimente un gran paso adelante o quede, una vez más, empantanado. "La presidenta argentina se ha manifestado en público en contra del aborto, pero no se trata de que ella tenga que votar a favor, sino simplemente de que deje libertad de voto a los diputados de su grupo, el Frente para la Victoria", explica, esperanzada, la diputada Cecilia Merchán, impulsora del proyecto de ley que debe ser discutido el 1 de noviembre.

.Cada año, cuatro millones de mujeres arriesgan su vida en cirugías insalubres

"En ese caso, estoy segura de que habrá mayoría a favor de la despenalización y que daremos un paso decisivo en la mejora de las condiciones de vida de la mujer, no solo argentina, sino latinoamericana", asegura. Cristina Fernández, que se confiesa religiosa y que contó hace poco que había sufrido en su juventud un aborto espontáneo que le "marcó", se mantiene, por ahora, en silencio.

En 2008 el presidente uruguayo Tabaré Vázquez dio un formidable cerrojazo a las esperanzas de todos los grupos que luchan en América Latina por poner fin a una situación que cuesta cada año la vida de más de 4.000 mujeres, víctimas de abortos ilegales, y que lleva a decenas de miles de los cuatro millones anuales que se someten a cirugías clandestinas a padecer graves secuelas. Vázquez se saltó a la torera el voto mayoritario del Parlamento de Montevideo que, por primera vez, había aprobado una ley despenalizadora, e impuso su veto presidencial. Nadie cree que la presidenta Fernández de Kirchner, que entre otras cosas ha defendido el matrimonio homosexual, desee hacer algo similar en Argentina.

Los coletazos de la decisión de Tabaré Vázquez fueron durísimos, porque el veto, esgrimido además alegando su condición de médico, animó a todos los movimientos antiaborto en América Latina, que cuentan con un apoyo sin fisuras, no solo de la Iglesia católica, sino también de todas las iglesias evangélicas que crecen día a día en el continente.

Hace pocas semanas, en Colombia se vivió un nuevo intento de echar para atrás, incluso, la mínima legislación que, desde 2006, permite abortar en los tres clásicos casos de peligro para la vida de la madre, violación o malformaciones del feto incompatibles con la vida. Movilizadas por la Iglesia, cinco millones de personas firmaron una solicitud para modificar un artículo de la Constitución para que "se defendiera la vida desde la concepción misma". Por nueve votos contra siete, la comisión correspondiente del Senado se negó a "blindar" esa obligación. El voto decisivo fue el de una mujer, la senadora Karime Motta, que originalmente iba a apoyar la medida y que en el último minuto cambió su decisión.

En el caso de México, la batalla se decantó justo del lado contrario que en Colombia. El pasado 23 de septiembre, la Suprema Corte pronunció un fallo que convalidaba una reforma legal introducida en los estados de Baja California y San Luis Potosí, según las cuales "el derecho a la vida queda protegido desde la concepción".

Numerosas asociaciones de mujeres habían pedido que se declararan inconstitucionales esas reformas (que se han llevado a cabo hasta el momento en 18 de las 31 entidades federativas mexicanas) por ser contrarias al Estado laico mexicano, pero su demanda obtuvo un voto menos de los necesarios para prosperar. Así que el aborto seguirá siendo prohibido en todas partes, salvo en el Distrito Federal, donde una ley de abril de 2007 permite interrumpir el embarazo hasta la semana número 12. El debate estuvo, además, rodeado de escándalo, porque participó el propio presidente de la República, Felipe Calderón, que habló de su "compromiso con el derecho a la vida".

La creciente presión que ejercen los grupos religiosos en América Latina quedó también de relieve en Brasil, donde otra mujer, Dilma Rousseff, llegó por primera vez a la presidencia en enero de este año. Rousseff, que, al contrario que la mayoría de los brasileños, nunca ha hecho gala de creencia religiosa alguna, llegó a decir en 2007, cuando todavía no era candidata, que "el aborto debe ser despenalizado".

Pero esa opinión desapareció como por encanto durante la campaña electoral, pues sus asesores aseguraban que podría acarrearle serias consecuencias no solo con los católicos (Brasil tiene la mayor población católica del mundo, más de 125 millones) sino con las muy activas iglesias evangelistas, que suponen ya el 20% de los brasileños. Ni siquiera un líder tan carismático y adorado como Lula abordó el tema. De hecho, durante su mandato, la comisión correspondiente de la Cámara de Diputados votó abrumadoramente en contra de un proyecto de despenalización introducido por un pequeño grupo de parlamentarias. Las cosas quedaron como están: de dos a cuatro años de cárcel para las mujeres que aborten sin haber sido violadas o correr peligro de muerte.

