¿HÉROE O VILLANO?

¿HÉROE O VILLANO?

sábado, agosto 14, 2010

Estamos perdiendo a una generacion...


REPORTAJE

La juventud perdida de Latinoamérica

El 45% de los jóvenes iberoamericanos entre 15 y 24 años carece de trabajo - La falta de apoyo público y el alto empleo informal traban el ascenso social

VERÓNICA CALDERÓN -


El rostro de América Latina es joven. El 19,5% de su población tiene entre 15 y 24 años, un índice solamente superado por África (un 20,3%), y es la única región del mundo cuya juventud experimenta un crecimiento sostenido. Pero su panorama no es alentador. En Iberoamérica (América Latina, España y Portugal) hay cerca de 150 millones de jóvenes, de los que el 45% -unos 68 millones- están en paro, según un estudio de la Organización Iberoamericana de la Juventud (OIJ). Unos 105 millones están en América Latina. "Los jóvenes son invisibles para la sociedad", asegura el chileno Eugenio Ravinet, presidente de la OIJ. "Salvo contadas excepciones, no existen políticas sociales dirigidas específicamente a ellos".


El desempleo entre los pobres es un 19% mayor que en las clases media y alta

Tanto es así que es difícil hallar el criterio utilizado para definir quién es joven. Para la OIJ, son las personas de entre 18 y 29 años. Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la ONU, la franja está entre los 15 y los 24. El 90% de los jóvenes del mundo viven en países en vías de desarrollo, indica un informe de la OIT. "El joven está desprotegido de las políticas sociales. El primer sospechoso de un crimen suele ser el joven. El jefe que va a contratar desconfía antes de un joven. La tasa de desempleo entre los jóvenes es el doble o, en algunos casos, el triple del promedio nacional y ningún país ha emprendido una reforma laboral que tome cartas en el asunto", describe Ravinet.

Un estudio elaborado en 2007 por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la OIJ detalla las tasas de paro en cada país latinoamericano, pero matiza que las estadísticas varían de acuerdo con el año en que se recabaron (un margen de hasta cinco años) y que las cifras son engañosas. La región tiene uno de los índices más altos de empleo informal entre los jóvenes. Las economías latinoamericanas, sin la protección social de los países europeos, dejan a sus jóvenes "sin la oportunidad de salir de su situación", subraya Ravinet.

La OIT detalla que, en México, Colombia, Ecuador, Panamá y Perú, el 82,4% de los adolescentes (entre 15 y 19 años) tenía un empleo informal, una cifra significativamente más alta que el 50,3% de los adultos (entre 30 y 64 años) en la misma situación laboral. "Los jóvenes son el sector más vulnerable a los trabajos irregulares, con el sueldo más castigado", comenta Ravinet. Y la falta de oportunidades es directamente proporcional a la pobreza. El desempleo entre la población joven pobre es un 19% mayor que en las clases media y alta.

Las mujeres lo tienen todavía más difícil. El paro entre la población femenina es, en algunos casos, hasta un 10% superior que el de los hombres. América Latina, además, es la única región del mundo donde la tasa de fecundidad entre las adolescentes ha continuado aumentando durante los últimos 30 años. Un 7,3% de los embarazos en la región se producen en jóvenes de entre 15 y 19 años. En Europa es el 2,8% y en todo el mundo, el 4,8%. "El machismo en la región afecta particularmente a las mujeres", comenta Ravinet.

Otro dato alarmante es la cantidad de jóvenes latinoamericanos que no estudian ni trabajan: uno de cada cuatro, según el informe de la OIJ y la CEPAL. "Las consecuencias de una juventud sin oportunidades son muy graves", asevera Ravinet. El estudio difundido por la OIT coincide. "La incapacidad para encontrar empleo crea una sensación de impotencia e inacción entre los jóvenes que puede conducir a un aumento de la delincuencia, de los problemas de salud mental, de la violencia, los conflictos y el consumo de drogas", advierte el informe.

El mayor problema, asegura Ravinet, es el escepticismo ante la juventud. "Se cree que a los jóvenes no les interesa su futuro, que son apáticos, que no desean involucrarse en las decisiones y es mentira. El deseo de un joven es muy simple: tener un empleo y que su Gobierno no lo abandone. Urgen programas que fomenten la capacitación, el contacto con las nuevas tecnologías. Para atender a la juventud no basta con organizar un partido de fútbol o un concierto de rock".

viernes, agosto 13, 2010

¿SERA VERDAD?




El arma climática, ¿una conspiración?

Mondialisation/Ria Novosti


Las temperaturas inusualmente altas en el centro de Rusia han causado ya enormes pérdidas económicas. Una quinta parte de la cosecha está destruida y los precios de los alimentos básicos podrían aumentar considerablemente este otoño. Moscú está atrapada en el humo de los incendios forestales. Las previsiones de los expertos están lejos de ser tranquilizadoras: sequías, huracanes e inundaciones se repitirán con más frecuencia y cada vez con mayor violencia. Alexei Kokorin, Director del Programa de Clima y Energía de World Wide Found (WWF), explicó que "la tendencia actual (la sequía) no se detendrá, no es fruto del azar..."

