¿HÉROE O VILLANO?

¿HÉROE O VILLANO?

martes, noviembre 09, 2010

MISERABLES ELEGIAS


Uno de los mayores peligros que tiene hoy la Argentina y los argentinos, es el de perder la capacidad de crítica y los gobernantes, de no ser auto críticos.
Muchos amigos de España me llamaron por teléfono criticando el que no me "mojara" con la muerte de Néstor y muchos otros, quizás por que es más barato, me mandaron mails en el mismo sentido.
Uno es viejo zorro en esto de escribir y sabe que "en caliente"es mejor no abrir la boca. Así que es mejor reproducir lo que dicen otros y desensillar hasta que aclare.
Mi blog ya cumplió los cinco años y entró en el sexto, una respetable mayoría de edad en la red, donde todo aparece y desaparece en forma sigilosa y relampagueante.
No son muchas, pero ya pasan de las 130 las entradas diarias y mis lectores, desde que puse el contador hace dos años han llegado a los 8700. Creo que es hora que me comporte como un señor responsable y respetuoso de mi audiencia.
¿Me mojo o no me mojo?
Allá voy muchachos, pues si, desde mi posición de marxista sociológicamente hablando y de homo político, iniciado en las luchas contra el exámen de ingreso a la Facultad de Medicina que los golpistas de 1955 implantaron en la Universidad de Buenos Aires--¿te acordás desde el cielo Joaquín Rave,viejo amigo?--desde aquellas luchas en adelante pasé a militar en la Federacion Juvenil Comunista, la gloriosa Fede.
Y así sin darme cuenta marché al exilio con la llegada del recién muerto Massera. En todos esos años pasé por Cuba, la guerrilla argentina,--FAR-- la de Brasil teniendo como compañera a Dilma y voluntario internacionalista en Angola.
Y vamos a ver, con ese Curriculum que pensaban que iba ha hacer con el gobierno de los Kirchner...
Pues al principio mirar "au dessus de la melee" como viejo jugador de Pucará y a medida que le iban surgiendo enemigos, lo empecé a mirar con buenos ojos. Esos que él no tenía, pero como mi hija los tiene, simpaticé con Néstor. Me unió a él el espanto de sus enemigos, no el amor al PJ, a la burocracia sindical, al aprato narco del conurbano, empecé a ver cuál era el enemigo principal y cual el secundario.
De golpe, acá en la distancia de las costas de mi pueblo de adopción, Conil de la Frontera, en la trimilenaria Cádiz, vi la recuperación de la dignidad de los laburantes, de la disminución de la miseria, de la redistribución, del juicio a los asesinos que me hicieron ir del país, de mi adorado y lejano país, de como empezaron a respetarnos a pesar de las chantadas del Diego y los desplantes soberbios de Cristina, de la hiperkinesia del Néstor.
Vi como aquellos compatriotas que NO se decían "derechos y humanos" en el 78, ahora juzgaban a los que ni habían sido derechos--pero si de derechas--ni humanos porque se comportaron como bestias y cantaban que eran derechos y humanos.
Decidí apoyar a ese gobierno y vi como recuperaban Aerolíneas, daban una asignación para los niños de los pobres, como recuperaban las jubilaciones, como cuando quisieron cobrarle un mínimo de impuestos a los terratenientes estos conspiraron para terminar con una presidenta elegida democráticamente.
Y si, pasé a apoyar a la "pareja presidencial".
El murió por desgracia para mi país.
Paremos un poco , porque lo que vi en una semana de llanto justo, broncas humildes y panegíricos impresentables se me empieza a oler a cosas que ya olì y no me gustan.
A Perón y Evita los viví, a ella le hice guardia en el Consejo Deliberante como cadete del Liceo Militar General San Martín, donde me gradué--si, soy milico y es una parte importante de mi vida de la que no reniego ni me avergüenzo--,y como los viví recuerdo el haberle llevado a mi primo Toto , bancario , los fasos American Club de 10 a Villa Devoto en la huelga del 54, mi abuelo Rafael , ferroviario me contaba que Evita los había molido a palos en el 50 y pidió que los fusilaran a los huelguistas.
Mi tío Hernandez, gayego comunista fue torturado en la 33 por ser empleado de Comercio en una manifestación en la calle Florida.
Esas cosas las viví y no me las contaron, así que aquella pareja tenía sus debilidades.
Conocí con la militancia en la guerrilla al Ché, estuve con él hasta el final y era humano, no quiero que lo endiosen y hablen sólo bien de él.Ni de Maradona, un gran futbolista, pero como individuo una pena.
Ni que endiosen a Mao que fajaba a sus minas o a Gardel que era un mafiosito de tres al cuarto pero con una voz maravillosa como Sinatra.
Ya viví mucho, pasé los 70 y a Cristina la vamos a ayudar a seguir haciendo de la Argentina un país más libre, justo y soberano sin sobarle el ego, sin adularla.
A los perucas les recuerdo lo que dijo Perón antes de volar para Buenos Aires en Puerta de Hierro:
-""Estoy rodeado de alcahuetes y adulones"".
Cris es humana, está sufriendo una pérdida terrible, yo no quisiera que mi Tana se muriera, me volvería loco despues de 41 años viviendo juntos y se sabe rodeada de lobos moyanescos, ratas duhaldinas, hienas macrinas, narcos ocultos peligrosos venidos de Colombia y todo tipo de alimañas.
¿Es desconfiada?
Como no va a serlo, chochamus es una nami, con todo lo que significa en el país más machista del mundo, el país del tango, nuestra Argentina de machos que dicen que la "maté porque era mía".
Si, creo que hay que apoyarla si sigue el proyecto que empezó junto a su pareja, y nada me indica que vaya a traicionar su pasado, su amor por el virola, que al fin y al cabo sabía que si no paraba se moría y creía que no tenía que parar, quizás por él, por su orgullo de macho, por su amor a nuestro paisito del fin del mundo, ese flaco que mira como mi hija Tamara, con los ojos revirados por esas cosas de la genética.
La veo en una foto mirando arrobada a su hijo Máximo , un pibe que admiraba a su padre, como yo admiré al mio , republicano y me digo. Esa mirada es de amor de hembra que parió un hijo querido, que se fue al sur porque no quiso que los milicos se lo robaran, que defendió al virola porque "era suyo" y padre de sus hijos.
La apoyo a esta presidenta porque es humana, pero por favor, no me la hagan divina porque me voy a cagar en los adulones y en la puta que los parió, porque estoy harto de que me quieran vender pescado podrido.