En este panorama de casi regresión de las mínimas legislaciones aprobadas por muchos países latinoamericanos en los años 30 del siglo pasado, la influencia de Argentina podría ser decisiva, opinan multitud de asociaciones de mujeres, expertos y médicos abrumados por el enorme número de abortos clandestinos que se practican en América Latina y por sus graves consecuencias en la salud pública. "En América Latina, incluso en la inmensa mayoría de los casos de embarazos producto de violaciones no es posible realizar los abortos, que serían legales, porque las autorizaciones se posponen y dilatan por médicos y jueces que anteponen sus creencias y que dejan pasar los plazos hasta que esa mujer, o esa niña, está ya condenada a tener el hijo", se queja la diputada Merchán.

Nadie olvida dos casos que no son, en absoluto, únicos, ni tan siquiera infrecuentes, pero que se han convertido en paradigmáticos: la niña colombiana de 13 años violada por un vecino que fue rechazada en siete hospitales y a la que un juez denegó protección jurídica; y la niña brasileña de nueve años violada por su padrastro y embarazada de gemelos a la que la Iglesia excomulgó y que tuvo que recurrir a la justicia ante la evidencia de que algunos médicos preferían que corriera el riesgo de morir.

El debate en Argentina va a coincidir con un nuevo y terrible caso: muy pocos diarios han publicado la historia de una joven de 24 años, madre de tres niños, que se encuentra desde hace días entre la vida y la muerte en un hospital de Puerto Madryn (al sur de Buenos Aires) tras haberse practicado un aborto clandestino. Como tantas otras, la joven, víctima de una infección brutal, ha sido sometida a una operación para extirparle el útero. "N. M. S. está en condiciones desesperantes, con fallo renal, hepático y respiratorio", comunicó un enfadado coordinador del servicio de maternidad del centro hospitalario "Es otra víctima de un aborto inseguro. Son las mujeres pobres las que no pueden pagarse un aborto en las clínicas privadas y las que caen en manos de gente sin escrúpulos", criticó el médico. "Pocos días antes ingresó en ese hospital una niña de 11 años, embarazada. Afortunadamente, le van a hacer un aborto legal", comunica a El PAIS un periodista local.

Según datos oficiales, en Argentina mueren cada año unas 100 mujeres y niñas, víctimas de abortos clandestinos, que se han convertido en la primera causa de muerte materna. Se calcula que en todo el país se practican anualmente unos 460.000 abortos inseguros. Es posible que más de 70.000 acaben en el hospital.

El proyecto de ley que defiende Cecilia Merchán, una diputada de Córdoba, de 40 años, madre de una hija de 20, que representa el Colectivo Juana de Azurduy, contempla la despenalización del aborto hasta las 12 semanas, tal y como propone la Campaña por el Aborto Gratuito. Cuenta con el respaldo de 16 universidades de todo el país y de grupos de católicos a favor de una nueva legislación. En el Congreso, relata Merchán, "hay presentados otros cuatro proyectos, pero todos ellos no proponen la despenalización, sino modificar el actual articulo 86 del Código Penal, que establece los tres casos en los que el aborto no se castiga". En la práctica, esos cuatro proyectos supondrían postergar, una vez más, el debate.

"Hemos conseguido instalar, por primera vez, el debate en el Congreso, con 50 diputadas y diputados que lo respaldan. Estamos seguros de poder reunir los votos necesarios. Solo hace falta que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se plantee que esto es un problema exclusivo del Congreso y conceda libertad de acción a sus diputados, al igual que dentro de la coalición radical", afirma Merchán. Al fin y al cabo, recuerda, ese mismo Congreso aprobó hace menos de un año el matrimonio igualitario que regularizó la situación de parejas homosexuales.

"Yo misma sufrí un aborto clandestino cuando tenia 20 años y estuve a punto de morir y de no poder tener hijos nunca más. Tenemos que avanzar. Este es el momento, si no, todo quedará empantanado otra vez y seguiremos sufriendo casos parecidos", explica Merchán.

Un delito en la mayor parte del continente

- Argentina. Desde 1921 se permite el aborto en casos de violación de mujeres incapacitadas mentalmente y cuando está en peligro la vida de la mujer.

- Bolivia. Solo es legal, previa autorización del juez, si el embarazo es resultado de "una violación, rapto no seguido de matrimonio, estupro o incesto", y si la vida de la madre peligra.

