¿HÉROE O VILLANO?

¿HÉROE O VILLANO?

lunes, enero 10, 2011

ARGENTINA SUBE,ESPAÑA A SEGUNDA


Rienda suelta al consumo, sin mirar a la inflación

El Gobierno está convencido que si este año la economía crece, la inflación no será un problema.


Y con ese diagnóstico prevé abrir los grifos del gasto público y de la cantidad de dinero en circulación en el intento de darle rienda suelta al consumo.


La jugada es fuerte en el año electoral, que arrancó en lo financiero con festejo.


Los mercados celebraron la decisión de Cristina de tomar por decreto US$ 7.500 millones de las reservas para pagarle a acreedores privados.


El festejo tiene sus razones: en el plan financiero de este año están prácticamente cubiertos todos los compromisos del Estado.


En otros términos, los acreedores tienen mucha seguridad de que cobrarán , tal vez una de las mayores certezas del mundo.


Argentina tiene hoy uno de los niveles de deuda pública flotante más bajos (18% del PBI) y carece de riesgo de una cesación de pagos.


Con ese marco, y la decisión oficial no escrita de mantener quieto al dólar, hubo inversores de adentro y de afuera que redoblaron su apuesta comprando bonos públicos.


Bonos, como los argentinos que hoy ofrecen más de 8% anual constituyen una renta muy buscada por los inversores grandes.


Algunos de los cuales, siguen festejando por la suba de más de 200% que dejó el año pasado el bono atado al crecimiento de la economía.


Tanto es el efecto de esta búsqueda de rentabilidad, que algunos economistas creen que contrarrestaría el golpe que la sequía le podría dar a las exportaciones agropecuarias.


La cantidad y la distribución de las lluvias de las próximas tres semanas serán clave para definir los rindes de la cosecha de soja, el producto que explicó 56% de las exportaciones del sector agropecuario.


Mientras la pulseada entre la entrada de dólares financieros y la sequía se desarrolla, el Gobierno definió su estrategia económico-electoral para el año.


De la mano de mercedes Marcó del Pont, el Banco Central definió su programa monetario que prevé una expansión del 30 al 35% de la cantidad de dinero.


Eso se suma a que el gasto público crece cómodamente por encima del 30% y que nada indica que esa tendencia se vaya a modificar.


Con esas dos variables marchando a paso redoblado, y con acuerdos de aumentos salariales que difícilmente bajen de 20/25%, la intención del año aparece definida: impulsar el consumo sin preocuparse, en primera instancia, por la inflación.


Es como si el crecimiento que vendría por el lado de los buenos precios internacionales de la soja (hace un año a US$ 380/tn y ahora US$ 500) y de los granos, no alcanzase y hubiese que forzar la máquina.


En este contexto aparecen dos riesgos. Uno es que las inversiones no acompañen el aumento del consumo y que aumenten mucho las importaciones y se lleven parte de los dólares de la soja.


Otro, que la inflación vaya mellando el poder de compra y comiéndose la reactivación.


A decir verdad, ninguno de los dos riesgos parecen cruciales este año.


En la Argentina, los dólares de la exportación y de la especulación siguen llegando con cierta fluidez.


Y eso permite tener quieto en torno de $ 4 al precio del dólar y serenar algunos precios y el ánimo de los operadores económicos.


La economía proyecta otro año de crecimiento e inflación altos , lejos de la estrategia de algunos vecinos a los que les va mejor.


Al asumir como flamante presidente del Banco Central de Brasil, Alexandre Tombini delineó su política con el siguiente concepto: “Mantener el poder de compra debe ser un objetivo permanente para el gobierno y, sobre todo, para el Banco Central, pues un crecimiento sustentable sólo se alcanza con una inflación baja que garantice las inversiones que, luego, generan empleo y renta”.


Tombini -considerado como un hombre clave dentro del gobierno de Dilma Rousseff- agregó que su intención es bajar a la mitad la actual inflación, que llega al 6% anual.


Desde ya que se trata de un gobierno que entra después de otro cuyo presidente se fue con 87% de popularidad y en el que bajar la inflación resulta productivo.


En la Argentina, la clave sigue siendo prenderle una vela a la soja para que el estado recaude y pueda aumentar el consumo sin importar la inflación.


En el futuro, ya veremos.


domingo, enero 09, 2011

viernes, enero 07, 2011

SIN COMENTARIOS

El último obispo de la colección

Antonio Ceballos ya tiene su retrato como máximo representante de la Iglesia gaditana, conservándose la tradición de realizar una pintura de cada obispo que ha pasado por Cádiz desde el cardenal Segura, en 1587




¿¿¿Será de verdad el "ultimo de la coleccion"???