CON LA FRENTE MARCHITA



EL 80% DE LOS ARGENTINOS QUE SE FUERON EN 2001

VOLVIÓ AL PAÍS



Además, remarcó que hay 35.081 argentinos desempleados, sobre un total de 103.171 viviendo allá

Más del 80 por ciento de los argentinos que se fueron en 2011 volvió al país.

Con la crisis de 2001 miles de argentinos partieron a otros países, sobre todo Europa, buscando un panorama más alentador.

Sin embargo, ahora, la realidad es otra en el viejo continente: el alto desemploe y la crisis económica de los países europeos hizo que el 84% de argentinos que se fueron en plena crisis decidió volver al país.

Según informó el Ministerio de Trabajo español, hay 35.081 argentinos desempleados, sobre un total de 103.171 viviendo allá.

En tanto, los argentinos que se quedaron en países como España aseguran que las políticas contra la inmigración fueron endureciéndose en los últimos cinco años y que tratan de forma diferenciada a quien continúa con una especie de visa o regularizó su situación y es ciudadano español.

Según informa el consulado argentino en Madrid lleva su estadística y más de 35% de los argentinos residentes en España tiene un título universitario, mientras que 70% finalizó el secundario.

El argentino promedio tiene un perfil laboral diferente del común de los inmigrantes. En tanto, aseguran que los trabajadores de tipo colocadores de piso y albañiles ya volvieron al país.

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El 'Nerón' del genocidio argentino


Mario firmenich,la otra cara de la moneda del drama argentino


Emilio Massera en foto de archivo Reuters.

Emilio Massera ,el asesino serial en foto de archivo Reuters.



¿Dónde están los desaparecidos en la dictadura argentina? Ese es el secreto que las fuerzas armadas vienen guardando desde hace tres décadas. Uno de los dos mayores jerarcas del aquel régimen militar, que podría haber desvelado el misterio, acaba de llevarse la respuesta a la tumba.