- Brasil. El aborto se castiga con entre uno y cuatro años de cárcel, salvo si la salud de la madre está en peligro o si el embarazo es fruto de violación.

- Chile. El aborto es ilegal, sin excepciones. Se penaliza con entre tres y cinco años de cárcel. Desde 2007, se puede suministrar la píldora del día después a las jóvenes, a partir de los 14 años, y los médicos tienen obligación de atender y no denunciar a las víctimas de abortos clandestinos.

- Colombia. En 2006, se despenalizó en tres supuestos: peligro para la salud de la madre, violación, y cuando el feto vaya a morir.

- Cuba. Desde 1965, la mujer puede interrumpir el embarazo durante las primeras 12 semanas de gestación sin justificar sus motivos.

- Ecuador. Es ilegal salvo en caso de amenaza a la vida o salud de la mujer, o si el embarazo es el resultado de violación de una mujer disminuida psíquica.

- México. En el Distrito Federal de México, se puede abortar hasta las 12 semanas. En el resto del país, solo está autorizado en los tres casos clásicos.

- Nicaragua. Desde octubre de 2006, está penalizado bajo cualquier supuesto.

- Paraguay. Desde 1937 se permite solo cuando está en peligro la vida de la mujer embarazada.

- Perú. El aborto es legal cuando está en peligro la vida de la mujer. En la práctica, tampoco está garantizado el aborto terapéutico.

- Uruguay. En 2008, el Parlamento aprobó la ley integral que despenaliza el aborto. Pero el presidente Tabaré Vázquez la vetó, en contra de su propia fuerza política (el Frente Amplio) y la opinión de la ciudadanía: un 60% está a favor de la despenalización.

- Venezuela. El aborto está considerado como delito, pero existe un anteproyecto de normativa que propone la despenalización por plazos.

sábado, octubre 15, 2011

EL CRECIMIENTO ECONOMICO ARGENTINO


. Por Alfredo Zaiat

La crisis económica en Estados Unidos y Europa se extiende desde mediados del 2008, tiempo suficiente para especialistas interesados en entender su origen, expansión y persistencia. Los líderes políticos de esas potencias definieron que su principal objetivo es salvar a los bancos y a los tenedores de la abultada deuda soberana. Tras esa meta declararon un default sociolaboral, con recortes salariales, de derechos jubilatorios y sociales y destrucción de empleos. Esto ha terminado agudizando la crisis en un conocido círculo vicioso de deterioro económico. En el curso de este proceso ha habido más de una alerta de expertos de corrientes diversas sobre el peligro de estancamiento y recesión, varios encuentros ineficaces del G-20 sin cambiar el rumbo dominado por las finanzas globales y muchos informes de organismos internacionales sobre la debilidad de esas economías. Esto revela que la crisis no es nueva ni se precipitó en septiembre último, cuando Bolsas mundiales y materias primas registraron fuertes bajas. Esa caída forma parte de un ciclo que comenzó hace tres años y no se sabe cuándo y cómo termina. Por eso ha sido sugestiva la desesperación de un grupo de analistas y economistas locales que han confundido en las últimas semanas sus deseos con la reflexión sobre la crisis global. En los días de retroceso del precio internacional de la soja, cuando descendió 100 dólares del máximo de 535 la tonelada, preanunciaban tempestades para la economía argentina pese a que la cotización de la oleaginosa aún se mantenía por encima del promedio de 2010. En la última semana, la soja recuperó parte del terreno perdido en el mercado de Chicago dejando nuevamente descolocados a especialistas en anunciar estallidos no verificados en los hechos. Lo mismo sucedió con la paridad del real con el dólar. Además de la evidente intencionalidad política, el montaje del show del miedo oculta que la crisis internacional se extiende desde hace tres años, que la dificultad de salir de ese atolladero es por la aplicación de recetas de ajuste neoliberal, que ha habido cambios estructurales en el mercado mundial de alimentos, que China y Asia continúan creciendo a ritmo sostenido, que la región está trabajando en mecanismos de cooperación financieros de autodefensa y que en ese período Argentina ha instrumentado medidas anticíclicas, de fortalecimiento del mercado interno, de diversificación de su canasta y destino exportador y de protección del empleo. Este combo de políticas no significa estar inmune a la crisis global pero se ha constituido en un indudable dique amortiguador. Esos profetas del saber económico convencional confunden los canales de transmisión de la crisis y, por lo tanto, desordenan el debate público sobre cuáles son los principales motores del crecimiento argentino.