Que un empleado de una influyente organización internacional que trabaja en diferentes regiones del mundo bajo la cobertura de programas ambientales esté tan bien informado es muy significativo. Esto no se reduce al famoso "calentamiento global", que es objeto de intenso debate científico y otros. La teoría del "calentamiento global" como ciclo natural requiere, al menos, pruebas de que la canícula actual, observada, por otra parte, exclusivamente en el territorio de Rusia y sus áreas vecinas, podría sobrentender más explicaciones que las científicas naturales.

El problema del control del clima, como forma de regulación social, se ha abordado desde la década de los 1970 por Zbigniew Brzezinski en su libro “Entre dos siglos”. Es evidente que el experto en geopolítica americana no podía plantearse la cuestión sobre la posibilidad de utilizar diversas formas de impacto sobre el clima en sistemas sociales tanto como geopolíticos. Otros autores serios también han escrito sobre esta cuestión aunque, por razones obvias, es poco probable que la información sobre los descubrimientos en el campo de la creación y ensayo de un arma de modificación del clima se revele añgún día.

En 2000, Michel Chossudovsky, profesor de economía en la Universidad de Ottawa, escribió sobre la posibilidad de un cambio parcial del clima como consecuencia de la utilización de una nueva generación de "armas no letales". Los estadounidenses trabajan sobre la capacidad para controlar el clima en varias regiones del mundo, esta tecnología se desarrolla bajo el marco del Programa de Investigación de Aurora Activa por Alta Frecuencia (HAARP - High Frequency Active Auroral Research Program), que puede causar fenómenos como sequías, huracanes, terremotos e inundaciones.

Desde un punto de vista militar HAARP es un arma de destrucción masiva, un instrumento de expansión que puede desestabilizar selectivamente los sistemas agrícolas y ecológicos de los países y regiones seleccionados. La base técnica conocida del programa es un sistema de transmisores diseñado para estudiar los procesos electromagnéticos en la ionosfera y se compone de 360 emisoras de radio y 180 antenas de 22 metros de altura. Emitiendo en la atmósfera 3.600 kilovatios la estación se ha convertido en la instalación más poderosa del mundo para actuar sobre la ionosfera. El programa, iniciado en 1990, está financiado por la Dirección de Investigaciones Marinas y el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea de EE.UU. con la participación de las principales universidades.

Esto da lugar a rumores y suposiciones. Siempre podríamos seguir riéndonos de Hugo Chávez, que dijo que el terremoto devastador de Haití (http://fondsk.ru/article.php?id=2755) se debió a la aplicación de HAARP, aunque hipótesis similares se formularon también tras el terremoto en la provincia de Sichuan de China en 2008.

Además, una serie de hechos demuestra que el programa de EE.UU. que apunta a cambiar el clima en países y regiones concretos, comporta un carácter sistemático que tiene por objetivo ahora el medio ambiente del espacio.

Por ejemplo, el 22 de abril de 2010, el X-37B no tripulado de EE.UU se ha lanzado a la órbita de la Tierra y podría, según algunas fuentes, llevar a bordo nuevos modelos de armas láser.

Según el New York Times, funcionarios del Pentágono niegan rotundamente cualquier conexión entre el dispositivo y armas ofensivas del tipo que sea, pero admiten que se destina a dar soporte a operaciones militares en tierra y que realiza diversas tareas auxiliares. El X-37B se construyó hace 11 años bajo un programa de la NASA, y en 2006 el programa se transfirió a la Fuerza Aérea de Estados Unidos bajo el sello de alto secreto en lo concerniente a su destino y presupuesto.

Exigencias para levantar el velo del alto secreto de los experimentos llevados a cabo en Alaska nunca han dejado de oirse en los Estados Unidos y en otros países. En Rusia las peticiones análogos nunca se han expresado con tanto ruido. Sin embargo, parece que los cambios climáticos al servicio de los intereses políticos están lejos de ser un mito, y pronto Rusia y el resto del mundo se enfrentarán a un nuevo tipo de amenaza.

Los avances en la esfera de las armas climáticas parecen llegar a la "capacidad de rendimiento esperado, dando lugar a sequías, destrucción de cultivos y causando al territorio “en el punto de mira” una serie de fenómenos anómalos.

Fuente: http://mondialisation.ca/index.php?context=va&aid=20464

rCR

miércoles, agosto 11, 2010

ADEMAS DE ASESINO,COBARDE!!!

Videla huye de Garzón

El exdictador argentino abandona la sala donde es juzgado por crímenes contra la humanidad para protestar por la presencia del magistrado español como invitado

El juez Baltasar Garzón experimentó ayer de cerca esa forma de intolerancia argentina que suele mezclar de manera empalagosa la cruz y la espada. Simpatizantes del exdictador Jorge Rafael Videla y el temible exgeneral Luciano Benjamín Menéndez intentaron agredir al magistrado cuando salía de los Tribunales Federales de Córdoba, donde se juzga a decenas de oficiales acusados de cometer delitos de lesa humanidad entre 1976 y 1983.

El togado fue increpado por los apologistas del tormento y la ejecución de ciudadanos con ojos vendados. Hubo empujones y gritos. Un periodista intentó retratar con su cámara la tentativa de pugilato y recibió una trompada. «Fueron gritos de intolerancia. Quieren hacer de este juicio un escándalo», afirmó Martín Fresneda, abogado de la organización que agrupa a los hijos de padres desaparecidos.