Este lunes falleció en Buenos Aires, a los 85 años, Emilio Eduardo Massera, ex comandante de la junta militar que en 1976 perpetró el golpe de Estado e instauró la más sangrienta de las dictaduras que azotaron a Argentina en el siglo XX. Le conocían por el apodo 'Almirante Cero' o 'Negro' en las mazmorras de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el peor campo de la muerte de aquella tiranía.

Él nunca confirmó si los 4.500 desaparecidos en la ESMA fueron a parar al fondo del Atlántico y el río de la Plata arrojados desde los 'vuelos de la muerte'. Entre sus víctimas, figuran las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet; la fundadora de Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor; el escritor y periodista Rodolfo Walsh; y la española Cecilia Viñas.

En estado casi vegetativo a raíz de un derrame cerebral sufrido en 2005, por lo que la Justicia lo había declarado inimputable, hoy sufrió un accidente cerebro vascular en el hospital Naval de Buenos Aires que acabó con lo que le quedaba de vida.

Por los testimonios de los sobrevivientes, más la confesión del capitán y represor arrepentido Adolfo Scilingo –ahora preso en España-, se sabe que Massera y sus 'caballeros del mar' torturaban a guerrilleros y simples opositores con el propósito de que delataran a sus compañeros.

Emilio Massera. | AP

Emilio Massera.

Torturas y asesinatos

Al ingresar a la ESMA encapuchado, el 'shock' eléctrico era el trámite de rigor, sobre todo en los genitales, pezones, oídos y encías. También funcionaba un auténtico aserradero humano, serruchando brazos, piernas y dedos a los prisioneros.

Los que aguantaban, finalmente, eran subidos a aviones de la Armada y les decían que iban a campos de 'reeducación' en la Patagonia. Antes recibían una inyección de Pentothal (anestésico) con la excusa de que era un tranquilizante. Una vez dormidos, les quitaban sus ropas y los arrojaban desnudos y vivos al océano Atlántico.

Así eran los tenebrosos 'vuelos de la muerte', la 'solución final' ideada por Massera para aniquilar a la guerrilla, partidos de izquierda, sindicatos y organizaciones populares, que estaban en auge en la convulsionada Argentina de los años 70.

El 'Negro' nunca reconoció la autoría de aquel método de exterminio. Sólo admitió en público que ellos no podían imitar a Francisco Franco y Augusto Pinochet en los fusilamientos porque el Vaticano y los inversores hubieran cortado lazos con la dictadura.

Negocios internacionales

Y es que el 'Almirante Cero' hizo 'pingües' negocios gracias a sus contactos internacionales. Según el libro "Massera, el genocida", embolsó 300 millones de dólares en comisiones por la compra de cuatro fragatas Meko 360, seis corbetas y un submarino a la compañía alemana Thyssen Norewerkee GmB.

Contra lo que pueda suponerse por haber encabezado el terrorismo de Estado, Massera no fue sólo un verdugo, un gris burócrata de la muerte. También ha sido considerado por muchos argentinos como una suerte de 'Nerón' criollo a raíz de su desmesurada ambición de poder, megalomanía, y desparpajo.

A diferencia de sus camaradas de la junta militar, el general Jorge Videla y el brigadier Orlando Agosti, ambos ultracatólicos y fanáticos de la familia, Massera era agnóstico. Aún casado y con cinco hijos, le gustaba exhibirse disfrutando de los placeres mundanos junto a vedettes y modelos.

Un hombre de la noche y ambicioso de poder

En 1976 y 1977, plenos años de la 'guerra sucia' en la ESMA, solía salir de juerga cada noche. Trajinaba la discoteca de moda, 'Mau-Mau', y la tanguería 'El Viejo Almacén', donde hizo buenas migas con peronistas que le convencieron de que podía ser el heredero de Juan Perón, que había fallecido en 1974.

Ya estaba peleado a muerte con Videla y Agosti por las disputas de poder entre la Armada, el Ejército de Tierra y la Fuerza Aérea, y el 16 de setiembre de 1978 dimitió al triunvirato dictatorial y a la comandancia de la Armada.

Igualmente dejó todo atado y bien atado en la marina de guerra –su verdadera familia y retaguardia- abocándose de lleno a fundar su propio movimiento político al que bautizó, vaya paradoja, Partido por la Democracia Social.

Licio Gelli, el gran maestro de la logia mafiosa italiana Propaganda Due (P2), de gran influencia en el Vaticano y antigua amistad con Perón, lo designó como representante en Argentina. Y en 1978 hasta fue recibido en París por el entonces presidente francés Giscard D’ Estaing.