La significativa base agroexportadora fue beneficiada por el fuerte aumento de los términos del intercambio. De todos modos, la suba de los precios internacionales de las materias primas que exporta la Argentina no fue tan elevada como la que experimentaron los precios de los metales, minerales y la energía, que favoreció a otros países de la región. Esto relativiza el grado de impacto en la economía local del denominado viento de cola. Lo que sucede es que el lugar destacado que ocupa el complejo exportador agropecuario, en especial el de oleaginosa, como proveedor de divisas provoca una distorsión en el análisis sobre el aporte de ese sector al crecimiento de la economía. El fuerte excedente de dólares que brindan esos despachos al exterior es una variable fundamental para alejar en el horizonte la restricción externa, motivo de gran parte de las crisis domésticas. Esas divisas son clave para generar condiciones de estabilidad en el sensible mercado cambiario, en la acumulación de reservas, en la capacidad para manejar con holgura los vencimientos de deuda y en el proceso de recuperación de la industria, sector deficitario en divisas. Esa importancia es la que históricamente les ha brindado a los dueños de esos dólares un poder de veto sustancial sobre las políticas públicas. Por ese motivo resulta fundamental una esforzada administración y control de divisas por parte de los gobiernos, más aún en una economía que todavía mantiene un pronunciado rasgo bimonetario.

Ese papel estelar del sector agropecuario en el funcionamiento de la economía en un área tan delicada como la disponibilidad de dólares no significa que sea el principal motor del crecimiento. El análisis superficial cae en la tentación de confundir esos dos procesos (generación de divisas y aporte al aumento del Producto), que obviamente tienen canales de vinculación y de influencia positiva. Pero es conveniente precisar su actuación porque así se puede entender mejor la dinámica de la economía doméstica y, en estos momentos de incertidumbre global, determinar la intensidad de los embates de la crisis internacional.

La economía argentina en el período 2003-2010 acumuló un avance del Producto Interno Bruto de 79,5 por ciento. ¿Cuál fue la contribución de los principales componentes de la oferta a ese crecimiento? En el último Informe de Inflación del Banco Central se publicaron cifras de la producción de bienes y servicios en puntos porcentuales del aporte de cada sector a ese aumento del Producto, ofreciendo detalles que relativizan esa idea predominante en corrientes conservadoras sobre la relevancia del campo como motor de la economía:

- Industria: 14,2 puntos porcentuales.

- Comercio: 13,1.

- Transporte y comunicaciones: 13,1.

- Activ. empresariales y de alquiler: 7,1.

- Construcción: 7,0.

- Intermediación financiera: 4,3.

- Enseñanza, Servicios sociales y Salud: 3,8.

- Sector agropecuario: 2,6.

- Administración pública y Defensa: 2,0.

- Hoteles y restaurantes: 1,8.

- Electricidad, gas y agua: 1,5.

Estos datos revelan que el principal motor de la economía en esos años fue la industria aportando de manera directa poco más de 14 puntos de la expansión acumulada durante 2003 y 2010, al crecer a una tasa del 8,1 por ciento promedio anual (87 por ciento de incremento en ese período). El dinamismo de la economía no se explica por el sector agropecuario, beneficiado por el fuerte incremento de las cotizaciones internacionales de los granos, sino que abarcó a la mayoría de los otros sectores, con una destacada participación de la industria manufacturera, que a su vez repercutió en el desempeño del transporte y la comercialización de bienes. Esta es una de las razones para entender que en 2011, en un contexto de crecimiento moderado de la economía internacional y con volatilidad e incertidumbre creciente, la economía argentina siguió creciendo a tasas elevadas. Durante el primer semestre del año, la actividad económica acumuló una suba mayor al 8 por ciento. “La producción de bienes mostró un gran dinamismo, liderado por el desempeño de la industria y de la construcción, que evidenciaron tasas de crecimiento en torno de 9 por ciento interanual y, en conjunto, generaron un impulso adicional al sector de servicios, fundamentalmente el comercio, el transporte y las comunicaciones”, se explica en ese documento del Banco Central. También se menciona que el aumento de la actividad industrial fue en diversas ramas, con un desempeño más enérgico en los rubros como aparatos de radio, TV y comunicaciones, instrumentos médicos, vehículos automotores, maquinarias y aparatos electrónicos, sustancias y productos químicos.

Si bien el sector agropecuario continúa siendo muy relevante por la generación de divisas excedentes, que permite alejar la restricción externa, los motores más fuertes del crecimiento local se encuentran en otras actividades productivas. Detectar esa dinámica permite ubicar en otra perspectiva los movimientos de la cotización de la soja y, en especial, abordar con más rigurosidad el análisis del impacto de la crisis internacional sobre la economía doméstica.

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