El ambiente estaba caldeado en la sala cuando Garzón, suspendido de sus funciones como juez de la Audiencia Nacional, puso un pie en ella acompañado del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Luis Eduardo Duhalde. En ese momento, el tribunal tomaba juramento al legislador Enrique Asbert, testigo clave de la causa contra los represores. Al ver a Garzón, Videla, Menéndez y los suyos se levantaron y pidieron retirarse del lugar. Siguieron el desarrollo del juicio a través de un monitor instalado en una habitación contigua.

De haber enfocado la cámara a Garzón, los viejos señores de la muerte habrían constatado su perplejidad a medida que Asbert avanzaba en el relato de lo que había ocurrido en la Unidad Penitenciaria Número 1 (UP1) y el Departamento de Informaciones (D2) de la policía de Córdoba tras el golpe de Estado. El testigo recordó cómo lo torturaron en los genitales. Fue tanta la saña y el sadismo que uno de los captores aseguró: «Este no coge [folla] más». Asbert habló además del asesinato de Pablo Balustra, un preso político hemipléjico a causa de los tormentos a quien se le aplicó la ley de fuga.

El juez se abstuvo de comentar el incidente ante las puertas del tribunal y dijo sentirse honrado de presenciar el proceso como invitado. «Es un orgullo que Argentina esté desarrollando los juicios, con todas las garantías, contra aquellos que aparentemente son responsables de esos crímenes», afirmó tras reunirse con el canciller, Héctor Timerman, para hablar de una posible colaboración en el área de derechos humanos. En esa comida participó el fiscal del Tribunal Penal Internacional de La Haya, Luis Moreno Ocampo, quien en 1985 fue uno de los acusadores de la Junta de Comandantes que concluyó con la primera condena de prisión perpetua para Videla y los otros exjerarcas.

Dos años más tarde llegaron las leyes de impunidad y los indultos de los militares acusados de perpetrar hechos aberrantes. En ese momento Garzón cumplió un papel fundamental: desde Madrid, pidió la extradición de decenas de represores invocando las potestades de la justicia universal. Los presidentes argentinos Carlos Menem y Fernando de la Rúa le dijeron que no, pero la rueda que iba a derribar el muro que protegía a los represores había comenzado a andar.

Afirmación velada

Estos días, Garzón también ha visitado Buenos Aires, donde participa en un seminario sobre represión y género y ha formalizado su apoyo a la candidatura de las Abuelas de la Plaza de Mayo al Nobel de la Paz. Suspendido de sus funciones por presunta prevaricación al ordenar la investigación de los crímenes cometidos durante la guerra civil y el franquismo, el magistrado no se privó de intervenir en la política interna de Argentina pero, en rigor, para hablar oblicuamente de lo que a él le ha ocurrido. Garzón criticó con dureza al expresidente Eduardo Duhalde por haber planteado una consulta popular para que la sociedad se pronuncie a favor o en contra de la continuidad de los juicios de los militares.

«La amnistía es absolutamente contraria a los crímenes contra la humanidad. Lo dicen las leyes y los tratados internacionales. No puede aplicarse a crímenes catalogados como genocidio y crímenes de lesa humanidad. Es la regla básica y fundamental», dijo para que, tal vez, todos lo escucharan.

martes, agosto 10, 2010

Y YO QUE ME CREIA EL REY DE TODO EL MUNDO

OPINIÓN

Plaza Colón: la euforia en la desesperación


CIRO MURAYAMA
Esta es la primera de un par de crónicas que Ciro Murayama ha publicado en Correo del Sur y en las que nos devuelve desde México la imagen de España en tiempos de crisis, justo cuando las políticas lanzadas para atajarla aún deben probar su eficacia en medio de fuertes protestas.
NUEVATRIBUNA.ES - 9.8.2010

Amanece el 12 de julio en Madrid y las calles del Paseo de la Castellana, más abajo Paseo de Recoletos y luego el Paseo del Prado están atestadas de basura. Toneladas de botellas de plástico y vidrio, trozos de tela amarilla y roja, y un olor a resaca inundan el ambiente. La víspera España ha ganado el primer campeonato mundial de fútbol de su historia, en Sudáfrica. Esa tarde, las mismas calles serán escenario de un recibimiento multitudinario, de millones de aficionados, a los jugadores y al entrenador que ganaron la copa del mundo. Se repetirán las escenas de júbilo desbordado. En todos los años de la democracia española no se habían visto tantas banderas rojas y amarillas colgadas de los balcones y ventanas, ni a tantas personas vestidas con los colores de la bandera y ni a tanto joven cantando “soy español, soy españool”. Pero así como una golondrina no hace verano, un campeonato de fútbol, así sea la copa del mundo, no conjura una severa crisis económica que tiene a uno de cada cinco trabajadores españoles sin empleo, que ha llegado a la cifra récord de 4.5 millones de desempleados formales, que ha desplomado la credibilidad de un gobierno socialdemócrata y que se adentra en el túnel de un ajuste estructural que habrán de pagar empleados públicos, pensionistas y trabajadores en situación de precariedad. El fútbol fue sólo una gota dulce inmersa una cascada de amargura económica y social.