Pese a que había pisoteado la democracia, prohibiendo partidos políticos y clausurando el parlamento, él abrió oficinas políticas en pleno centro de Buenos Aires y editó el periódico 'Convicción'. Incluso viajó a Madrid a convencer a la presidenta que habían destituido, María Martínez viuda de Perón –'La Perona'-, para que le acompañara como candidata a vicepresidenta.

Dentro de aquellas gestiones para blanquear su pasado tuvo tres reuniones "secretas" en Paris y Madrid con el máximo dirigente de los guerrilleros Montoneros,Mario E.Firmenich.

Estas no fructificaron debido a diferencias económicas,ya que Firmenich le daba su apoyo a cambio que le permitiaran usar los fondos que guardaba de la guerrilla en su regreso a Argentina.

La que él consideraba 'su' Armada mandaba en el canal 13 de televisión así que cuando en pantalla aparecía una modelo que le gustaba, Massera ordenaba por teléfono que la llevasen a sus oficinas. Según el libro antes citado, la escritora Marta Lynch se enredó con él en amoríos y luego se suicidó.

Preso por matar al esposo de su amante

Massera cayó preso por primera vez cuando mandó matar a Fernando Branca, esposo de su amante. Lo invitó a navegar en el yate de la Armada y el tipo terminó ahogado en el río. Con la viuda supuestamente apañaron la sucesión de bienes, el notario y un testigo murieron en oscuras circunstancias.

Refundada la democracia, el 9 de diciembre de 1985 la Cámara Federal dictó sentencia en el histórico Juicio a las Juntas militares. De los 9 comandantes enjuiciados por crímenes de lesa humanidad a él le cayó, junto a Videla, la pena más dura: cadena perpetua.

Claro que Argentina es como es. Y a Massera lo fotografiaron en 'escapadas' del chalet militar en el que se suponía que estaba cumpliendo la condena. En 1990 el presidente neoconservador Carlos Menem lo indultó junto a los otros represores de la dictadura.

En 1998 volvió a ser procesado y en arresto domiciliario por el robo de 17 bebés a parturientas en la ESMA. Los marinos se oponían al aborto y preferían postergar la matanza de las embarazadas hasta el parto. En concreto, quedó detenido por el caso de la española Cecilia Viñas, que en septiembre de 1977 dio luz a un varón. La madre quería llamarlo Hugo Emilio.

Pero el capitán de navío Jorge Vildoza –imputado por Baltasar Garzón en Madrid y aún prófugo de la Justicia, aunque tiene pedido de captura internacional- se apropió del crío y lo llamó Javier Gonzalo Vildoza. Ese joven ya es un hombre de 33 años y su madre sigue desaparecida.

En los últimos años, Massera fue acusado en varios juicios a represores de la dictadura, pero debido a sus malas condiciones de salud nunca debió comparecer en un banquillo.

* Emilio E. Massera nació el 19 de octubre de 1925 en la ciudad de Paraná, capital de la provincia argentina de Entre Ríos.

lunes, noviembre 08, 2010

CINCO SIGLOS IGUAL...

La Presienta argentina

Cristina, su viudez y el inconsciente femenino

Por Laura Di Marco

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Cristina, su viudez y el inconsciente femenino
Cristina, junto al ataúd de su esposo
Foto: Presidencia de la Nación

Una señora setentona y muy, pero muy, antiperonista -de esas que los K no dudarían en llamar "gorila"-, me dijo esta semana, sobre el funeral de Kirchner y la sorpresiva viudez de Cristina: "Confieso que lloré cuando la ví acariciando todo el tiempo el cajón, a la altura de la cabeza; yo hacía lo mismo en el velatorio de mi marido, lo acariciaba para que tuviera la cabeza calentita. Yo misma me sorprendí de sentir así. Será que el dolor habla un mismo idioma".

En los últimos días, escuché decenas de comentarios similares, de una súbita e inexplicable cercanía -inexplicable, al menos, desde la razón-, en boca de mujeres de clase media que no sólo no simpatizaron nunca con su estilo, sino que lo resistieron sin disimulo. Las mismas que, mucho más que los varones, le dedicaron a Cristina las frases más filosas, tanto a ella, como a su gobierno.

¿Qué las distanciaba tanto de la Presidenta?