Esta información,apareció el dia 7 en el Diario de Cádiz de la ciudad del mismo nombre,no pertenece a ninguna broma del Carnaval local y menos al dia de los Inocentes.
Es así,los dejo con ella.
No se rian que es peor.

¡SOS Europa!


Por Pedro Montes

Parece mentira que una ciencia tan rigurosa como la Economía a veces caiga en imprecisiones tan caricaturescas. Por mayo se rescató a Grecia. Ahora, con 85.000 millones de euros, se va a rescatar a Irlanda. Mañana ya veremos.

Supongo que cuando los mineros de Chile salieron, uno a uno, de la tumba que los había aprisionado, cada uno de ellos se sintió rescatado de la muerte: estaban vivos. Supongo también que cuando los pescadores del océano Indico fueron liberados de sus secuestradores se sintieron también rescatados: por fin, estaban protegidos y ya no se sentían amenazados.

No ocurre igual cuando la palaba rescate se aplica a Grecia e Irlanda en relación con la crisis financiera, pues una vez rescatados siguen más apresados que antes. La sensación de libertad no les llega por ninguna parte sino todo lo contrario: tienen más compromisos, más restricciones, más obligaciones y, sobre todo, más cargas financieras a las que responder que antes del salvamento.

El problema de estos países, y de los que vendrán, Portugal y España han pedido el turno, es que tienen una deuda con el exterior que no pueden pagar. Subrayo esto del exterior porque si los problemas fueran de deuda interna, aunque fuese enorme, entre acreedores y deudores griegos o irlandeses, al mundo le importarían un comino. Estos volúmenes de deuda externa son tan peligrosos para la supervivencia del euro y los propios intereses de los países acreedores, que la UE y el FMI han intentado, en mayo con Grecia y ahora con Irlanda, que no se declaren en quiebra, ayudándoles masivamente con créditos o avales para afrontar sus compromisos exteriores.

Podría hablarse de rescate, aunque fuera parcial, si a estos países se les hubiera reducido su deuda externa, por unas u otras vías. Pero esto no ha sucedido: simplemente se les ha prestado ayuda para que, por el momento, puedan hacer frente a las cargas de la deuda contraída y a sus necesidades de financiación actuales, pues en los mercados estaban desahuciados. Por decirlo sencillamente, lo que se ha hecho es darles créditos a medio plazo para que puedan atender compromisos inmediatos. Así, estos países no han sido liberados sino que se encuentran ahora mucho más endeudados que antes de que los recataran y tienen por delante mayores compromisos. Como si se hubiera apagado la sed de financiación con agua de mar.

Tarde o temprano Grecia e Irlanda tendrán que sacar la bandera blanca de la rendición porque no tienen posibilidad de hacer frente a la deuda acumulada y las ayudas recibidas, y menos bajo las condiciones que se les han impuesto. Sólo tendría sentido económico prestarle respaldo a estos países si como fruto del mismo pudieran sus economías empezar a generar superávit de balanza de pagos, esto es, ingresar más que pagan y, con el excedente, ir liquidando paulatinamente las deudas pendientes. Pero este no es el caso, pues justamente la situación de bancarrota griega e irlandesa es consecuencia esencialmente de que a partir de la creación del euro sus economías han perdido competitividad y han incurrido en unos déficit desorbitados de balanza de pagos, de modo que cada año su deuda acumulada ha ido creciendo y cada vez es menos posible pagarla.

Los déficit de la balanza por cuenta corriente de Grecia e Irlanda en 2008, antes de que se declarasen todos los problemas financieros que recorren al mundo, fueron del 13,8 y 5,1% del PIB respectivamente. Ambos habían cavado su propia tumba, al margen de singularidades y matices de cada uno de ellos. Irlanda se drogó hasta el síncope absorbiendo recursos exteriores de un manantial que creía inagotable. Dejemos ahora tranquilos a Portugal y España –todo se andará-, pero sus déficit exteriores representaron en 2008 el 12,1 y el 9,5% del PIB respectivamente.