Del “cheque bebé” al congelamiento de las pensiones

Tras una primera legislatura relativamente tranquila en materia económica, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero se presentó para un segundo mandato ante los electores españoles en la primavera de 2008. “ZP”, como es conocido Zapatero, había cumplido su palabra de retirar las tropas españolas de Irak apenas llegó a La Moncloa en 2004, había sido capaz de distender el debate a cara de perro que existía entre su antecesor José María Aznar y el Lehendakari del País Vasco, José María Ibarrtxe, quien amenazaba con convocar a un referéndum soberanista, y había logrado, no sin un fuerte desgaste político pero con éxito al fin, pactar y aprobar en Las Cortes un nuevo modelo del estatuto de autonomía de Cataluña.

En esos primeros años de gobierno de ZP, Europa entonces crecía a tasas moderadas aunque positivas y España se veía favorecida por su pertenencia al euro: los bajos tipos de interés y el aumento de la demanda externa se combinaron en una fase positiva del ciclo económico que permitió crear empleo, atraer mano de obra barata del extranjero y conseguir superávit fiscal. Así llegaba ZP del PSOE a su segunda cita en las urnas frente a Mariano Rajoy, del Partido Popular. Más dinero para la cultura, la ciencia, la educación, la tecnología, el deporte y, sobre todo, para los colectivos necesitados, eran las divisas del programa económico del PSOE. Así, en un país cuya tasa de natalidad no incurría en números negativos gracias a las inmigrantes que procreaban en territorio español, ZP propuso un bono de 2,500 euros de apoyo a las familias por cada nuevo hijo; era el famoso “cheque bebé”. También se impulsó y aprobó la ley de dependencia, para asegurar el flujo de recursos para familias e individuos en una situación de invalidez. Era la fase expansiva y la receta desde el gobierno era procíclica: gástese más, increméntese el consumo. Rajoy, por su parte, insistía en la presencia de la crisis económica, pero su discurso no conmovió, siquiera, al empresariado -cercano al partido de la derecha española- que vivía época de jauja.

Transcurridas las elecciones y constituido el nuevo gobierno socialista con apoyos puntuales de formaciones nacionalistas, pues el PSOE no alcanzó la mayoría absoluta en el Parlamento, ZP insistió en su mensaje económico acorde con lo que él interpretaba como buenos tiempos a pesar de que todos los partes metereológicos indicaban tormenta inminente sobre la capacidad de consumo y la producción en España. La crisis era, todavía para el verano de 2008, en la percepción del hombre tranquilo que había ganado las elecciones de 2004 sin alzar la voz, un eslogan de sus rivales políticos. Pero lo cierto es que el hombre tranquilo se había transformado en un hombre insensible. Tardaría más de dos años en reconocerlo, pues fue hasta una entrevista en julio de 2010 que reconoció haber perdido mucho tiempo en la discusión sobre la existencia o no de la crisis, como si de un acto de fe se tratara.

Al final de 2008 se sabía que España era uno de los países que resultarían con el crecimiento más afectado por la crisis global. Los datos del desempeño económico de 2009 confirmaron esa impresión, sobre todo por la rápida destrucción de empleo, ligada al colapso de lo que había sido el motor del “milagro” español de los últimos años: la construcción o, como le llaman ellos, la economía del ladrillo.

Con todo, una vez reconocida la profundidad de la crisis, el mensaje de Zapatero se inscribió dentro de las voces gubernamentales que (casi) en el mundo entero (México es la excepción práctica) comprendieron que la caída de la demanda sólo podía contrarrestarse con aumento del gasto público y que había que echar mano de planes extraordinarios de inversión y que dejar operar a los estabilizadores automáticos concebidos en los Estados de bienestar para no acentuar la debacle, esto es, ampliar la duración del seguro de desempleo y asegurar rentas mínimas a las familias en peores condiciones.

ZP era uno más en la foto del G20 que, junto a Obama, Sarkozy, Merkel, Brown, insistían en la necesidad de revisar la escasa regulación de los mercados financieros, abrían posibilidades para la ampliación de los recursos canalizados a la reactivación de la economía mundial y se comprometían a hacer frente, desde la política, a las oleadas especulativas del poder económico financiero.

Pero en mayo pasado ocurrió un cambio radical del guión y de la política económica de ZP. España ocupaba la presidencia rotativa de la Unión Europea mientras Grecia veía cómo las calificadoras internacionales penalizaban su deuda sin que ninguno de sus socios europeos acudiera al rescate oportuno. El despectivo acrónimo de PIGS (cerdos en inglés) a Portugal, Italia, Grecia y España, utilizado en los años noventa desde los circuitos cercanos al Deutsche Bank para pretender abortar el proyecto de la moneda única, regresaba para señalar a los países que verían caer sobre sus soberanías el descrédito de los mercados. Entonces ocurrió el vuelco: 120 segundos bastaron para que en la tribuna de Las Cortes, en Madrid, ZP anunciara un drástico recorte al gasto y el inicio de un ajuste económico para hacer frente a la crisis. Una respuesta de manual ortodoxo, sin paliativos. Atrás había quedado la ocurrencia del cheque bebé, pero, sobre todo, se había desmoronado la aspiración de que un gobierno socialdemócrata se planteara hacer frente, desde la política, al poder económico de los agentes financieros internacionales.