Entre otras cosas, su impostación, su enojo perpetuo y muchas veces inútil, o, en su versión más pacífica, esa veta irritante de maestra ciruela adoctrinándonos, desde la pantalla, sobre cómo hay que vivir y pensar.

Y, sin embargo, algo profundo parece haber tocado el inconsciente femenino, a partir de la muerte de Kirchner. Una sensible vuelta de tuerca sucedió en ese "no me dejes" de Cristina hacia su compañero de vida, en los minutos finales de su agonía, en la sala shock de un lejano Calafate.

O, en esa tocante frase por cadena nacional: "Una parte mía quedó enterrada con él, allá en Río Gallegos". Y también en aquella postal inolvidable, de una Cristina de luto, tapada con lentes oscuros y parada dolorosamente, sola pero firme, al lado del ataúd de quien fue su marido y jefe político durante 35 años. Con el alma, a todas luces, quebrada, pero tratando parecer fuerte. Como lo hacen las damas dignas.

Quizá por primera vez la vimos -o, mejor, la sentimos- real. Vulnerable. Persona, y no personaje. Quizá, por primera vez, Cristina nos generó identificación.

Porque, ¿quién de nosotras, las mujeres, no le pidió alguna vez a un hombre -a su hombre-: "No me dejes", sino en una agonía, en un final doloroso o no inesperado? ¿Quién de nosotras, las mujeres, no ha dicho alguna vez, "una parte mía se fue con él"? ¿Quién de nosotras, las mujeres de clase media, no ha tenido que salir a remar la vida sola, después de algún vendaval o alguna ruptura conyugal, enfrentando desafíos vitales, porque no quedaba otra más que seguir adelante, aunque no fuera por un país, sí por los hijos o la familia?

Las mujeres de clase media que trabajan (mos), que habitan en las ciudades, y que en un alto porcentaje, mantienen un hogar monoparental, entienden muy bien de qué se trata eso de arreglárselas sola.

Y aquí excluyo deliberadamente a las mujeres de sectores populares porque su relación con la Presidenta siempre fue de otro calibre, transitó por otros espacios. Ellas siempre se relacionaron con Cristina de un modo más estrecho, probablemente mediado por la histórica cultura peronista. En una palabra: es claro que, en esas franjas sociales sucede, definitivamente, otro fenómeno.

Recuerdo muy bien cuando, en 2008, mientras reaizaba la investigación para un libro sobre liderazgo femenino en la Argentina ( Las Jefas ), inspirado en un clima de época dominado por la presencia de una mujer al frente del país político, muchas de sus protagonistas -altas ejecutivas, doce jefas poderosas, todas ellas- me pedían, en la intimidad, que no incluyera a la "señora". Para ser totalmente exacta: más que un pedido, era una condición que muchas -no todas, pero sí una gran parte- imponían para participar del proyecto que, en rigor, nunca había estado pensado para contar la historia de dirigentes políticas.

¿Me harían el mismo pedido hoy?

Y otra cosa: ¿podrá durar este flamante vínculo, esta nueva sensibilidad -y la política es, en alto grado, emoción y alimento sensible- y traducirse en apoyo político concreto?

Esta semana, charlando sobre este asunto con el sociólogo e historiador Marcos Novaro, me dijo: "Es totalmente cierto: hay otra sensibilidad hacia Cristina que la puede favorecer, aunque esa cercanía de las mujeres de clase media, que antes la resistían, no va a durar eternamente. Es probable que esa resistencia, tan fuerte, no vuelva a producirse, así con esa virulencia del pasado, pero si ella quiere realmente ensanchar la base kirchnerista fiel del 30 por ciento, esa que Kirchner había logrado recuperar después de la derrota de 2009, debe empezar por reconquistar a los sectores perdidos en 2007, y luego, con más intensidad, diluidos durante la crisis con el campo. Difícil, sin embargo, que lo logre, si reduce sus apoyos a la franja de los jóvenes, Hebe de Bonafini o los piqueteros super K, como Depetri".

Hombre al fin, Novaro concluyó su análisis con toda la contundencia de su hemisferio izquierdo, el de la lógica política pura y dura: "En definitiva, para capitalizar este momento de cercanía emocional, lo que esta señora debe demostrar es que puede gobernar".

Muy posiblemente, en el largo plazo, Novaro tenga razón.