Los salvamentos de Grecia e Irlanda recuerdan a los planes de ajuste estructural que impuso el FMI a los países latinoamericanos en los años 80, también fuertemente endeudados e incapaces de afrontar la carga financiera de sus deudas externas, las amortizaciones y los intereses. Sin embargo hay un matiz importante entre una y otra situación. El FMI con sus planes pretendía esencialmente estrangular las condiciones de vida de la población de esos países latinoamericanos y reorientar fundamentalmente su producción a aquellos sectores susceptibles de hacer crecer las exportaciones con las que obtener ingresos para pagar la deuda. Por ello, siempre iban acompañados de una sensible devaluación de las monedas para facilitar las ventas exteriores.

Ahora no. Se imponen condiciones parecidas, se desmontan los precarios Estados del bienestar, se exigen recortes sociales intolerables, se reclaman reformas que nada tienen que ver con el problema de fondo, como la de las pensiones, se envía al paro a cientos de miles de personas, pero sin la posibilidad de que el hundimiento económico tras tantas medidas depresivas pueda dar lugar a un crecimiento de las exportaciones, pues, estos países, a diferencia de lo que ocurrió en el caso latinoamericano, no pueden devaluar sus monedas por la pertenencia al euro. Están en el euro y es a éste al que, por el momento, hay que salvar a toda costa. Como he dicho, sin excedente de balanza de pagos no hay reducción posible de la deuda.

Además estas masivas ayudas financieras no son gratis, sino que llevan aparejadas unos altos tipos de interés, lo que refuerza mi opinión de que en realidad no existen tales rescates. Nada está claro en todo este embrollo de las ayudas y su concreción, pero se dice que Grecia está pagando un tipo de interés del 5,2% y a Irlanda se le acaba de imponer el 5,8%. Estos tipos implican unos pagos de intereses tan enormes para ambos países y un agravamiento de sus posiciones deficitarias exteriores que es imposible que puedan salir del hoyo en que se encuentran. Un cálculo burdo puede ilustrar el problema. Los 67.500 millones de euros de soporte exterior que va a recibir Irlanda (los otros 17.500, hasta los mencionados 85.000 en los que se ha cuantificado el rescate, serán contribuciones de la propia Irlanda) al 5,8% de interés, representan unos pagos anuales adicionales de 3.900 millones de euros, nada más y nada menos que el 2,7% del PIB de Irlanda. A la deficitaria balanza de pagos hay que añadir estos nuevos desembolsos.

La conclusión es tan clara como dramática: los llamados rescates son medidas desesperadas para evitar el hundimiento inmediato de las finanzas y la moneda europea. Lejos de resolver el problema están cebando una bomba cuyos efectos destructivos serán inevitablemente más contundentes. No se ve solución posible a la crisis: sólo queda esperar a ver cómo será su desenlace.

sábado, enero 01, 2011

EL BOLETIN ARGENTINO SIEMPRE PRESENTE

Brindo hasta la cirrosis

Horacio Eichelbam


Cómo encontrar una fórmula para ‘desear felicidad’ sin caer en el pesimismo que la realidad nos contagia ni en el brindis al sol de los que hacen como si no pasara nada. ¿Qué decir estas navidades, qué desear para el nuevo año? Tengo la impresión de que no sólo han desaparecido las postales enviadas por correo (que alguna empresa despistada mandaba todavía en años anteriores) sino también esos esfuerzos de montajes de ‘power point’ con un arbolito de Navidad bailando o un Papa Noel fumando un puro. Casi todas las felicitaciones se han hecho sencillas, se han ido descargando de pomposidad y muchas veces han ganado en escepticismo…

La crisis, los desastres naturales y artificiales (no creo que a Zapatero, sin ir más lejos, se le pueda considerar una catástrofe natural) y las pequeñas derrotas personales hacen suma: tal vez el dicho de que ‘las desgracias nunca vienen solas’ responda a nuestra natural tendencia a uniformar la realidad para verlo todo estupendo o todo irremediablemente desgraciado. Cuando algo no va bien surge de algún ‘más allá’ un angelito masoquista que hace recuento de todos nuestros males desde el día en que nacimos hasta el presente.
Se nota claramente en las ‘redes sociales’ que incluso los que habitualmente muestran mayor tendencia al escándalo no se atreven a poner, detrás de las ‘felicidades’, varios renglones de ansiosos signos de admiración.