Barra libre para todos

Es el principio de verano de 2010 en una cena a orillas del Ebro, en Zaragoza. Esa ciudad, la capital de Aragón, que en 2008 fue sede de la Expo Zaragoza dedicada al agua y, por lo tanto, beneficiaria de un gasto inusual en infraestructura, padece ahora una contracción más drástica en la actividad, ya sin la derrama económica de la Expo. A la cena acuden siete matrimonios jóvenes de españoles, en la mitad de la década de sus treintas; todos son profesionales, todos tienen estudios universitarios. De los siete matrimonios, cinco han visto a alguno de los miembros de la pareja afectado laboralmente por la crisis. Dos de los esposos se han desplazado al cerrar su centro de trabajo, uno hacia Asturias y a otro le propusieron hacer las maletas para ir a China; una más vivió un “ERE” (expediente de regulación de empleo, es decir, un despido generalizado en su empresa); otra, que había trabajado en la Expo 08, pasó más de medio año en el desempleo hasta que consiguió dar clases en el colegio religioso donde estudió la educación básica; uno más, arquitecto, ha visto cómo las ganancias de su despacho se esfumaron y consigue, apenas, cubrir los gastos de operación.

Todos esos matrimonios, en su mayoría con hijos muy pequeños, tienen una característica común: están hiperendeudados. Un matrimonio español, joven, puede tener con facilidad una deuda por arriba de 300 mil euros –el precio de una vivienda de no más de 80 metros cuadrados-, es decir, cerca de cinco millones de pesos, que esperaban pagar destinando, durante treinta o treinta y cinco años, el sueldo íntegro de uno de los miembros de la pareja.

A la pregunta de qué ocurrió en España, la respuesta es más que gráfica: “mira, vivimos una barra libre para todos desde los bancos, nos ofrecieron crédito por un tubo y ahora, ya ves, a pagar como puedas si tienes curro” (trabajo.) La barra libre consistió en lo siguiente: ofrecer recursos para la compra de un bien inmueble en medio de una espiral creciente de precios de la vivienda. Era un círculo vicioso: subía a ritmos acelerados el metro cuadrado construido pero aumentaba el crédito –gracias, en parte, a los bajos tipos de interés en la zona euro-, así que quien alquilaba un departamento decidió cambiar el estatus a propietario sin haber ahorrado y quien tenía una propiedad compraba una adicional. “A mi me dieron el crédito para el apartamento sin pedirme que mostrara una sola nómina de pago en el trabajo”… “y una vez que cerré el trato me dijeron: ‘qué tal si agregamos cinco mil [euros] para que te compres el BMW’”. “Ahora, debo el piso, el coche y la moto, fue una borrachera colectiva”. En efecto, pues la deuda de las familias españolas duplica la deuda pública del gobierno, es decir, las familias deben lo equivalente al 120 por ciento del PIB.

En esa borrachera hubo consumidores de un lado de la barra, pero también vendedores prestos del otro lado, así como suministradores del dinero y ausencia de alguna autoridad que pusiera fin al peligroso festín. Esto es, además de la decisión de adquirir activos sobrevalorados, en que incurrieron las familias, hubo banqueros repartiendo crédito sin ninguna responsabilidad –banqueros españoles que, a su vez, encontraban recursos frescos de la banca alemana con frecuencia- y las autoridades económicas, en vez de enfriar el sobrecalentamiento del mercado inmobiliario, creyeron ver en la construcción no una burbuja sino un proceso sólido de creación de riqueza. No se trata de discutir si fue más grave el fallo del mercado o el fallo público, sino de reconocer que la suma de esos fallos afectó severamente, quizá por décadas, al tejido productivo español y a su capacidad de crear empleo.

La derrota política de los sindicatos

Zona de bares del Barrio de Lavapiés, Madrid, un rumbo de gente progre. Ahí, al lado de mi mesa, ocurre una conversación sobre la crisis donde un corro de compañeros de trabajo de alrededor de los cuarenta años, se queja con la crisis pero, sobre todo, se cabrea con los sindicatos. No con los banqueros, no con los empresarios, incluso no tanto con el gobierno como con las organizaciones gremiales de los trabajadores. Comisiones Obreras (CC.OO.) y la Unión General de Trabajadores (UGT) son por igual poco valoradas. “Con la que está cayendo y no han dicho ni mu”. Y es que el desempleo alcanzó desde hace meses niveles desconocidos, y hay un millón de familias en que ninguno de sus miembros tiene empleo y, con todo, los sindicatos no salen a la calle, es más, no hicieron durante meses siquiera el amago de convocar movilizaciones. Tuvo que anunciarse un recorte del 5 por ciento generalizado en los sueldos de los empleados públicos –desde el director general hasta el bedel y la secretaria-, el congelamiento de las pensiones y la aprobación de una reforma laboral no pactada entre los agentes sociales que permite universalizar el contrato de 33 días de duración para que, finalmente, a un año y medio de la irrupción de la crisis, los dirigentes sindicales decidieran convocar a un día de huelga general. La fecha de tal paro, sin embargo, revela los reflejos de las organizaciones: será el 29 de septiembre próximo. Al indagar el por qué de esa lejana cita, la explicación es que desconfiaban de su propio poder de convocatoria. No queda claro, eso sí, si para entonces ese poder pudo haberse recuperado o desgastado aún más.