Pero mientras tanto, en el aquí y ahora, Cristina, su viudez y el inconsciente colectivo femenino han confluido en un pacto sensible.

¿Alianza coyuntural, mediada por la tragedia? Es probable. ¿Simpatía frágil, poco consistente? Quizá, pero no por eso deja de ser novedosa, única, y, sobre todo, sorprendente

sábado, noviembre 06, 2010

NUEVA MARCA DE PAPEL HIGIÉNICO, "El Pais"

La información circular

Un ejemplo de cómo funciona la información. El grupo de comunicación Prisa, editor de medios como el diario El País, debe más de cinco mil millones a un pool de bancos, entre ellos el español Banco de Santander

Falsimedia

Falsimedia

Ante esa grave situación financiera, un fondo de inversión estadounidense compra más de la mitad de las acciones del grupo, entre las empresas que adquieren acciones de ese fondo para la operación se encuentra el Banco de Santander. Después la división de análisis del Santander publica un informe financiero en que recomienda comprar acciones de Prisa. A continuación, el diario económico Cinco Días, propiedad de Prisa, recoge entusiasta y diligentemente la recomendación del Santander.

La operación es redonda, el grupo se encuentra en bancarrota, el acreedor se queda con la empresa de comunicación, recomienda sus acciones para que suban en Bolsa y seguidamente los medios del grupo de comunicación airean mediáticamente el informe. De este modo el ciudadano inversor se lanza a la compra, sube su cotización sin que la empresa mejore su funcionamiento y el banco inversor, los directivos a través destock options y los grandes accionistas recogen sus beneficios.

Guerra de divisas


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Por Alfredo Zaiat

Un país con escasa participación en el comercio mundial que manifiesta el propósito de emprender con cierta autonomía un sendero de desarrollo nacional no ejerce influencia en la situación internacional por sus políticas internas. En cambio, puede ser gravemente afectado por decisiones globales de las naciones poderosas que buscan solucionar sus problemas económicos. Así está planteado el escenario para Argentina en la próxima reunión del G-20, que se desarrollará el jueves y viernes próximos en Seúl, Corea del Sur. El tema económico que preocupa a las potencias, en especial a Estados Unidos, se denomina “los desbalances globales”. Esto es el desequilibrio de la cuenta corriente global: algunos países contabilizan superávit considerables, sobresaliendo China en el lote de economías en desarrollo, donde está incluida Argentina, mientras que otros registran déficit sustanciales, con Estados Unidos liderando ese grupo. Esos resultados reflejan la orientación de las transacciones internacionales de bienes y servicios. Unos venden más de lo que compran, y viceversa. En general, los países superavitarios también tienen como contrapartida un robusto ahorro interno. Entonces los que anotan desequilibrios buscan seducir el ingreso de capitales para ordenar esa cuenta. En el caso de Estados Unidos, además y como factor determinante, emite la moneda de aceptación universal que le permite un espacio de manejo privilegiado de la crisis. A lo que se adiciona una constante absorción de capitales externos que adquieren sus títulos de deuda. Si bien el poder de moneda hegemónica lo está ejerciendo en plenitud, como quedó demostrado esta semana al anunciar una megaemisión de 600 mil millones de dólares para comprar bonos del Tesoro, esa acción deriva en un premeditado debilitamiento del dólar. En esa instancia emerge el nudo del conflicto que ha sido expuesto en el debate público como la “guerra de divisas”, pero que expresa el problema de los desbalances globales de la cuenta corriente y la forma de resolución a la que aspiran las potencias. Devaluar sus monedas al tiempo de presionar para la apreciación de los de los países superavitarios, China y otras economías en desarrollo, con el riesgo de precipitar una guerra comercial. En términos sencillos, esto implica el deseo de transferir hacia la periferia los costos socioeconómicos de la crisis asentada en el centro, que hoy tiene su dramático testimonio en una tasa de desempleo promedio de 10 por ciento, con un pico por encima del 20 por ciento en España.