Por días o por momentos parece que hubiera una puja por ofrecer postales de la decadencia de Occidente (así la llamaba Spengler bastante al principio del pasado siglo) o, lo que quizás sea, lamentablemente, lo mismo, la decadencia de nuestra civilización y de nuestro estropeado planeta. Por ejemplo, el nuevo casamiento del fundador de ‘Playboy’ con una niña de 24 años que ha querido demostrar que entre sus muchas cualidades no brilla la modestia: “Si me tuviera que definir en tres palabras –comentó- diría que soy espontánea, leal y encantadora”. Otra tétrica postal del fin de la década: que la CNN+ deje de ser emisora de noticias para convertirse en un canal temático sobre ‘Gran hermano’… ¡A ver si en alguno de estos casos he sido víctima de una inocentada! Por si acaso, una postal en la que no cabe el engaño: el último dominical del año de un periódico nacional nos ofreció los cien personajes iberoamericanos de 2010; los que ocuparon mayor espacio se llevaron dos páginas. La revista no tuvo sitio más que para ese ‘supertema’ y para sus columnas habituales. Pero al final surge una modelo despampanante luciendo ropa y joyas, y para ella hubo… ¡siete páginas!

Me debato entre la hipocresía de felicitar como si no pasara nada y la maldad de apuntarme a la energía negativa de mandar un mensaje que diga algo así como ‘Nos hundimos…En 2011 sálvese quien pueda…” Pero de repente me llega una felicitación basada en Mafalda de Quino (aunque no está claro si su autor es Quino) que interpreta casi exactamente mis inquietudes. Mafalda empieza probando con un “Les deseo a todos un año de paz en el mundo”; pero, como le parece que eso no va a funcionar, acude a otras fórmulas que entre ella y sus amigos van descartando sucesivamente: tampoco va a funcionar el “Bueno, les deseo un año de prosperidad para todos”, ni el de desear “un año lleno de amor”, ni el de “un año de justicia y equidad”, ni el de “éxitos profesionales y recompensas por los esfuerzos”… Al fin, torturada por no encontrar la fórmula, grita “¡Basta!” y hace un nuevo intento: “les deseo a todos un mundo mejor en el que se cumplan las utopías”… pero después mira al globo terráqueo y le reprocha que no tiene “la menor intención de mejorar”…Por fin, concluye que se fastidió el brindis. Pero finalmente encuentra una fórmula que le resulta apropiada: brinda por las personas que trabajan por cambiar el mundo porque “trabajar por construir un mundo mejor es la felicidad más posible”.

Me adhiero a esa idea. Parafraseando a Andrés Calamaro diría que brindo por eso “hasta la cirrosis”.

OTRO TRIUNFO

Un hombre encontró los restos de su madre desaparecida durante la dictadura militar

Juan José Cazorla de 35 años encontró los restos de su madre y recuperó la identidad, convirtiéndose en el primer hijo que obtiene en Tucumán una prueba positiva de ADN en restos de desaparecidos.


Juan es el primer hijo que obtiene una prueba positiva de ADN en Tucumán en restos de desaparecidos
Juan José Cazorla de 35 años encontró los restos de su madre y recuperó la identidad, convirtiéndose en el primer hijo que obtiene en Tucumán una prueba positiva de ADN en restos de desaparecidos.

"Espero no ser el último", comentó Cazorla, quien conoció su verdadera identidad en 2007 y gracias a la genética y a las pruebas de ADN se enteró hace un mes de que los restos de su madre Marcela del Valle Morales, desaparecida en 1976, estaban sepultados en el cementerio del Norte, de la capital tucumana.

Cazorla prepara un entierro de su madre en el cementerio de Monteros, su ciudad natal, ubicada a 55 kilómetros al sur de la capital tucumana.

Su esposa, Ana Díaz, sorprendida porque su marido tenía tres documentos sucesivos, cada uno con un apellido diferente, impulsó la investigación que permitió que Cazorla recuperara su identidad.

"En mi primer DNI mi apelllido era Zelarayán; en el segundo, Morales; y en el tercero, Cazorla. En todos me llamaba Juan, pero nunca averigüé mucho porque no se me ocurría pensar que había pasado algo", contó el protagonista.

La búsqueda comenzó en 2000 por iniciativa de la mujer, quien "habló con la Conadi, porque en Abuelas de Plaza de Mayo no había ningún planteo a mi nombre, y me enviaron una carpeta con los datos".

Poco a poco fue reconstruyendo su vida y se enteró que tenía 10 meses cuando fue separado de su madre.

"Entraron en la casa y la sacaron. A mí me dejaron en la cama. Luego fui criado por la familia Cazorla", contó.

"Me gustaría que sigan apareciendo más hijos, que se vinculen más, que haya más donaciones de sangre para que se hagan más estudios de ADN, gracias a lo cual llegué hasta aquí y podré reconstruir la vida de mi madre, que es lo que quiero", expresó.