La desazón con el papel que juegan los sindicatos se cuela incluso a los gabinetes sindicales mismos. Unas colegas economistas, de UGT, refieren su hartazgo porque el discurso de Cándido Méndez, en los primeros seis meses del año, haya tocado temas como el cambio climático o la destitución del juez Garzón, pero que a la vez hubiese resultado incapaz de trazar una estrategia contra la destrucción del empleo y la pérdida del poder adquisitivo. De esta manera, en plena crisis causada en buena medida por el papel del sector financiero, la crítica se ceba contra las organizaciones de los trabajadores. A los malos tiempos económicos que perfilan una derrota política de la izquierda en las urnas, hay que sumar la victoria ideológica de la derecha en contra de un sindicalismo que, no obstante, poco ha hecho para merecerse una valoración popular distinta.

Ciro Murayama - Economista, es profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México. Es editor de la revista “Nexos” y en la actualidad escribe semanalmente en “La Crónica”.

ciromurayama@yahoo.com

lunes, agosto 09, 2010

MAGNATE,MANGANTE,MAGNETTO....


Un tipo como el "dueño"del diario Clarín de Argentina, un tal Magnetto,cómplice del secuestro de niños,de robos de acciones y otras lindezas, todas en procesos judiciales, no puede ser presidente de un país como Argentina, ni ministro,ni nada.
Solo puede ser eso, un maffioso tras las bambalinas del poder y buscar otro capomafia, un capo de tutti capi que lo ayude.
Un Magnate que mate tiburones a tiros de 45, que sea capo de la droga en el Gran conurbano bonaerense y analfa bañista de sindicalistas.Un peronista al que miles de imbéciles siguieron como el "progre " peronista.
Eso es la Argentina, un Magnetto,magnate que ponga a un mangante de la droga al frente del país.
Aguante Duhalde!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

EL GRANERO DEL MUNDO (Otra vez!!!)



Logran ganancias record y van por más

Es el beneficio total que aportarán las cosechas de soja, maíz, girasol y trigo por la suba de precios y la mejora en los rindes. Los proyectos de la oposición para bajar retenciones ampliarían las ventajas de este sector privilegiado.


Por Roberto Navarro

Los cuatro principales cultivos del campo arrojarán una rentabilidad neta a los productores de 9399 millones de dólares en la cosecha actual. La producción de soja, maíz, girasol y trigo marcará nuevo record histórico de ganancias para el sector. Esa estimación fue realizada por el Ministerio de Economía, informe al que tuvo acceso Página/12. Ese cálculo está elaborado en base a datos de Márgenes Agropecuarios, la revista de mayor circulación entre los productores. El documento oficial destaca que esa cifra estimada es un 88 por ciento superior a los ingresos del año pasado, un 180 por ciento más que la de 2003/2004, un 301 por ciento mayor a la de 2001, siempre medido en dólares, y supera en 87 millones de dólares el record de la cosecha 2006/2007. La recuperación del precio de los granos de los últimos seis meses no fue acompañada por un alza similar de los costos, que se mantuvieron estables. A la vez, el régimen de lluvias derivó en rindes por hectárea nunca alcanzados. La fuerte participación de la soja –el cultivo de mayor rentabilidad– en el total de la cosecha completó una muy favorable ecuación económica. En este contexto, los proyectos de la oposición para rebajar las retenciones agropecuarias significan abultar aún más la rentabilidad de un sector privilegiado.

“Desde principios de la historia moderna los países han priorizado en su estrategia de recaudación a los sectores de mayor ventaja comparativa. En Argentina, claramente, el campo, con su doble cosecha anual, su clima, su tierra y sus pasturas, es el sector que debe brindar un aporte fundamental a los recursos públicos”, explicó el economista Aldo Ferrer a Página/12. Y agregó: “La política macroeconómica actual procura fortalecer la competitividad de la producción interna, abrir espacios de rentabilidad que retengan el ahorro interno en la ampliación y transformación de la capacidad productiva y promover la estabilidad razonable de precios. En este contexto, las retenciones agropecuarias juegan un papel fundamental”. Un campo de 200 hectáreas en el norte de la provincia de Buenos Aires que sembró soja en octubre de 2009 y la cosechó en abril de este año arrojó una rentabilidad de 445 dólares por hectárea. Este establecimiento testigo utilizado por la revista Márgenes Agropecuarios consiguió su máxima rentabilidad por hectárea en la cosecha 2006/2007, con 492 dólares por hectárea. En 2003/2004 había ganado 268 dólares y en 2000/2001, 155 dólares, con una cotización del dólar de un peso. Si bien la rentabilidad por hectárea es aún un 9 por ciento inferior a la de 2006/2007, el volumen cosechado marca la diferencia. Este año, ya comercializado el 80 por ciento de la producción, la cosecha fue de 52,7 millones de toneladas de soja, un 20 por ciento arriba del año de mayores utilidades por hectárea. A la vez, la cosecha actual es un 70 por ciento mayor que la del año pasado. Así como en la anterior campaña el campo sufrió una de las mayores sequías de la historia, en la actual el régimen de lluvias fue muy bueno. Así los rindes de la soja llegaron hasta 37 quintales por hectárea, maximizando la productividad. La oleaginosa le dejará este año al campo 7220 millones de dólares.