Se sabe que la cuenta global del comercio mundial de bienes y servicios tiene como saldo el equilibrio. Si unos países tienen déficit, otros necesariamente deben tener resultado positivo. La clave pasa por evaluar cuánto tiempo pueden las economías mantener un saldo negativo en su cuenta corriente. La experiencia indica que países periféricos no tienen mucho margen antes de precipitarse en una profunda crisis, como las que se vivieron en la década del noventa. En cambio, Estados Unidos muestra que puede acumular déficit durante muchos años, debido a que sólo la potencia hegemónica emite la moneda de aceptación universal. Esa cualidad dominante la explican los economistas del Cefid-Ar Enrique Arceo y María Andrea Urturi en un reciente documento, Centro, periferia y transformaciones en la economía mundial, al indicar que “el desmantelamiento, por Estados Unidos, del sistema monetario y financiero emanado de Bretton Woods y la política de desregulación financiera en escala mundial instrumentada desde 1980 constituyó una apuesta de ese país para reconstituir su hegemonía colocando como eje de la economía mundial a su mercado financiero”. Junto con el dólar como moneda de reserva, le permitieron sostener su crecimiento aun en presencia de fuertes desequilibrios fiscales y externos. El economista Roberto Frenkel precisa que el déficit de cuenta corriente de los Estados Unidos alcanzó en 2006 su máximo histórico, al sumar 803.000 millones de dólares, equivalentes a 6 por ciento del PIB de Estados Unidos y 1,5 por ciento del Producto mundial. Frenkel estima que entre 2005 y 2008 el déficit de los Estados Unidos representó 58 por ciento de la suma de los resultados de cuenta corriente de todos los países deficitarios del mundo. Ese saldo, señalan Arceo y Urturi, tuvo la siguiente consecuencia: “El crecimiento de los Estados Unidos generó un creciente déficit en su cuenta corriente que impulsó el comercio internacional y el crecimiento de las economías periféricas; y los excedentes de balanza de pagos generados en otros países por ese déficit (que fue paralelo, la mayor parte del tiempo, también a un déficit fiscal) financiaron la expansión norteamericana”. La vulnerabilidad de ese proceso quedó con mayor exposición al estallar la burbuja inmobiliaria subprime.

El déficit de Estados Unidos se contrajo a poco más de la mitad con la recesión de 2009, indica Frenkel, apuntando a la vez que el consenso académico ubica como principal factor de la crisis la gran fragilidad financiera alcanzada por el sistema globalizado con centro en los Estados Unidos, siendo la especulación inmobiliaria el último eslabón. En ese contexto de debate sobre las causas y las consecuencias de los desbalances globales de la cuenta corriente, Estados Unidos presentó hace unos días la propuesta más sorprendente desde la terminación de la Segunda Guerra Mundial. A través de Tim Geithner, secretario del Tesoro, Washington sugirió un esquema en el que cada país limitaría el volumen de sus excedentes/déficit en la cuenta corriente. Hasta adelantó un umbral de 4 por ciento del PIB. Esa iniciativa estará en la mesa de discusión del G-20 en Seúl. El propósito expresado por Geithner es que así se evitaría una guerra de divisas en las que las devaluaciones hagan a la vez de instrumentos proteccionistas y pongan en peligro la recuperación mundial.

Los antecedentes de las últimas décadas revelan que Estados Unidos ha podido manejar sus desbalances al ejercer la hegemonía en la economía mundial con su moneda de aceptación global y con la absorción de abultados capitales extranjeros destinados a la órbita financiera, a la inmobiliaria como a la productiva en la adquisición de empresas. Si bien aún mantiene esa hegemonía mundial, hoy está siendo cuestionada no para su reemplazo pero sí para ser compartida. En ese escenario, la discusión sobre los desbalances globales no apunta entonces a buscar un mayor equilibrio por el temor a una recaída de la economía mundial. Detrás de ese tema, resumido en el espacio público como “guerra de divisas”, se oculta la pretensión de los países desarrollados de exportar su propio problema de desempleo. Por ese motivo, Estados Unidos debilita la paridad de su moneda, Europa la resiste, mientras que concentran toda la presión en China para que la revalúe. Esa batalla es por la competitividad de la producción doméstica en una economía mundial con escaso dinamismo, que implica la disputa global por la preservación del empleo local.

El Fondo Monetario actúa como intermediario de esos intereses de las potencias al recomendar a los países con superávit de cuenta corriente la apreciación de sus respectivas monedas. Esa sugerencia pretender definir quiénes deben ser los derrotados de esta guerra. Resistir en la trinchera de una paridad cambiaria competitiva, batalla que están perdiendo los brasileños y que coyunturalmente beneficia a la Argentina, es la principal línea de defensa de la producción y trabajo doméstico.

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