Un campo de 200 hectáreas situado en el sudeste de la provincia de Buenos Aires que sembró maíz consiguió una rentabilidad de 378 dólares la hectárea. La utilidad más alta conseguida por este productor en la historia. Supera en un 21 por ciento a la alcanzada el año pasado, en un 16 por ciento a la de 2006/2007 y en un 140 por ciento a la de 2003/2004. A finales de la convertibilidad ese establecimiento apenas ganó 80 dólares o pesos por hectárea, un 78 por ciento menos que en la cosecha actual. Además de brindar la mayor rentabilidad en dólares de la historia, el maíz batió este año un nuevo record de producción, con 22,5 millones de toneladas. Un 79 por ciento más que en la campaña anterior, un 2,4 por ciento arriba del record anterior, en la campaña 2007/2008 y un 52 por ciento más que hace siete años, en los albores de la administración kirchnerista. Este año Argentina volverá a ser el mayor exportador de maíz del mundo. A la vez, el fuerte crecimiento del sector avícola en el país tracciona los precios internos al alza.

El trigo fue motivo de las mayores quejas de las entidades patronales del campo durante los últimos dos años. El argumento de la Mesa de Enlace era que la política agropecuaria del Gobierno había sido responsable de una caída de la cosecha superior al 50 por ciento. Las cifras actuales revelan que la caída se debió fundamentalmente a la sequía y en segundo término a la baja de los precios internacionales. Pero llegó la lluvia y también la recuperación de los precios, que sólo en los últimos dos meses repuntaron un 60 por ciento. Así la cosecha 2009/2010 fue de 7,5 millones de toneladas y, ya sembrada la nueva campaña, las estimaciones para la cosecha del año próximo superan las 13 millones de toneladas, muy cerca del record de 2007/2008. Márgenes Agropecuarios publicó en su mensuario de julio último la rentabilidad de un campo de 200 hectáreas sembrado de trigo en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires. La revista aclara que el productor, como suele hacerse en el campo, esperó la mejora de precios para comercializar su cosecha. Así consiguió una rentabilidad por hectárea de 313 dólares, una utilidad record que representa el doble que en la campaña anterior y un 20 por ciento arriba que la de 2007/2008, la más rentable para este cereal hasta el momento. Según los analistas agropecuarios, el cierre de las exportaciones de Rusia augura una suba aún mayor en los precios.

La cosecha de girasol fue la más baja de los últimos años: 2,25 millones de toneladas, un 5 por ciento inferior a la del año pasado, un hecho que se da en todos los países líderes en producción de granos. Eso es porque el impulso de demanda que tiene el resto de los granos desde China e India no se da en el girasol. Gran parte de la soja y el maíz son utilizados por estos países para alimentar animales; no es el caso del girasol, que sólo se utiliza para la producción de aceite. De los 9400 millones de dólares, netos de retenciones, que recibirá el campo este año, el girasol aportará sólo 254 millones.

Las primeras estimaciones para la próxima campaña señalan una nueva suba de la cosecha de aproximadamente un 12 por ciento. La recomposición de los precios internacionales luego de la crisis financiera y la estabilidad de los costos ya auguraban fuertes ganancias; la lluvia hizo el resto. Una prueba de que la relación tipo de cambio-retenciones sigue siendo favorable es que el rendimiento de la cosecha es un 16 por ciento mayor que el de Brasil.

robertodnavarro@gmail.com
















Ay,dios,!!protégenos del Vaticano y sus curas...

La Iglesia Católica de España, el Vaticano y los ‘niños perdidos’ del Franquismo

La anómala presencia de personal eclesiástico en cárceles de mujeres y niños obliga a esclarecer su implicación en lo sucedido en esos centros.

MIGUEL ÁNGEL RODRÍGUEZ ARIAS (Profesor de Derecho Penal Internacional de la Univ. de Castilla-La Mancha, autor de El caso de los niños perdidos del franquismo que dio lugar a las actuaciones de la Audiencia Nacional)

La Iglesia católica de España, estrechamente unida al régimen (…), jugó un papel muy importante al proveer el personal de numerosos establecimientos penitenciarios, siendo los más tristemente célebres las prisiones de mujeres y los reformatorios para jóvenes, cuyos antiguos detenidos han denunciado públicamente los malos tratos físicos y psicológicos que sufrieron por parte del personal religioso”. Así se expresaba, junto a todos los demás puntos denunciados, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en su Balance de Crímenes de la Dictadura Franquista en marzo de 2006. Nada se ha hecho por esclarecer dichas anómalas funciones penitenciarias por parte de agentes de la Iglesia Católica. Anómalas pues la única participación de una confesión religiosa, en este caso la Iglesia Católica, lejos de la situación denunciada por el Consejo –con expresa mención de las prisiones de mujeres– debería haber sido la de dar libre asistencia espiritual a las prisioneras –de querer ser ejercido este derecho por ellas– tal y como se reconoce en las convenciones internacionales.

Pero nunca se debe ampliar a la colaboración en funciones de detención o custodia alguna por parte de las denominadas monjas-guardianas, ni nada que se le parezca. Sabemos también por los testimonios recogidos por Tomasa Cuevas, y otras investigaciones periodísticas más recientes, como Los niños perdidos del franquismo, de la utilización de edificios e instalaciones de la Iglesia, como algún convento, para funciones carcelarias. Incluso de condiciones materiales de hacinamiento, muchas veces durmiendo en el propio suelo, y de ausencia de higiene. También denuncian estas investigaciones periodísticas las condiciones de insuficiencia alimenticia y de asistencia médica, y la elevada mortandad infantil que ha llevado a hablar a algunos autores de “infanticidio”.

Esto último motivado por la falta de alimentos y de los cuidados médicos exigidos, condiciones amparadas en las leyes de humanidad consagradas en el derecho internacional. El horror vivido por esas madres y sus pequeños, recogido en inhumanas escenas por tales testimonios, no debe ser nunca olvidado. Sin embargo, la Ley de la Memoria no tiene memoria de género, no menciona siquiera el caso de los niños perdidos, olvidándose de los deberes de “verdad, justicia y reparación” hacia nuestros desaparecidos en vida y sus familias.

Todo ello sitúa a la Iglesia Católica en un terreno escabroso, por incumplir los especiales deberes de diligencia –y esferas de responsabilidad– de las llamadas “relaciones de sujeción especial” en el ámbito penitenciario, como se llama en Derecho a la situación de dependencia y vulnerabilidad de cualquier detenido respecto a guardianes y autoridades del centro, que deben velar por sus condiciones de vida. Un ámbito jurídico debe estar fuertemente reglado y protegido por la jurisprudencia e instrumentos internacionales, especialmente por la importante jurisprudencia evolutiva del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Todo ello iría desde la responsabilidad por las condiciones de detención, alimentación y cuidados médicos, a llevar un obligado registro, detallado y actualizado, de las madres y niños detenidos en cada centro, con participación de personal religioso-penitenciario; así como registro detallado de su posterior traslado, fallecimiento o puesta en libertad.

Unos libros de registro cuya existencia es obligatoria, so pena de incurrir en adicionales esferas de responsabilidad de no existir, como varios historiadores denuncian que también fue el caso en varios de esos centros de detención, respecto a los menores encarcelados, sin quedar constancia, por tanto, de qué niños entraban en tales cárceles, qué niños fallecían o eran trasladados y, en su caso, a dónde.

La Iglesia en las cárceles
Más aún en un terreno colindante –éste de la participación de agentes de la Iglesia Católica de España en la detención carcelaria de madres y menores– con el de los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Franquismo con los hijos de las defensoras de la II República y otros colectivos de mujeres. Como deja de manifiesto el texto del Consejo de Europa: “Los ‘niños perdidos’ son también parte de las víctimas del Franquismo, se trata de hijos de presas cuyos apellidos fueron modificados para permitir su adopción por familias afectas al régimen”.

Lo que sumado a la revelación de otros testimonios personales y documentos escritos que apuntan directamente a alguna forma de participación de curas o monjas en varias desapariciones infantiles –me refiero a las investigaciones antes mencionadas pero también a otras más recientes como las publicadas por DIAGONAL hace tan sólo unos días– tornaría de toda importancia la investigación de tales registros, de los testimonios. Es decir, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos considera deber ipso facto emprender una “investigación oficial efectiva e independiente” por propia iniciativa del Estado, ante la mera noticia de la existencia de desapariciones en circunstancias no esclarecidas.

Todo lo anterior habida cuenta, en especial, de que los miembros de la Iglesia Católica forman parte de una estructura claramente jerarquizada y de conformidad con la fundamental doctrina de la “responsabilidad por el mando”, surgida en los juicios de Nuremberg. El “mando” es el responsable de la actuación de sus subordinados no sólo si éste sabía, también si tenía motivos para saber, en unas circunstancias determinadas, que dicho subordinado estaba cometiendo, o iba a cometer, actuaciones contrarias a la legalidad, en especial si no tomaron todas las medidas necesarias para impedirlo o sancionarlo. En este sentido se articula el punto 27 del Conjunto de principios actualizado para la protección y la promoción de los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Y en este caso el mando último ostenta a su vez la condición de alta autoridad de un Estado, el Vaticano, sujeto igualmente a dichos deberes internacionales y a responsabilidad internacional, como nuestro propio Estado español, en caso de incumplirlos.

Por ello mismo cabría esperar una “investigación oficial efectiva e independiente” por parte del Estado español, pero también por parte del Estado vaticano, en tanto que fueron agentes jerárquicamente subordinados a una y otra autoridad, los que aparecen implicados en las cárceles. Una investigación que sería congruente además con la aplaudible preocupación humanitaria mostrada por ambos Estados en la promoción y protección de los derechos humanos ante otras situaciones de desaparición en América Latina. Y sin olvidar en este caso, la especial urgencia para la protección debida de todas estas familias, que todavía padecen los efectos de una separación forzada de sus miembros –a pesar de sus lazos biológicos– gravemente afectadas por tanto en su derecho humano a la vida familiar y víctimas durante largos años de un sufrimiento inhumano.